La Supercopa para enderezar el rumbo

Dos partidos, dos finales. El Atlético de Madrid vuelve a Arabia Saudí para disputar unas semifinales de Supercopa de España. Un torneo que puede suponer un punto de inflexión para los del Cholo, como ocurrió en 2020, donde un equipo en el que nadie creía terminó plantando cara a Barça y Madrid, remontó en liga y terminó siendo el protagonista de la noche más ‘heavy’ en Anfield. Confíen.

El proyecto de Simeone se consolidó a partir de la Supercopa de España 2020. De eso no hay duda. A partir de ahí el equipo despegó, eliminó al Liverpool a doble partido, remontó muchos puestos en la clasificación y, por supuesto, influyó en el título de liga 20/21. Ese día se confirmó la idea de juego de Simeone y el técnico dio con la tecla. Y sí, el Atleti que viajó aquel año a Jeddah tenía un equipo de menos nivel, menos experimentado y todavía no sabía lo que era ser campeón.

En aquella semifinal ganamos al FC Barcelona. No era un Barça cualquiera, tenía su temido tridente con Griezmann, Suárez y Messi. Un centro del campo con Busquets, De Jong y Arturo Vidal. Vamos, les sobraba experiencia y calidad sobre el verde. En cambio, ese ‘novato’ Atleti se presentó con Herrera, Thomas y Saúl en el medio, con Morata en punta y una defensa formada por Trippier, Felipe, Savic y Lodi. Correa y Joao eran los encargados de ofrecer algo diferente al juego. ¡Cómo hemos cambiado!

No existía la figura de Carrasco, la faceta ofensiva de Llorente, el renacer de Lemar. Tampoco teníamos a un campeón de América como De Paul, ni un ‘killer’ como Luis Suárez. En el banquillo estaba Vitolo como única alternativa, ahora tenemos un abanico de cambios donde está el campeón olímpico Cunha o el gallo francés. Ni punto de comparación. En defensa son los mismos jugadores de 2020, los mismos tipos que pararon a Messi, los que dieron un recital defensivo en Anfield o los que ganaron la liga siendo el equipo menos goleado. Ahora tenemos un problema de ¡men-ta-li-dad!

El once titular que disputó la Supercopa de España en 2020: los mismos ganaron en Anfield.

Eliminar al Barcelona dio alas al equipo. Jugó la final ante el Real Madrid, un partido que quedó sin goles debido a la criminal entrada de Valverde sobre Morata y que perdimos en otra fatídica tanda de penaltis. Sin embargo, ese Atleti se marchó con la cabeza bien alta, sin perder un solo encuentro en el torneo y con la sensación de haber encontrado el sistema defensivo que tanto ansiaban. Además, los muchachos sintieron por primera vez que estaban al mismo nivel que el Barça y Madrid… un año después terminaron ganando la liga.

Pues al igual que aquel año, en esta Supercopa ocurre lo mismo. Es el punto de inflexión. El Atlético necesita su gran primera victoria para confiar en su estilo y creer en sí mismos. Ganar aquí dará moral para medirnos ante la Real Sociedad y vencer a los de San Sebastián supondría llegar a Old Trafford con las ideas claras, la confianza por las nubes y con determinación en ambas áreas. Este equipo es mejor que el de 2020, ya ha sido campeón y tienen tipos con bastante experiencia, ¿por qué no vamos a poder luchar por los demás títulos? CONFÍEN.

Autor: Antonio Rodríguez

Periodista digital, de papel o de lo que sea, pero siempre reinventándome. Escribo sobre lo que me gusta y lo comparto con vosotros. De Almería. Música y mucho Atleti. Si se cree y se trabaja, se puede.

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3 Comentarios

  1. La verdad, es que le admiro. siempre con la moral de hierro, y lñuego por desgracia, llega la desimusión. Espero que esta vez acierte, pero si por desgracia no ocurre, ¿ya estamos acostumbrados!

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  2. Vuelve el torneo de la vergüenza. Ese que permite al blanco equipo de siempre, tener la oportunidad de ganar un título sin haber sido campeón. Ese que se juega en un país donde los millones sustituyen a los derechos humanos. Ese que participan cuatro equipos de España que prefieren hacer negocios antes que favorecer a sus aficionados.
    Raúl García no se explica por qué se tiene que jugar allí si los aficionados no pueden viajar, mientras que nuestro capitán solo piensa en los billetes. A lo mejor la mentalidad del capitán es un reflejo de la plantilla de este año. He ahí la diferencia respecto a otros años.

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  3. A los medios de comunicación nacionales les ha bastado que llegara este torneo para ya denominarlo con «sus» verdaderas señas de identidad. Para ellos ya no es la Supercopa de España, ahora es «El Clásico», con mayúscula. Son los dos equipos que les importan.
    Y lo digo con el conocimiento de que mientras al partido de ayer, por ejemplo, la Cadena COPE, mandó destacados a Arabia Saudi su mejor equipo de periodistas, digamos «el profesional», para el partido de hoy han mandado dos becarios. De verdad.
    Uno de Bilbao y otro de Madrid.
    Los dos tienen una dieta diaria de !!!Once Euros!!!. Un café en la maquina del Hotel, cuesta nueve Euros.
    Que yo no digo que no estén cualificados, pero lo que no me negará nadie es que el poder de «convocatoria» que tienen estos chicos, tiene algún punto de comparación con los que cobran dietas de mas de cien Euros diarios.
    Luego puede estar el disgusto de unos por llevarse esta competición a países lejos de sus aficiones y otros tenemos la alegría que de de los 2.110 Euros que recibía nuestro equipo femenino por jugar en la Liga Iberdrola en la Zona Sur, hemos pasado a casi 17.000 al entrar dentro del reparto de los equipos modestos que se derivan de esta competición.
    Pero eso es largo de explicar y quizás no sea el momento.
    En la maquina del hotel un café les cuesta 9 Euros. Esto es real.

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