He estado en todas las finales del Atleti, de todas las competiciones desde la Final de Copa del Rey de 1992 en el Bernabéu y en todas ellas había habido un hecho coincidente, independientemente del resultado, fuese victoria o derrota, ni un solo aficionado del Atleti se movía de la grada hasta que el equipo abandonaba el césped para agradecerles el esfuerzo.
La inmensa mayoría de la afición permaneció impertérrita, acompañando a sus jugadores, en Lisboa y Milán, sufriendo la dolorosa sensación de ver al Madrid levantar la Copa, pero con el convencimiento de que tenía que estar allí acompañando a los suyos.
Espectacular fue la lección en Barcelona, donde casi una hora después del partido la afición colchonera seguía cantando, más incluso que los que habían ganado la Copa, dejando una estampa única en la historia del fútbol. Siempre hemos estado orgullosos de ser lo que somos, ganando y sobre todo perdiendo.
Pero el sábado en Sevilla no fue así, en cuanto la Real marcó el último penalti la mayoría se fue, cuando nuestros jugadores llegaron a nuestra zona, no estábamos ni la mitad, unos simples aplausos y ya está. Cuando el equipo abandonó el césped no quedábamos allí ni el diez por ciento de los atléticos.
Es evidente que nadie contaba con perder esta Final, es evidente que éramos favoritos, es evidente que no se puede salir con esa actitud y que te hagan un gol a los 15 segundos, pero más que perder, me dolería que nos acabemos convirtiendo en lo mismo que tanto hemos odiado siempre de los del Madrid. Podremos jugar semifinales de Champions, Finales, e incluso igual ganar la orejona alguna vez, pero como todo eso sirva para que perdamos nuestra esencia, no habrá servido para nada, porque el Atleti tiene mucho más que ver con la vida, que con el fútbol y si estar arriba nos cambia, vano será el esfuerzo.
En ese mismo estadio, en 1999, el Valencia nos metió un repaso de libro y cuando los ché levantaron la Copa, en la tv solo se escuchaba el «Radomir te quiero» ¿Dónde ha quedado lo de «no lo pueden entender»?






21 abril, 2026
Más que Simeone, lo que yo entiendo que ha cambiado al aficionado colchonero, han sido las redes sociales.La gran afluencia de nuevos aficionados, hay casi 160.000 socios es muy posible que un tercio de ello, no hayan ido nunca al actual Metropolitano.
Guardan muy poca similitud con el aficionado de hace unos diez años, no digo veinte.
Yo ya he escuchado decir a algunos, que si Simeone no gana la Champions, no solo había que despedirle, con lo que cuesta actualmente un despido, si no que además se pensarían muy mucho de seguir siendo aficionados del Atlético de Madrid.
Quizás varios miles de ellos estuvieron presente en La Cartuja. El aficionado de la Real estuvo mas activo, durante todo el partido. El nuestro, en el descanso, quizás por ir perdiendo con ese gol al borde del descanso, estaba muy apagado. Nada que ver con el de esas otras finales.
Yo participo en un grupo de unos 22.000 aficionados colchoneros y Elda anterior de la final deje un post, de cual era la final que mas me había impactado. Hablé de la de Barcelona…que perdimos. Aquel día fue una victoria nuestra, del aficionado colchonero. Callamos a Sevilla entera, siendo nosotros perdedores y su afición así lo reconoció.
En ese grupo, si alguien insulta o denigra a personas que forman parte de nuestro Club, directivo, cuerpo técnico o jugador, se le muestra la casilla de salida.
Ya lo advierten en la entrada.
Uno de los administradores, uno solo, hay varios que tiene poder para apartar del grupo a los «indeseables», me dijo que en las horas siguientes al partido, expulsó a un numero importante de miembros del grupo.
Simeone nos ha llevado a ser mas conocidos, mas internacional y cuando esto sucede, también acuden los que siguen la «onda» y hasta se apuntan a un «tiroteo».
Somos más, si. Hemos perdido parte de nuestros valores, también.
Y entiendo perfectamente su queja, que al final, los dos nos quejamos de lo mismo. Un saludo.
24 abril, 2026
Buenas, si fuera posible, ¿podrías pasar los datos del grupo o foro? yo antes era miembro de colchonero.com pero desde que desapareció no he encontrado ningún foro como aquel. Y echo de menos una comunidad como aquella. Gracias de antemano.
22 abril, 2026
Yo también estuve en finales épicas: dos ganadas en el Bernabéu, la del Mallorca con gol de Alfredo Santaelena, y la del Real Madrid con goles de Bernd Schuster y Paulo Futre… qué gozada. También en la de Zaragoza contra el Barça, con aquel gol inolvidable de Milinko Pantić. Y, por supuesto, en la final de Barcelona que ganó el Sevilla. Y sí, en esa final, la exhibición de nuestra afición fue algo sencillamente inolvidable: recuerdo las caras de incredulidad del malogrado José Antonio Reyes, de los demás jugadores y del entrenador, Quique Sánchez Flores. Habíamos perdido, pero aquello era un clamor de nuestra gente; nunca he visto algo igual. Aquel día, incluso en la derrota, la afición del Atleti volvió a demostrar que está hecha de una pasta distinta.
No he ido a esta última, y sinceramente creo que hay cosas que el club debería revisar. Mis 8 años de abono total no han sido suficientes ni se consideran mérito bastante, según las normas actuales. La antigüedad, por supuesto, debe contar, y estoy de acuerdo en ello, pero también debería existir, como mínimo, un sorteo para una parte importante de las entradas. Porque el Atleti no es solo de los más antiguos: el Atleti es de todos. Yo, por circunstancias de la vida, no he podido ser abonado de manera ininterrumpida, pero de haberlo sido tendría ya más de 30 años. Y mis hijos, jóvenes, con 8 años de abono total, tampoco han tenido opción de ir a una final. Eso también debería hacer reflexionar al club.
Y seguro que hubo gente que, pagando 72 euros, y sin haber pisado el Metropolitano en su vida, sí consiguió entrada. Eso, sinceramente, también dice mucho. Y no precisamente para bien.
¿Y qué es lo que ha cambiado? Pues quizá más de lo que algunos quieren reconocer. Con todos mis respetos al Cholo, yo, que llevo más de 50 años siendo seguidor e hincha del Atleti, tengo muy claro que el Atlético de Madrid está por encima de todo y de todos. Incluso en los tiempos de Jesús Gil, con todo lo bueno y lo malo de aquella etapa, la afición tenía clarísimo que el Atleti estaba por encima de nombres, cargos y personas. Hemos vivido épocas mejores y peores, alegrías inmensas y decepciones tremendas, pero siempre hubo una idea sagrada: primero, el Atleti.
El problema es que ahora algunos, bastantes, confunden ser del Atleti con ser de Simeone. Y no le quito méritos a Diego Pablo Simeone, ni mucho menos. Sería injusto hacerlo. Su legado es enorme y su aportación a la historia del club, indiscutible. Pero el Atleti siempre ha sido grande, antes de él, con él y después de él. Esa comparación de que con Simeone siempre hemos ido a la Champions es cierta, sí, pero también tiene matices: antes solo iba el campeón de Liga; ahora entran los cuatro primeros, e incluso a veces cinco equipos españoles. Conviene recordar el contexto para no deformar la historia.
A muchos Simeone les ha gustado, otros le adoran y otros ya no están conformes con él. Todo es respetable. Y el Cholo pasará, tarde o temprano, y dejará su legado, como antes lo dejaron otros: Luis Aragonés, Milinko Pantić y tantos más. Porque las personas pasan, pero el Atlético de Madrid permanece.
Ese es, para mí, el verdadero problema de algunos aficionados más jóvenes, y también de otros que viven demasiado entregados al entrenador de turno: que a veces desconocen la historia de este club o no distinguen entre el CLUB, con mayúsculas, y quienes lo representan en cada etapa. Los tiempos cambian, por supuesto, pero precisamente por eso debemos esforzarnos en preservar los verdaderos valores del Atleti: la lealtad, la memoria, la identidad y el sentimiento de pertenencia a algo mucho más grande que cualquier nombre propio.
Porque el Atlético de Madrid ha sido, es y será siempre mucho más que un entrenador, un presidente o un jugador.
¡Aúpa Atleti, siempre!
23 abril, 2026
«Pero el sábado en Sevilla no fue así, en cuanto la Real marcó el último penalti la mayoría se fue, cuando nuestros jugadores llegaron a nuestra zona, no estábamos ni la mitad, unos simples aplausos y ya está. »
Porque la gente está ya muy, pero que muy, decepcionada y enfadada. Ocurrió lo mismo en los años ochenta, cuando el Vicente Calderón no se llenaba nunca y había muchísimo cemento visible en las gradas, porque no se ganaba la liga, para qué hablar de la Copa de Europa tan ansiada.
No se puede engañar a la afición como se le engaña. No se le puede vender «fichajes top» donde no hay más que mediocridades. No se le puede engañar con «vamos a salir campeones» o «lo damos todo» o cosas así y luego volver y volver a fracasar. No se le puede poner al hambriento un festín delante, al alcance de la mano, y luego cortársela si la alarga y echarle fuera, una vez, tras otra, tras otra. No se respeta a los aficionados del Atlético de Madrid, al revés, se les estafa con toda claridad, se les engaña, se les maltrata por parte de entrenador, jugadores, directiva, etc. Todo eso de la épica está muy bien, pero el aficionado del Atlético de Madrid está ya muy harto de la «épica perdedora». Toca ganar ya de una santa vez. Ganar la Champions, no decir que «hicimos todo para ganar» o cosas así. Toca ganar sin excusas. O toca defecar sobre la afición una vez más.
El aficionado del Atlético de Madrid de toda la vida quería la Liga y la Copa de Europa tras perder la de 1974, porque el aficionado del Atlético de Madrid cree merecer tanto respeto como el de los otros equipos y cree que tiene un equipo para algo más que quedar terceros. Quiere un equipo que gane a los grandes, no que pierda con ellos. Y ya son muchos, muchísimos años sin ganar la Champions. Ahora el aficionado está mucho más susceptible y ya no traga con discursos ni suflamas de toda la vida, ni con disculpas, ni con «épicas derrotas» ni nada por el estilo. Es muy difícil aguantar a tus vecinos restregándote año tras año sus 15 Champions, sus no se cuantas ligas, copas, etc. y el atlético a verlas venir. Eso es muy fastidiado y pesa mucho en el ánimo. Y nadie en el club le pone remedio, sólo engaños y milongas.
Como dijo Simeone tras perder la última final con un equipo mediocre, «lo que quiere el aficionado es ganar, no palabras». Obras, obras, no palabras. Y si no hay obras, adiós, me voy del campo. Y cuidado, que si se sigue así, lo del Calderón en los ochenta y parte de los noventa puede volver otra vez. Nadie puede dejar de ser atlético, pero sí puede cabrearse con sus derrotas, faltaría más. Y si molesta a otros que uno se enfade porque su equipo pierda, a lo mejor debería reflexionar qué tipo de Atlético quiere, si uno mediocre como el del pasado o campeón todavía por ver.
23 abril, 2026
«pero como todo eso sirva para que perdamos nuestra esencia, no habrá servido para nada, porque el Atleti tiene mucho más que ver con la vida, que con el fútbol y si estar arriba nos cambia, vano será el esfuerzo.»
Pues no señor. ¿Acaso la «esencia» del aficionado del Atlético de Madrid es perder, perder y volver a perder de modo «glorioso»? De eso nada. El aficionado tiene derecho a tener un cabreo monumental, de hecho, esa debería ser la esencia del verdadero atlético, que quiere que su equipo gane títulos. ¿Por qué tiene uno que estar contento o conforme y complaciente con las derrotas y constituir el perder en «esencia» del Atlético de Madrid? Eso sí que sería letal para el equipo. De hecho, los que dejaron las gradas del Calderón vacías en los ochenta no lo hicieron por ser malos aficionados, sino por enfado ante tanta mediocridad. ¿No es lo propio del aficionado del Atlético de Madrid querer ganar, ganar y volver a ganar, como decía Luís Aragonés? ¿O es que Luís Aragonés era un mal atlético?
Ojalá cambie el Atlético de Madrid, que su afición sea mucho más exigente y que su equipo gane la Champions, que no la pierda, que no decepcione a su afición una vez más. Que pierdan Madrid y Barsa. Que pierdan los otros. El Atlético que gane ya de una vez por respeto que le debe a su afición, harta ya de perder y llorar en las gradas padres, hijos, abuelos, etc. Y si a alguien le molesta ganar, ve que lo atlético es «perder» o le molesta que la gente se enfade con las derrotas, pues que mire bien si es verdadero aficionado del Atlético de Madrid o de otro equipo o qué clase de afición tiene.
«En ese mismo estadio, en 1999, el Valencia nos metió un repaso de libro y cuando los ché levantaron la Copa, en la tv solo se escuchaba el «Radomir te quiero» »
Aplaudieron al Valencia C. de F., porque mereció de sobra el triunfo y pocos animaron al entrenador atlético. Lo de «Radomir te quiero» truncó pocos meses después en pitos, abucheos, lanzamiento de objetos contra el técnico serbio que envió al equipo a segunda división. El «Radomir te quiero» duró bastante poco, esa fue la verdad. Ojalá no se repita lo mismo con Simeone, que de irse, se vaya por la puerta grande, como merece.
23 abril, 2026
La esencia del aficionado Atlético no es perder, es comportarse diferente a como se comportan los demás, cuando se pierde. Por cierto, yo estaba a dos metros de distancia en la sala de prensa de Majadahonda el día que Luis Aragonés dijo esa famosa frase y os recomiendo a todos que os pongáis el vídeo y veáis la argumentación completa porque no sé refería a nada lo que se ha dado por entender después.
27 abril, 2026
Bien, no insistiré.
Únicamente un DESEO ineludible a pesar de tantísimos disgustos y frustraciones (no es posible cambiar de corazón, luego uno es para siempre del mismo club): que el próximo día 31 de mayo de 2026, pasadas las 0:00 horas, el Atlético de Madrid haya ganado su primera Champions League de la historia.
Que cada cual lo celebre a su modo, cholistas o no cholistas, pro tal jugador o contra tal jugador, partidarios de jugar así o asá, con fe o sin ella, con la garganta ronca o todavía con voz, del Frente o de las gradas, etc. Sea como fuere, que todos los que son del Atlético de Madrid de verdad, los que sufren, los que se enfadan si pierde, los que se alegran si gana, sobre todo al vecino, vean a Koke, a Oblak, a Griménez y a Griezmann levantar la primera Champions para el Atlético de Madrid.
Luego que cada cual escriba, diga o haga lo que le parezca. Pero que el Atlético de Madrid, ya de una santa vez, gane la máxima competición europea. Nos lo debe desde 1974, nos lo debe por tanto disgusto, tanto sentirse defraudado, tanta decepción. Hay que arrancar esa espina ya de una santa vez. Poder, pueden. Que lo hagan.
No he estado a dos metros de don Luís Aragonés en mi vida, pero como cada vez más aficionados del Atlético de Madrid, como cientos de miles sino millones, sí he estado a dos metros de aficionados y socios del Real Madrid y, desde luego que no es NADA grato tener que soportar que nos recuerden que no tenemos ni una sola copa de Europa o Champions ganada, aparte de cómo las ganan ellos, que eso es otro asunto secular distinto. Eso sí que es duro. Que no siga siéndolo más, que el próximo 31 de mayo, el Atlético luzca en su camiseta la estrella de la primera Champions ganada.
Un saludo.
23 abril, 2026
¿Y el dia que nos jugábamos el ascenso desde segunda y cayó una granizada que hubo que suspender el partido y nos tapamos con la bufanda pero nos quedamos todos allí cantando?
¿De esa no os acordais?
Estoy 100% de acuerdo en que la aficion del atleti esta cambiando, por falta de experiencias anteriores, por desinformacion en redes sociales, porque el cholo los ha acostumbrado mal los ultimos años, o por lo que sea.
Yo a mi hijo le he ido contando las cosas que hemos pasao, que no son pocas, como hizo mi padre conmigo.