No está siendo el final de temporada que todos nos imaginábamos hace apenas dos meses. Fuera de la Champions League de manera injusta, de la Copa del Rey sobrepasados por el FC Barcelona, y sin prácticamente opciones de ganar LaLiga a falta de seis partidos por disputarse. Este escenario no es fácil de digerir ni para los jugadores ni para la afición. Menos aún después del golpe recibido el pasado sábado en Gran Canaria, donde el Atleti no solo cayó derrotado, sino que dio pena sobre el campo.
De esta manera, de aquí a mediados de mayo tendremos que hacer frente a una serie de encuentros que no tienen un gran peso significativo. Esto lo digo porque, a pesar de que el Athletic Club esté a seis puntos del Atlético de Madrid, entiendo que el equipo dirigido por Simeone serás más que capaz de asegurar la tercera plaza. Quizás soy muy optimista viendo el ánimo de la plantilla en el último partido, pero es muy difícil de creer que vaya a repetir el cuarto puesto de la temporada pasada.
Evidentemente, no será un camino fácil. En el Metropolitano tendrán que recibir al Rayo Vallecano, a la Real Sociedad y al Betis, uno de los equipos más en forma del panorama español. Por otro lado, el Atleti tendrá que viajar a Mendizorroza, Pamplona y acabar LaLiga en Girona, salidas que parecen asequibles, pero que se les puede atragantar como hemos visto los últimos años.
Seis jornadas complejas anímicamente
El ánimo con el que se prepararán estos encuentros será complejo. Los aficionados seguirán apoyando a su equipo como siempre lo han hecho, aunque sin ese estímulo de poder tocar metal esta temporada. Quizás esa sensación sería menos evidente si el equipo no hubiera sido tan irregular en la segunda vuelta de LaLiga, donde echaron por la borda ese primer puesto conseguido tras las primeras 19 jornadas.

Sea como fuere, tan solo nos queda ser pacientes y confiar en que el equipo sea capaz de terminar la temporada de la mejor manera. Una vez acabada LaLiga, los jugadores tendrán algo menos de un mes para preparar el Mundial de Clubes, un torneo lleno de incógnitas pero que nos dará más dosis de Atleti. Posteriormente, será el momento de hablar sobre qué jugadores vendrán y cuáles se marcharán, pero hasta entonces, tan solo nos queda seguir yendo partido a partido y esperar a que los jugadores, que tampoco deben estar muy motivados, nos regalen el mayor número de victorias posibles.






24 abril, 2025
«Sin prácticamente opciones de ganar la liga a falta de 6 partidos» . No sé si lo escribiste sin pensar, si es un chiste, o si pretendías moderar el tono para suavizar la crítica.
Que los jugadores no están motivados para afrontar el final de temporada. Es la eterna cantinela y el problema sin solución. Solo vestir la rojiblanca debería ser un aliciente insuperable para motivarse. Pero los jugadores, todos, cobran cantidades desorbitadas de dinero, y alcanzado ese nivel de vida, quién no se dejaría llevar…
Por supuesto que Simeone invirtió la tendencia hacia la mediocridad crónica de los dos mil, aunque con Flores ya habíamos vuelto a ganar en Europa, pero esa primera época estupenda del Cholo se ha ido al traste desde hace 6 años. En medio, el «accidente» de la liga de la plandemia. Una primera vuelta colosal y totalmente inesperada, y una segunda tirando a desastrosa, perdiendo montones de puntos contra equipos modestos y salvándola en el último momento.
¿Cuál es la filosofía de Simeone ? La ha repetido un millar de veces : «intentaremos llevar el partido a donde creemos que podemos hacerles daño». Traducción: que no pase nada la mayor parte del tiempo, desde luego en las primeras partes. Y en las segundas, en alguna que tengamos, con Suárez, Griezmann, Depay, Julián, ya cazaremos algún gol, y si Oblak está bien y la defensa no se despista, pues a engordar la estadística de victorias. Resultado inevitable: fútbol infumable, problemas frente a todos los equipos modestos que no te van a jugar nunca abiertos, pérdida de puntos, de posibilidades, desencanto, frustración y fracaso.
Al fútbol, que es la cosa más opinable del mundo, se gana jugando bien al fútbol. Y esta perogrullada es observable en los primeros años del Cholo, en los que el equipo jugaba muy bien, y ganaba, claro. O a la vuelta del ignomonioso mundial de qatar. El Atleti era el que mejor jugaba y también el que más ganaba. Pero si renuncias a jugar, renuncias también a ganar.
Y no, no es ningún éxito quedar tercero ni eso significa ganar la liga. Eso es una basura. Si peleas por quedar primero y acabas tercero, eso sí está bien. Pero si te conformas con el tercer puesto de antemano, eso es una mierda. El Madrid de este año es una birria total, y quedar por detrás de ellos y conformarse, la prueba definitiva de que hay que despedir, con honores, a Simeone, ya.