Primera parte

La semifinal de Copa terminó su primera parte, en el Metropolitano, con una pequeña gran ventaja para el Athletic de Bilbao, que ganó el partido uno a cero, merced a un penalti transformado por Berenger en la primera mitad. Pero detrás de ese resultado minúsculo se esconde un partido grandioso, un duelo de los de antes, aunque con las cositas de ahora, que dejó ese poso de fútbol añejo, apasionado, de vida o muerte, en el que pasaron muchas cosas y otras tantas podrían haber pasado, un partido de esos que tiene tantas lecturas que uno no sabe cuál elegir para explicar a quien no lo vio, o para hacerle recordar a aquel que estuvo viendo cegado por la emoción de todo lo que allí había en juego.

Simeone introdujo bastantes cambios de inicio respecto al once de tres días atrás en el derbi. Entró Reinildo por Hermoso, tal vez ponderando el peligro de las acometidas de Williams. Nahuel por Llorente, Barrios por Saúl en el medio, tratando de encontrar la frescura de la juventud y lo que tal vez fue la mayor sorpresa, Memphis por Morata. El Atleti salió exigido por el escenario, el ambiente impresionante, la miel de una semifinal, lo intentó con más corazón que cabeza pero se encontró a un rival superlativo. El Athletic de Valverde es un equipo joven, descarado, con muchísima fuerza y las ideas muy claras. Los de Bilbao sometieron al Atleti a una presión muy alta, sin descanso, empujados también por los dos días de descanso extra que tuvieron, y provocaron que la imprecisión se instalase en las labores de creación rojiblanca. Había intercambio de peligros, un ligero dominio local, cuando sobrevino el error. No se cansa Simeone de repetir que en estas eliminatorias los errores se pagan caro y así fue. Reinildo casi regala una pelota en el área a Williams, finalmente consiguió despejar, pero la pelota volvió pronto a la zona de peligro y el mozambiqueño venía todavía con el pulso alterado e hizo una entrada a Sancet absolutamente a destiempo. Penalti y todo en contra.

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Atletico Madrid’s Belgian midfielder #20 Axel Witsel argues with Athletic Bilbao’s Spanish defender #17 Yuri Berchiche during the Spanish Copa del Rey (King’s Cup) semi final first leg football match between Club Atletico de Madrid and Athletic Club Bilbao at the Metropolitano stadium in Madrid on February 7, 2024. (Photo by JAVIER SORIANO / AFP) (Photo by JAVIER SORIANO/AFP via Getty Images)

Acusó mucho el golpe el Atleti, del que solo se empezó a reponer en la segunda parte, cuando Simeone empezó a mover el banquillo. Hermoso por Reinildo. Llorente por Nahuel. Morata por Memphis y también Correa por Barrios y Riquelme por Lino al final. La segunda parte fue otra historia, un asedio continuado. Los que estaban más descansados empezaron a acusar el cansancio, los que habían jugado el domingo a la noche parecían volar. Las alas las ponía la grada, una hinchada enfervorizada y sabedora de que había llegado su hora de jugar en el partido. Cabalgando sobre un ambiente extraordinario, el Atleti atacó y atacó, con Griezmann apareciendo entre líneas, volcándose a la izquierda, con Hermoso facilitando la conexión con el ataque, con Lino desbordando una y otra vez. Lo normal hubiera sido voltear el marcador, pero no era la noche del acierto. Falló Griezmann, falló el árbitro, que no señaló un penalti claro de Vivian sobre Griezmann, falló lino, falló Morata, acertó Agirrezabala, el joven portero vizcaíno. No había manera de hacerle gol al chaval y cuando ya Correa parecía cantarlo, la defensa sacó su tiro de la línea de gol. El momento álgido llegó en el noventa y dos, cuando Yeray cometió penalti a Morata. Griezmann y el portero colocados para tirar la pena máxima, y entonces el árbitro se lleva la mano al pinganillo y anula la pena máxima porque el VAR le había avisado de un fuera de juego milimétrico de Morata en la jugada que dio lugar a la acción. Cosas del fútbol moderno.

Se desinfló el suflé de la remontada y quedó la sensación de frustración, pero solo ha transcurrido media parte. La batalla de San Mamés promete ser épica.

Autor: José Luis Pineda

Colchonero. Finitista. Torrista. Nanaísta. Lector. Escribidor a ratos. Vivo en rojiblanco.

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3 Comentarios

  1. Bueno, se ha perdido por un error de un jugador nuestro, pero jugando así, como lo está haciendo el equipo desde hace algunos partidos, no demos por perdida la eliminatoria. Queda 90 minutos, y se puede voltear el marcador. Habrá tiempo de recuperar a algunos jugadores, y afrontar la vuelta con toda la imusión. Ya hemos ganado más veces en San Mamés.

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  2. Pues a mí este club, el Bilbao, por mucho que quieran para la mayoría siempre será el Bilbao, respetando como cada cual quiera llamarle, nunca me ha gustado, por ese sentimiento llevado al límite del vasquismo y por el apoyo en numerosas ocasiones de una parte de la grada (Herri Norte Taldea) a una banda de asesinos.
    Me resulta curioso que la prensa deportiva tan sensible a cualquier cosita, que se la cogen con papel de fumar tantas veces, haya omitido sistemáticamente estos hechos.

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  3. Fastidioso resultado habiendo tenido media docena de ocasiones de gol de todos nuestros delanteros, y unas 20 llegadas. Algo menos malo que cuando estaba en vigor lo del valor doble del gol en campo contrario en caso de empate, y que siempre te hacía hacer cuentas según se desarrollaba la vuelta, pero que nos causa desazón. Y aunque no hubiera sido menos difícil «el segundo tiempo», aunque hubiésemos empatado o ganado aquí, la vuelta es siempre otra historia por escribir. Podemos imaginar cien partidos distintos, pero la realidad es que tenemos que ganar por 2 goles, algo tan al alcance de este equipo, como cierto es que la jodida providencia futbolera no nos ha sido muchas vecea propicia en las remontadas. Muchas veces se han intentado con derroche, corazón, juego y méritos sobrados, y tantas veces nos hemos tenido que tragar el amargo sabor de no lograr culminarlas.
    Como yo solo quiero ver en la final a un vasco, el vasco Aguirre, y reeditar la del 91, tengo muy presente que se puede dar justo la contraria. Y como quiero eliminar al Bilbao ( por supuesto que siempre lo he llamado así y así lo seguiré llamando) jugando de blanquiazul, me tocará, me temo, como a todos, tener que verlo de verde. Que entre las muchas cosas que uno mandaría a tomar por saco en este mundo del fútbol, nike y sus diseñadores estarían en la rampa de lanzamiento.

    Aúpa Atleti siempre y que este febrero bisiesto nos sea propicio.

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