Adelardo: “Llega un momento en que llevas los colores tan dentro que es muy difícil sacarlos”

Tres Ligas, cinco Copas, una Recopa, una Intercontinental, 17 temporadas seguidas, 115 goles y 560 encuentros disputados convierten a Adelardo Rodríguez en el jugador con más partidos oficiales de la historia del Club Atlético de Madrid. Cincuenta años después sigue llevando con el mismo orgullo e ilusión el escudo desde dentro del organigrama de la entidad rojiblanca. Una leyenda viva del fútbol español con la que es un privilegio poder charlar.

¿Cómo vivió un joven de 20 años que jugaba en un humilde Badajoz la llamada del Atlético de Madrid?
Pues lo viví como un cuento de hadas. Yo era un crío y no había salido nunca de mi casa, de Badajoz. En un partido que estuvo allí el Atlético de Madrid para jugar un trofeo en las fiestas de San Juan, llegó el entrenador y me dijo que si quería jugar en el Atleti. Yo no me lo creía, le dije que hablara con mi padre que era él quien tenía que dar el permiso. Habló con él, al mes siguiente vinimos a Madrid y fichamos. Totalmente gratis porque yo no costé ni un duro. Había firmado en Segunda División pero mi padre no quería cobrar dinero porque era muy aficionado al Badajoz. Lo único que pidió fue la carta de libertad por si venía alguien. Hasta entonces, pasaron ojeadores de varios equipos, Real Madrid, Barcelona, Sevilla… pero ninguno concretó como el Atleti. Preguntó Miguel Muñoz del Real Madrid, Samitier del Barcelona, y el Sevilla me seguía desde pequeño e insistió bastante, pero el único que apostó fue el club colchonero.

Ya en el Atlético disfrutó de Luis Aragonés primero como jugador y más tarde como entrenador, díganos cómo era en cada una de las facetas; cómo vivió el vestuario ese cambio.
De jugador él llegó en la temporada 63-64 y yo llevaba aquí tres campañas. Vino del Betis y estuve con él de jugador unos 10 años hasta que pasó a ser entrenador. De jugador qué le voy a decir, un compañero, un amigo, hasta vecino. Él vivía en el 5 y yo en el 7 y nos veíamos mucho con ambas familias. El paso a entrenador me pilló en mi última etapa. Yo hablé con él diciéndole que conmigo no iba a tener ningún problema. Fue un cambio el hecho de que de un día para otro pasara de hablar de tú a usted. Ahí él ya marcó las distancias con mucha personalidad y nosotros aceptamos lo que nos dijo. Como jugador ha sido grande y como entrenador grandísimo. Un gran amigo mío a pesar del carácter que tenía, porque los amigos son como son y hay que aceptarlos. Tenía un pronto fuerte y duro pero a base del contacto se convirtió en un gran amigo.
Normalmente los vestuarios no opinan muchos sobre los cambios de entrenador, pero en este caso fue distinto. Había un grupo unido formado por Gárate, Ufarte, Luis, Irureta, Santos Ovejero y Capón. Nosotros hablábamos con él campechanamente cuando éramos compañeros, pero al empezar como técnico tenía muchas responsabilidades y la cosa cambió. No fue una transición fácil para él, pero poco a poco lo fue orientando y ahí está su carrera como entrenador.

Ha visto decenas de jugadores como Maradona, Di Stefáno, Messi… ¿Con cuál se quedaría y por qué?
Quizá porque yo era más joven y en aquella época era un hombre que nada más verlo me deslumbró, me quedaría con Pelé. Tenía unas condiciones físicas enormes, un auténtico atleta. Las cosas que él hacía no se las he visto a nadie, igual Messi ahora por la rapidez que tiene. Cada jugador tiene su cualidad y por mucho que he mirado el que más buenas condiciones reunía era Pelé.

Tras 17 temporadas como jugador y más de 50 ligado al Club, ¿cuál es la plantilla más completa que ha visto del Atlético?
Sería muy difícil decirlo porque la plantilla no era como hoy en día que se van seis y vienen ocho, antes era una plantilla continua y consolidada. El Atlético de Madrid jugaba al contraataque muy bien. Quizá por lo que me dicen la temporada de Marcel Domingo (69-70), en la que fuimos campeones de Liga, jugamos muy bien al fútbol y eso es difícil. Aquella fue una plantilla muy completa que gustó mucho al público.

Para el jugador con más partidos en la historia del Atlético de Madrid, ¿cuál fue el más emotivo?
El más emotivo fue la primera Copa del Generalísimo que le ganamos al Real Madrid en el Bernabéu. Yo acababa de llegar, tenía 20 años y nunca me imaginé que aquel año iba a estar en el primer equipo y que a final de temporada iba a estar jugando la final de Copa ante el Real Madrid de las cinco Copas de Europa. Nunca pensamos que íbamos a ganar pero ocurrió. Y el más triste fue el día de mi despedida con el homenaje porque empiezas a recordar lo que dejas atrás.

Alguien que conoció tanto personal como profesionalmente a Don Vicente Calderón, ¿qué cree que aportó al Club y qué importancia tiene en la historia del Atlético?
La etapa de Vicente Calderón desde que llegó hasta que se marchó fue una etapa florida. El equipo ganó muchos títulos durante los más de 20 años que estuvo. Desde el 64 que llegó hasta los 80 que se fue, el equipo estuvo muy bien. Fue la etapa en la que el Atleti fue más competitivo, llevó el nombre del club por Europa bien llevado, le dio otro aire al equipo. Vino sin saber nada fútbol, era un hombre de negocios, aunque era muy aficionado al Atleti también, pero se pasó media vida entregada aquí. Fue el mejor presidente que he tenido.

 

Foto: indiosrojiblancos.net

Foto: indiosrojiblancos.net

Tres Ligas, cinco Copas del Generalísimo, una Recopa, una Intercontinental… ¿qué ha pasado en el fútbol para que ahora sólo se disputen la mayor parte de estos títulos entre Real Madrid y Barcelona?
Son equipos tan poderosos que no se puede comparar. Me gustaría que me explicaran la Ley del Deporte, por qué si hay Sociedades Anónimas para unos por qué no para otros. Habrá que llegar a un punto en el que digamos hasta aquí, como hicieron en Estados Unidos con la NBA. Esto es un desmadre, un jugador tiene un contrato de tres años y al año siguiente está exigiendo más dinero para quedarse. Los contratos se hacen para cumplirlos, antes el club era el que tenía la sartén por el mango y ahora es el jugador.

También formó parte de la plantilla que ganó la primera Eurocopa para España, qué supuso pertenecer a esa generación y qué tiene en común con la actual campeona.
Había muy buenos jugadores en el 64, yo jugué la primera fase porque luego me lesioné y no pude jugar la fase final. Había un gran equipo, una ilusión tremenda porque se jugaba en España. No me gusta comparar, cada uno tiene su estilo. Lo que sí reconozco es que antes la Selección Nacional tenía un sello propio que era la fuerza, la selección de la furia española. De hecho, antes existía un premio que era llamado “Furia española”. Se tenían en cuenta si jugaba todos los partidos, si lo hacía con elegancia, fuerza, era un regalo para el jugador. Entonces ese era el fútbol español. Y de repente llega a Luis y cambia todo. Le dio un sello distinto pero igualmente con técnica propia e identificable. Le dio un aire tan importante que ganó la Eurocopa de 2008

¿Qué echa de menos del fútbol antiguo en el moderno?
Quizá el compañerismo que había sobre todo fuera del campo, la amistad. Ahora mismo sé que hay amistad entre algunos, pero es diferente. Además, se echa en falta también el sentimiento de pertenencia a unos colores porque el fútbol está montado de forma diferente. Antes ganabas dinero en el fútbol para tener unos ahorros pero tenías que ponerte a trabajar. Por eso digo que hoy día el fútbol es diferente. El poder económico manda. A día de hoy si no estás de acuerdo con el dinero que te dan en tu equipo te vas a otro y listo.

¿Alguna vez pensó en cambiar de Club?
Hubo ofertas al volver del Mundial de Chile 62. El Barcelona mandó a un ojeador que iba a por interior yugoslavo pero al final decidieron que la persona que necesitaban era yo. Pero yo me enteré después por los periódicos y no le di más importancia. Hoy en día son los agentes los que presionan en este tipo de situaciones, en mi época sólo hablaba el Club y el jugador. Mi padre siempre me dijo no estuviera de un equipo a otro, que plantara mis raíces en uno. Y así lo hice.

A día de hoy, más de 50 años después de su llegada al Atlético, ¿cuál es la función de Adelardo en el Club?
Primero estuve colaborando con una sociedad de jugadores, después me llamó don Jesús Gil y me trajo como encargado de la Ciudad Deportiva del Cerro del Espino. Me vino muy bien para evadirme de situaciones personales que me afectaron en esa época. Pasé unos años hasta que Miguel Ángel Gil me propuso dirigir la Fundación del Atlético de Madrid por la carrera que tuve en el equipo. Estoy encantado, lo que me pida el Club lo voy a hacer. Hago una labor muy bonita, diferente y agradable.

¿Cómo alguien, después de tanto tiempo dentro de la entidad, mantiene y contagia la ilusión en el día a día?
Llega un momento en que llevas los colores tan dentro que es muy difícil sacarlos. Mi vida ha sido el Atlético de Madrid y sólo pienso en el Atlético de Madrid. Fue quien me dio a conocer, me cambió la vida y es de bien nacido ser agradecido. Muchos dichos que nos dicen nuestros padres después se van cumpliendo en nuestras vidas.

 

Foto portada: libertaddigital.com

 

Autor: Tania Martín

Seguridad bajo palos. Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Siempre ligada al mundo del fútbol y las letras, hice un alto en el camino para introducirme en el mundo de la radio. Y aquí sigo, con papel, bolígrafo y un micrófono entre las manos. ¡Si se cree y se trabaja, se puede!

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