En 2024 el Madrid pasó a semifinales de la Liga de Campeones por penaltis en el Etyahd Stadium ante un Manchester City que le avasalló. Salvo el fogonazo del gol de Rodrygo, el Madrid prácticamente no pasó del medio del campo aquel partido, donde el City tuvo innumerables ocasiones y donde solo la fortuna de los palos y la buena actuación de Courtois, que también juega, salvó al Madrid.
Al día siguiente los titulares fueron en línea de alabar lo heroico de una defensa numantina única y de un ejercicio resistencia sin igual del equipo de Ancelotti. Un manual de como defender.
El martes el Atleti hizo prácticamente lo mismo en el Nou Camp, pero desde esa misma noche todos los medios, incluso con seudoatléticos como Gonzalo Miró, lanzaron el mensaje de que prácticamente los del Atleti nos teníamos que avergonzar de pasar así a la Final.
Desde el martes todos los mensajes han ido en la línea de que el Atleti es una vergüenza de equipo, un bochorno para el fútbol y una vergüenza nacional e internacional, pero oye que cuando el Madrid hace lo mismo es un ejemplo de resistencia heroica.
Las cosas de ser un equipo Estado y tener a todo el nacionalmadridismo a tu servicio o ser un equipo que molesta. Ya lo saben, No consuman.






6 marzo, 2026
Mi opinión personal es que el Atleti jugó mal, bastante mal y bordeó el ridículo en algunos momentos.
Desde el punto de vista defensivo hay un abismo entre aquel Atleti de Godín, Juanfran, Filipe, Gabi, el joven Giménez, etc y este Atleti, porque en aquel equipo la defensa era un bloque que ocupaba todo el campo, nunca se hundía en la portería, era un frontón, no le generaban ocasiones de gol, desquiciaba al rival.
El equipo de ahora es todo lo contrario, cualquiera le genera ocasiones claras de gol y la sensación de inseguridad es permanente aún estando todos los jugadores metidos en el área.
Desde el punto de vista ofensivo, el partido era propicio para que el Atleti se luciera al contragolpe, pero se vio a unos jugadores que no supieron definir cuando tuvieron la ocasión.
Por otra parte, con la actitud de alguno ya desde los primeros minutos de partido, de tirar pelotazos hacia arriba sin ton ni son, lo único que consiguió fue dar alas al Barça en su empuje.
A pesar de lo que vendan los medios al servicio del merengue, los fichajes de esta temporada no son lo que decían ser y aunque no es necesario que sean jugadores top para que Simeone consiga integrarlos en un bloque, conviene no subirse a las nubes antes de tiempo porque luego el golpe es mayor.
El Atleti estuvo a punto del desastre, pero como dijo Simeone repitiendo el mantra atlético: «Si no se sufre no es el Atleti».
El nacional-madridismo está alerta por los últimos desatinos de su equipo, es probable que asistamos en breve a algún atraco arbitral y el derbi es el 22 de Marzo. Ahí lo dejo.
6 marzo, 2026
Lo que debería haber sido solo alegría por volver a llegar a una final de Copa, que es el partido más bonito de jugar de la temporada, fue indudablemente estropeado por una actuación lamentable, con una hora insufrible de zozobra y veinte minutos finales de angustia. Ensuciar una primera parte primorosa de la ida con esa vuelta desastrosa, y estar a punto de perder una ventaja de 4 goles, fue penoso, y solo pudo ser consecuencia de la actitud con la que se afrontó el partido.¡Claro que el rival iba a apretar y que es mejor! pero entonces, ¿qué fue aquella primera parte? Parece mentira que se olviden, en solo unos días, de que la diferencia es siempre mental. Si consideramos condiciones físicas más o menos parejas, y cierto equlibrio técnico, aunque le reconozcamos más calidad al rival, la verdadera diferencia, siempre, está en la actitud. Lo hemos visto miles de veces en el fútbol. Y con esa actitud de mierda, no es que no se pueda ganar nada nunca, es que se quitan las ganas de seguir al equipo. Vaya afrenta lo de Oviedo, un tiro a puerta en el 94, aquella vergüenza contra el Rayo o la vuelta en Barcelona. Veamos como lo hacen de aquí al final. Pero ni mucho menos este Barça es aquel Bayern o aquel Liverpool que nos asediaron y acogotaron en su día, y le hemos concedido innecesariamemte un dominio irreal y una patente ocasión de remontar 4 goles por nuestra incomparecencia. Estuvo a punto de ocurrir, y no nos lo hubiéramos perdonado. Ahora, para la final, creo que muchos vamos con dudas, con temor y sin la alegría que hubiéramos sentido si hubiéramos competido en la vuelta como un equipo que quiere realmente hacerse con la Copa, en vez de como un equipito temeroso que va descontando los minutos hasta que le salve la campana.
17 marzo, 2026
Para más inri, creo que el portero era Lunin, que hizo el partido de su vida.
Y creo que el Atleti, estando horrible, atacó bastante más que el Trampas ese día.