La diferencia entre Luis Enrique y Simeone

Aunque pueda parecer que están en las antípodas, la idea de fútbol de Simeone y Luis Enrique es similar, ambas se basan en que el esfuerzo no se negocia. Para ellos, aunque seas la estrella más grande del fútbol mundial tienes que correr y sacrificarte por el equipo.

¿Entonces que diferencia a Luis Enrique de Simeone? Pues básicamente la calidad de sus jugadores, saben cerrarse y sufrir atrás, pero con el balón en los pies son los once muy talentosos y someten al rival, ya sea a la contra, como en el partido de ayer, o dominando el juego como en otras muchas ocasiones.

La cagada del Atleti es haber perdido la Final de Copa, pero no le podemos exigir ganar la Champions, le podemos exigir competir al máximo, pero viendo el talento de la plantilla del PSG, hay que ser conscientes que gente como Guilliano, Almada, Molina, etc. en Paris no jugarían ni en el filial, porque ves a Doku, Kvaratskhelia, Vitinha o Doue y parece otro deporte.

Simeone con sus armas, hace lo que puede, pero es que solo tiene a Julián y Griezmann de top mundiales, en serio alguien se piensa que ¿con la plantilla del PSG Simeone se metería atrás? Igual no jugaría como Guardiola, pero si como Luis Enrique o como el Liverpool, porque te gustará más o menos, pero está claro que sabe de fútbol más que nosotros.

Por cierto, mi padre nacido en 1944, vio jugar dos semifinales de Copa de Europa al Atleti en toda su vida, mi sobrina nacida en 2012, le ha visto jugar 4, que esta vitola de nuevos ricos igual nos ha hecho perder la perspectiva de lo que somos en realidad.

Autor: Dario Leiva

Periodista. Colchonero de corazón. Si se cree, y se trabaja, se puede.

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5 Comentarios

  1. 1959, contra el merengue famoso de los Di Stéfano y Gento, fue la primera. Hubo partido de desempate en Zaragoza. El Atleti, faltaría más, falló un penalti, y además sufrió una sospechosa enervación generalizada en su plantilla sobre la que nunca se arrojó luz. De haber estado en vigor la norma del valor doble de los goles en campo contrario, habría pasado a la final sin el desempate.

    1971 contra el Ajax de Cruyff, ganó aquí y fue goleado en Amsterdam.

    1974, contra el Celtic, fue la tercera, y la primera que superó. Después, contra la selección alemana campeona del mundo 2 meses después, todos sabemos que un central de nombre impronunciable metió el único gol de su vida en el minuto 120 de la prórroga, impidiendo que el mejor Atlético de la historia ganara esa Copa y pudiera reinar en Europa en los mediados 70.

    No sé de dónde saldría no sé qué vitola de nuevos ricos, porque la realidad es que el Atlético de Madrid ya era un Club extraordinariamente competitivo y laureado en la década de los 70, y su secuencia de alirones, campeonatos, subcampeonatos y finales de esa década y hasta el desvergonzado robo de la liga de 1981, es muy superior a cualquier otra, incluida la primera época de Simeone.

    No es necesario haber vivido sus grandes hitos para conocer la gran historia atlética, pero cuando el mayor goleador de su historia, en la vuelta de unas semifinales de champions y a punto de acabar su carrera en el club, celebra una jugada defensiva en su área, en vez del gol con el que clasificarlo para la final, y agota sus mermadas energías a la hora de partido fajándose en defensa en lugar de en la creación de fútbol ofensivo, eso simplemente carece de sentido. El fútbol total y el compromiso defensivo lo valoramos y apreciamos todos. Es un hecho indiscutible que todos los equipos campeones encajan poco. Pero sacrificar las escasas aptitudes creativas en el interminable esfuerzo de anular las del rival, nunca lo compartiré.
    De todas formas, el infortunio sobrenatural que ha perseguido al Atlético en esta competición desde siempre, no hacía presagiar ninguna felicidad en esa competición. Y desde luego que la Copa que deberíamos haber alzado era la española. No nos vamos a perdonar nunca ese estúpido gol a los 14 segundos ni el penalti regalado, porque todo lo bueno y lo malo de esa final, fue atlético.
    Es una curiosidad histórica que 3 de los muchos títulos que deberían estar en nuestras vitrinas, la liga del 81, y las copas del 87 y 2026 estén en las de la Real Sociedad.

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    • La Liga del 81 la perdieron al unísono un arbitraje nefasto de Álvarez Margüenda y una segunda vuelta deplorable del Atleti que fue incapaz de ganar un solo partido en las 7 últimas jornadas.
      Unido lo anterior a que el espíritu del Pupas se apoderó del equipo durante toda la temporada, especialmente en derrotas inexplicables como frente al colista Almería o frente al Betis en el Calderón.
      Eso si, se ganó al Barça, al realmadrí y a la Real Sociedad, aunque al final no sirvió para nada.
      En la memoria queda el esperpento del derbi en el bernabé con un juego penoso del equipo mientras los socios comían tortilla de patatas sobre el césped del Calderón.

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      • «La Liga del 81 la perdieron al unísono un arbitraje nefasto de Álvarez Margüenda y una segunda vuelta deplorable del Atleti que fue incapaz de ganar un solo partido en las 7 últimas jornadas.»

        claro, en cambio la reciente eliminación del Atlético de Madrid en semifinales contra el Arsenal era, según el Che-kas «Ciencia» frente al oscurantismo de otras épocas, como la soviética…

        Menuda coherencia. Al parecer, los árbitros influyen sólo en algunos partidos, no en otros.
        Retratado el Che-kas.

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  2. Solo por decir un hecho que sucedió en la final de la Copa. Nosotros jugamos el martes un partido extenuante contra el Barca para poder clasificarnos a semifinal de Champions. El miércoles el equipo tuvo que recuperar, como sucede tras cada partido. El jueves entrenó, el viernes viajó y el sábado jugó la final de la Copa, con prorroga incluida.
    Entiendo que el publico en general, a esto no le da importancia, pero hablando este tema con uno de los mejores centro campistas que ha dado este país, me señaló que era imposible que los jugadores del Atlético, pudieran rendir al cien por cien en el aspecto físico.

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  3. «Simeone con sus armas, hace lo que puede, pero es que solo tiene a Julián y Griezmann de top mundiales, »

    NO. NO es verdad: están Pablo Barrios, Marcos Llorente, Marc Pubill, que jugarían en cualquier equipo del mundo, incluso en el PSG de Luís Enrique. De hecho, Griezmann es el único que ahora no es top mundial.

    «Por cierto, mi padre nacido en 1944, vio jugar dos semifinales de Copa de Europa al Atleti en toda su vida, mi sobrina nacida en 2012, le ha visto jugar 4, que esta vitola de nuevos ricos igual nos ha hecho perder la perspectiva de lo que somos en realidad.»

    Vamos a ver. Hasta hace algo más de 20 años, sólo jugaba la Champions, antigua Copa de Europa, el campeón de cada liga. No se puede hacer trampas pensando que toda la audiencia de este medio es estúpida, que a buen seguro NO lo es.

    Su señor padre, como el mío, vio jugar al Atleti 2 semifinales porque por entonces sólo jugaba el campeón de cada liga. Ahora juegan los cuatro primeros de las mejores ligas y otros equipos no ganadores de sus ligas respectivas. De no ser así, D. P. Simeone sólo hubiese jugado dos veces la Champions, SOLO DOS. Y el resultado hubiese sido eliminación en octavos o cuartos como mucho en las temporadas 2014/2015 y 2021/2022, como todo el mundo sabe, que son las que cuentan como comparativa con el pasado (no se puede hacer trampas comparando magnitudes que no guardan relación alguna, p. ej. precios. El pan costaba cuando yo era niño 9 pesetas la barra, es decir, 0.015 euros. Ahora vale .90 céntimos de euro, pero a nadie se le ocurre decir que hoy comemos 60 veces más que entonces, ¿o el deterioro mental de la democracia ha llegado a tanto?).

    Con las reglas imperantes en esa competición desde su primera edición en la temporada 1955/1956 (llevamos con esta 71 Copas de Europa/Champions disputadas), el ATM sólo dos veces hubiese participado con D. P. Simeone al frente. Nada más que dos.

    Y lo que serán unos atléticos NO lo son otros. Que cada cual hable por sí mismo y su peña, pero que no incluya la de los demás. Los verdaderos atléticos piden y exigen ganar la máxima competición europea desde hace décadas («este año sí»), justo ahora, cuando abundan las oportunidades de hacerlo y se tiene una plantilla, si no la mejor, ni entre las 10 mejores, tal vez, aún así hay poca diferencia con esas 10 que son mejores. La oportunidad existe ahora, no antes. Ahora. Existió con el Qarabag, existió con el Leverkusen, Brujas y Oporto, con la Juventus tras ganar la ida por dos a cero en el Metropolitano, con el Leipzig, con el Borussia, este año con el Arsenal… Oportunidades las ha habido, pero no se aprovechan, por h o por b, no se aprovechan. Y la afición quiere que se aprovechen. Lo que quiere el Atlético de Madrid, rico o no tan rico, es GANAR LA CHAMPIONS DE UNA SANTA VEZ. Lo viene exigiendo el verdadero atlético desde mayo de hace 52 años, desde la desgracia de Bruselas. Aprovechar la oportunidad, siquiera una vez. Luego ya no será tan difícil, luego ya no será el Atleti tan pupas.
    Lo que quieren Real Madrid y F. C. Barcelona es que el Atlético de Madrid NO aproveche sus oportunidades de ganar la Champions. Lo que quieren esos equipos es que el Atlético pierda, pierda este año y todos los demás. Que no gane la Champions JAMÁS. Eso es lo que quieren los del RM y los del FCB. Pero los del Atlético sí que quieren ganar la Champions.

    Y si no la ganan, a no pocos aficionados les puede apetecer comprar en una de esas subastas militares de Alemania uno de esos carros de combate Tiger alemanes tipo Waffen SS Totenkopf de 40 toneladas, esas bestias mecánicas que llenaron de chatarra soviética medio continente, que hoy subastan por no mucho dinero, curiosamente, para traerlo en tren cargado de munición y 200 litros de gasoil, descargarlo en San Fernando de Henares, arrancarlo y llevarlo campo a través cerca del Estadio Metropolitano y empezar a cañonearlo a placer con una salva de obuses descomunal de cañonazos a 300 metros de distancia, cabreados por el engaño de cada temporada en la torreta como nunca y reducir el Metropolitano a escombros, piedra sobre piedra, para así allanar el camino a Apollo y su sed inmobiliaria, pues muerto el perro acabó la rabia de perder, perder y volver a perder que es lo que quieren los del Real Madrid y los del F. C. Barcelona para los que somos del Atlético y que tanto se afanan por satisfacer los giles, los cerezos, los apolos, los quantum y los wandas y demás jalea.
    Por lo menos tener el gozo de destruir el foro de los estafadores Giles y Apollos que no son capaces de ganar la dichosa Champions y darle una alegría a la afición (niños que van al cole incluidos y que soportan la burla de sus madridistas compañeros año tras año) ya de una santa vez y que no hacen sino engañarles y crearles falsas expectativas año tras año fichando a cojos y jubilados de otros clubes en lugar de traer hambrientos de títulos ya de una vez.
    Lo dicho, el Metropolitano, en los arrabales de Madrid, se está convirtiendo cada vez más en una excelente diana de tiro para carros de combate, artillería, y cañones pesados para satisfacer la perenne frustración de la afición. Muerto el perdedor, ya no hay más pérdidas posibles ni más cuento ni más gaitas melancólicas de «qué manera de perder» ni cuernos. Cuidado no tensen aún más la cuerda.

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