La magia de Griezmann
Los octavos de la Copa pasaban por Riazor, y tenía mala cara aquello, como uno de esos días de agua y ventisca que te incomodan el paso y que te nublan el destino. La diferencia de categoría no estaba sobre el césped, porque el Dépor planteó un partido serio y aguerrido y el Atleti, sumido en la vorágine del mercado invernal, en el que parece que las marchas de Gallagher y Raspadori están casi confirmadas y tal vez también todavía un...
