Resacón en el Metropolitano

Cuando se alcanza determinada edad, no hay nada peor que una resaca. El Atleti había ingerido una melopea de éxito el jueves, el pase a una final, no es cualquier cosa, la primera noche en la que el Metropolitano tomaba conciencia de su nuevo estatus, y celebraba con los suyos el pase a ese partido de Lyon que puede devolver la gloria europea. Lo que dejó para el partido frente al Español fue un puñado de jugadores resacosos, mitad con la cabeza todavía en el jueves pasado, mitad con la cabeza en el miércoles que vendrá y el resultado fue el que suele acompañar a las resacas cuando se alcanza esa determinada edad. Mal cuerpo, un dolor de cabeza agudo y una derrota inesperada.

Simeone dejó fuera a la columna vertebral del equipo. Con Godín, Griezmann y Costa fuera, el argentino formó con una defensa de cinco. Tres centrales: Savic, Giménez y Lucas y dos carrileros: Vrsaljko y Filipe, que regresaba al once buscando ritmo para Lyon después de haberse recuperado de su lesión en tiempo récord. La delantera fue para la dupla Gameiro-Torres. Realizar una análisis del partido que hizo el Atleti podría resultar injusto y demoledor para los jugadores que participaron, el partido fue un desastre integral. Para colmo de males, Vitolo se lesionó en el único tiro a puerta que realizó el Atleti en todo el partido, mediada la primera parte. Lo sustituyó Arona Sané, un canterano al que, con todo el tiempo que tuvo por delante, tan sólo pudo observársele una relativa voluntad. No enseñó ni una sola de las virtudes que han hecho que Simeone le hiciese debutar con esa camiseta tan joven.

El Español estaba a lo suyo, como si se jugase la temporada en ese partido. Destituido Quique Sánchez Flores, el conjunto blanquiazul anda tratando de encontrarse a sí mismo, de acabar su fiasco de temporada dando una buena imagen. No es que hiciese excesivos méritos para llevarse la victoria, pero estuvo serio, contundente y perseverante frente a un rival, el Atleti, que estaba ausente del partido. En la primera mitad Gerard Moreno probó a Oblak que, con la ayuda del palo, evitó el primer gol. En la segunda Savic, que va a terminar convirtiéndose en una pesadilla para Oblak, desequilibraba el marcador con un gol en propia puerta desviando un remate de Melendo. El Español vio la posibilidad de golpear de nuevo y al poco, Baptistao controló en la frontal ante la inacción de Savic y mandó un latigazo a la red ante el que poco pudo hacer Oblak.

Simeone se desesperó en la banda viendo una versión irreconocible de su equipo, sin alma, sin carácter, sin capacidad de respuesta. La creación ofensiva fue nula, Gameiro y Torres, dos fantasmas. Ni un solo disparo entre los tres palos. La defensa laxa, desconcentrada, impropia. Una resaca durísima para un equipo acostumbrado ya a vivir en la cresta de la ola. Una derrota fea que sirve para enmarañar un puñado de estadísticas, adiós al invicto en la Liga, adiós a la racha imbatida de Oblak como local, el Zamora del esloveno se estrecha. Una única conclusión: lo único que importa ya es la final de Lyon.

 

Foto: clubatleticodemadrid.com

Author: José Luis Pineda

Colchonero. Finitista. Torrista. Nanaísta. Lector. Escribidor a ratos. Vivo en rojiblanco.

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1 Comment

  1. Bueno, y ¿Si no ganamos el título europeo? Fracaso total.

    El título de liga o el segundo puesto si lo perdemos, no nos lo quita el Barsa o adrid; los hemos perdido contra el Girona, Espaiol, Leganés, Sevbilla, Betis, Villareal y Valencia. Vean los enfrentamietnos entrte ellos y nosotros, y sumen los puntos que hemos dejado de ganar.

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