Derrota y vuelta

Arrancaba el derbi en la Champions y ya estaba perdiendo el Atleti. Minuto cuatro, una pelota a la espalda de Javi Galán que se lo puso demasiado sencillo a Rodrigo para que pusiera todo a la contra, el plan de partido, la alineación, los miedos, las confianzas. Fue una sacudida dolorosa para los cuatro mil que silenciaban el Bernabéu con cánticos colchoneros. Para Simeone, para el once que dispuso, el tipo, el que más o menos se va aprendiendo de memoria, con Llorente de inicio en el lateral, Giménez y Lenglet como pareja de centrales y Lino en la izquierda, como única duda. Encajó el golpe el Atleti y se reacomodó en el partido. Cuando de verdad lo hizo fue a la media hora, cuando Julián convirtió una pelota intrascendente en el lateral del área en un golazo en la escuadra de Courtois. Enloqueció medio Madrid y el Atleti entonces sometió al Madrid, controló el juego, llegaba, parecía que estaba para más, pero llegó el descanso.

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MADRID, SPAIN – MARCH 04: Brahim Diaz of Real Madrid runs with the ball whilst under pressure from Jose Gimenez of Atletico de Madrid before scoring his team’s second goal during the UEFA Champions League 2024/25 Round of 16 first leg match between Real Madrid C.F. and Atletico de Madrid at Santiago Bernabeu Stadium on March 04, 2025 in Madrid, Spain. (Photo by Denis Doyle/Getty Images)

La segunda mitad comenzó en la misma dinámica, con un Atleti dominador, que avanzaba metros y hundía al Madrid, que movía la pelota con una velocidad creciente, generando un ambiente de remontada, de que el gol estaba cerca. Pero todo se cayó en otra jugada aislada. Brahim recogió una pelota que pasó milagrosamente entre una maraña de piernas rojiblancas y acabó en el fondo de la red. Hubo un fuera de juego posicional clamoroso y clarísimo de Vinicius, pero en esta ocasión nadie hablará de eso. El gol subió al marcador y el Atleti perdió con él toda opción de victoria, porque de ese golpe ya no consiguió reponerse del todo.

Simeone temió, y quiso protegerse. Metió a Le Normand, antes a Gallagher y a Nahuel, sacó a Barrios, a De Paul, no quería más sorpresas, no quería morir antes de llegar a la vuelta, intentó defender la derrota mínima y lo consiguió, porque el partido se durmió, no sucedió nada, tal como él pretendía. Solo al final tuvo una ocasión el Madrid por un desajuste de Molina, pero el no ocurrió nada, solo un lento discurrir de minutos, los locales incluso marchándose del campo, los visitantes queriendo cantar quien manda en la capital y el mundo entero, esperando ya la vuelta en el Metropolitano, donde ya todo será definitivo, donde habrá infierno y gloria, dolor y furia.

Autor: José Luis Pineda

Colchonero. Finitista. Torrista. Nanaísta. Lector. Escribidor a ratos. Vivo en rojiblanco.

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8 Comentarios

  1. Espero que en la vueltam la afición del atlético, sea determinante. Hay que salir desde el minuto 1, a ganar.

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  2. No nos puede sorprender la consabida decepción de ayer. Más que historia repetida es la constatación amarga de una realidad maldita, la de un dominio psicológico que el vecino ejerce sobre nosotros. Qué poco tiene que hacer para doblegarnos o impedirnos la victoria. Incluso cuando no está bien. Incluso cuando es inferior.
    Yo comprendo la enorme responsabilidad de Simeone y las razones explicadas para la contención, para mantener el resultado ajustado y seguir con posibilidades. A eso nos agarramos, a la vuelta en casa y a que para todo hay una primera vez. Pero como uno ya empieza a temer que nunca lo verá, me pregunto por qué demonios, por una sola vez en la vida, no planteamos estas desagradables eliminatorias de la jodida copa de europa contra el vecino a tumba abierta, a saco, sin nada que temer ni guardar. Si total, palmamos siempre, pues que sea al menos con el vértigo y la satisfacción de haberlo apostado todo sin reservas.
    El año pasado les tumbamos en la Copa en el Metropolitano. A eso apelaremos, yo sin mucha fe. A ver si de una puñetera vez lo logramos en esta maldita competición. Venga Atleti, con un golazo como el de Julián no te puedes ir a casa.

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    • Lo psicológico se viene alegando desde hace muchos años. Incluso Ruíz, defensa central del Atlético en los ochenta, afirmaba que ante partidos importantísimos en finales (por ejemplo, contra el Dínamo de Kiev en 1986) o contra grandes rivales (RM especialmente), los jugadores salían «derrotados de antemano», con miedo y atenazados, lo que se reflejaba en su pobre rendimiento en el campo.
      Simeone ha hecho mucho por erradicar eso, pero ha caído ya cuatro veces con el que menos se espera perder de todos, contra el que la derrota es más dolorosa y humillante, contra el que perder es insultar a la afición. Es un coste inasumible para la afición que quiere ganar, ganar y ganar, como decía Luís Aragonés (q. e. p. d.), no para la que quiere que gane el Barsa (a esa que gane el ATM es secundario).

      Lo psicológico también estaba en los duelos con el Barsa desde los años noventa. Incluso Kiko reconocía el miedo antes de cada partido a una goleada, a «un carro de goles» de los blaugranas. Y con Messi el miedo se disparó, la derrota psicológica previa llevaba a las goleadas del Barsa con el que no se podía flaquear ni un segundo. Era una especie de complejo invencible respecto a los gordos que hundía sus raíces en la noche negra de Bruselas en 1974, la leyenda del «pupas».

      Pero con Simeone la cosa ha cambiado. Ahora el Atleti pierde, aparte de por los robos arbitrales que ahora son clave al haber mucha menos diferencia (los árbitros aportan el plus de la victoria ante una competición reñida), por la falta de calidad en la tarea realizadora, que no en la defensiva, que es la mejor del mundo desde que llegó Simeone, aparte alguna temporada con el fracasado 1-5-3-2, que es el sistema que peor resultado le ha dado en ataque y defensa y con el que no ha ganado nada.
      Discutir si Oblak estuvo bien en el primer gol del martes o en el segundo, o si se defendió mal por parte de Galán, Giménez u otro, es intrascendente. No se puede pedir perfección teniendo a quien tienes delante. Claro que esos equipos van a generar ocasiones de gol se juegue como se juegue, incluso en rechaces o balones sueltos o entre muchos pares de piernas defensivas. Lo que le falta al equipo no es precisión defensiva, que sí tiene y mejor que todos los demás, lo que le falta es goles, es marcar más goles. En liga lleva 43 goles en 26 jornadas, y eso es muy poco para un equipo que aspira a ganar títulos. Es necesario mantener el nivel defensivo aumentando la aportación en goles, no solo de los delanteros, sino también de los centrocampistas, especialmente de los que entran por banda. Llorente es mejor cara al gol que Giuliano. Y Riquelme mejor que Lino. ¿Defienden peor? No lo creo. Falta un lateral derecho de garantías, más cuando Azpilicueta está lesionado, pero ¿no puede jugar Giménez de lateral derecho, dejando los dos puestos de centrales a los franceses? Creo que Giménez puede defender a Vinicius con garantías (el que es un jugador del equipo contrario en esa posición es Nahuel Molina. Si lo saca, juega a la ruleta rusa).

      No basta golear al Sparta de Praga o al Salzburgo. Tampoco vale ponerse 0-2 con el FCB y pasar a poner el autobús inmediatamente, porque esos equipos gordos tienen mucha calidad arriba y no van a dejar de tener ocasiones, por lo que hay que mantenerlos lo más lejos posible de tu propia área. No se puede jugar al arbitrio de la emocionalidad y del sentimentalismo en cada partido. Sea cual sea el resultado, hay que mantener la concentración, la frialdad y jugar del primer minuto hasta el pitido final de la misma manera muy intensa que ha solido hacer Simeone, «nadando y guardando la ropa», es decir, con solidez defensiva, pero sin dejar de atacar con rapidez a la contra, saliendo más y no apelotonándose atrás según sea el resultado, así obligas al otro a defender y liberas de agobio a tu defensa.

      Simeone ha potenciado el lado defensivo del equipo haciéndolo el más fiable del mundo en defensa, especialmente manteniendo el 1-4-4-2, pero el ataque es su talón de Aquiles. Ha tenido grandes delanteros, determinantes cara al gol, pero no ha podido o sabido retenerlos, y eso ha sido letal para las aspiraciones del club (Falcao, el primer Diego Costa, etc.). Y ahora no se puede dejar en exclusiva la tarea realizadora en Julián Álvarez, que, además de la tarea de marcar, tiene la de ayudar al equipo a recuperar balones en defensa. Demasiado para un solo jugador, excelente, sacrificado, generoso y humilde, por cierto, aunque al comienzo algunos dudamos de él, de su falta de precisión en el pase, regate y velocidad, que sí las tiene.
      No se puede cargar la tarea de marcar goles solo al argentino. Es necesario que aparezca, y no solo una vez para cumplir de cara a la galería, el francés, que es campeón del mundo y se le debe exigir muchísimo más o sentarle de una vez en el banquillo por muy super estrella que sea. ¿Cuándo debemos esperar a Griezmann, el domingo ante el Getafe?. Es en estos partidos de Champions con rivales favoritos cuando debe aparecer el francés, no una, sino varias veces y ser determinante, no fallar. Es necesario que Griezmann se salga en estos partidos y no que pase desapercibido, perdiendo balones peligrosos para la propia defensa y corriendo al trote cochinero, y trate de justificar su status en un tiro cruzado que se iba fuera y que desvió el portero anti atlético belga. Eso es una aportación vergonzosa para un crack como el francés. Griezmann tiene que contribuir muchísimo más en estos duelos clave de la temporada. Y si no puede porque está ya roto de fatiga, pues ahí está el noruego, incluso otros, Riquelme por ejemplo, que no sé que pasa con él, por qué no juega, qué ha hecho para no jugar. ¿Qué ocurre con Rodrigo Riquelme?¿Por qué no juega? Está jugando Lino, que ni se le ve ni se le espera en partidos exigentes que le quedan muy grandes, y Riquelme, canterano, rápido, resolutivo, con mejor regate y pase y con mejor disparo, no juega. ¿Por qué?¿Ha faltado al respeto a los demás compañeros con un comportamiento como el que tuvo Joao Félix o Carrasco?¿Ha insultado a alguien en los vestuarios?¿Por qué no juega el canterano, que es peligroso en ataque, no como lateral izquierdo en un 1-5-3-2? No se entiende nada esta decisión de Simeone para el interior izquierdo.
      En fin, no quiero ni pensar que el miércoles nos vuelvan a restregar por la cara, por quinta vez, la eliminación ante el rey de la corrupción futbolística. No. Esta vez creo que no. Esta vez pasará el Atlético con una afición rugiendo en las gradas y, por qué no, con una goleada, que ya va siendo hora que los jugadores se la brinden a su afición, a su sufrida afición.

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  3. Fijaos la diferencia de cómo salieron ayer y cómo salieron en Barcelona, siendo las dos eliminatorias con la vuelta en casa y siendo el Barcelona infinitamente mejor equipo que estos.

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  4. «El Atleti nunca ganará la Champions mientras se cruce con el realmadrí».

    Lo dije tras la final de Lisboa y lo mantengo porque los hechos me siguen dando la razón de manera contumaz desde entonces.

    Respeto a los soñadores que viven con la ilusión de ganar esa competición algún día eliminando al realmadrí, pero el dueño del negocio no lo permitirá. Primero porque se alimenta de humillaciones al Atleti, segundo porque en la mayoría de las ocasiones tendrá mejor equipo que el Atleti y tercero porque en el caso de que no sea así o esté contra las cuerdas, lo rescatarán los árbitros.

    Ayer lo vimos otra vez, el segundo gol del merengue debió ser anulado por fuera de juego posicional o interferencia. Ni siquiera llamó el VAR al árbitro para consultar.

    «Alea jacta est» pero que el show no decaiga.

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  5. Bueno, el gol puede ser en fuera de juego, pero ellos, también reclaman un penalti que yo creo que no fue.
    Parece que la Huefa va a sancionarl al atlético, por culpa de esos indeseables que siguen al club a tratar de dejar una mala imagen. ¡Hay que hecharlos de una puta vez!

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    • ¿Qué indeseables y qué han hecho esta vez? Creo que no hubo violencia alguna ni nada que lamentar. ¿A qué sanción se refiere y por qué al Atlético?

      Lo de Galán no es ni agarrón, ni impedimento alguno para avanzar, ni nada de nada. De hecho, como mucho, tarjeta amarilla por simular penalty tirándose cuando se quedó sin ángulo para chutar. Eso era lo que debió haber sancionado el árbitro y no lo hizo.
      Los otros reclamarán directamente la copa el miércoles con amenazas a la UEFA de montar su circo multimillonario y si cabe sin jugar el partido, que para eso son lo que son. Ahora la mafia ha dejado Italia y se ha venido a España, y Rusia no juega la Champions. ¿O es que no hemos visto el palco del Cuernabéu? A esos sí que habría que sancionar fuertemente, a esos. Siempre se van impunes, cuando son los peores ultras.

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  6. Ha escrito ud., sr. Pineda:

    «la vuelta en el Metropolitano, donde ya todo será definitivo, donde habrá infierno y gloria, dolor y furia».

    Pues solo para los que mueran, humildes o soberbios. «Muerte, Juicio, Infierno y Gloria, ten cristiano presente en tu memoria» afirmaban nuestros antepasados hasta hace poco, bueno, cristiano o no cristiano, que nadie escapa a ello, nadie va a eludirlo por mucho que se crea que no va a morir o que los santos mienten como los políticos, periodistas, hombres de leyes, empresarios, sindicalistas, comerciantes, mercaderes, etc., que la inteligencia se ve muy deteriorada con la soberbia luciferina, como el criterio de discernimiento, vital para los que buscan la verdad.

    No señor Pineda, no. El miércoles, habrá un vencedor de la eliminatoria de octavos, quiera Dios que sea el Atlético de Madrid, pero ni infierno ni gloria salvo para los que mueran ese mismo día a la vida presente. Habrá cuartos de final contra el Arsenal casi con toda seguridad. Y si el Atlético de Madrid nos da la alegría inmensa de pasar, tendrá que eliminar al Arsenal y luego al semifinalista y luego ganar la final, no para la gloria, sino para ganar su primera Champions League, que la afición sufridísima que tiene bien se lo merece ya de una vez, salvo si odia a Dios, en cuyo caso lo que merece es bajar a segunda división o desaparecer. El mismo Julián Álvarez ensalza el trabajo honrado y la humildad frente a los orgullosos y soberbios que solo saben atemorizar al Atlético para que pierda con el Barsa.

    Habrá gran alegría, espero que prudente (el domingo esperará el FCB al que también hay que ganar sea como sea, pues no se puede ni se debe renunciar a ganar la Liga) si gana al Real Madrid, pero decepción si cae en las siguientes eliminatorias o en la final, como hubo alegría al eliminar al Inter el año pasado, pero decepción al caer (y como se cayó, con una parsimonia impropia de la Champions, como si se jugase un partido de pretemporada) en Dortmund.

    ¿Dolor y furia? Lo primero seguro si se cae eliminado una vez más (serían ya cinco, una marranada muy grande contra la propia afición, algo intolerable y que los atléticos no merecen en absoluto. Espero que el Atlético no se deje ganar a cambio de dinero del RM, pero incluso Futre ha denunciado que Jesús Gil y Gil obligaba al equipo a no ganar a ciertos equipos y a dejarse ganar).

    El miércoles no hay excusas que valgan, hay que ganar por dos o más goles de diferencia, atacando, defendiendo o como se quiera, pero acertando cara al gol, que esa es la clave. Hay que ser contundente y marcar muchos goles mejor que solo uno o dos. Si Griezmann no está ya a la altura de estos momentos clave, en los que más se le espera, para los que figuras como él son tan admiradas en el club, si no es capaz de liderar al club en los momentos clave como éstos, que se vaya ya a USA y deje sitio a otros que se dejen la piel y salgan en estos momentos clave concentrados y a marcar o morir. No se puede dejar la baza ofensiva solo y en exclusiva a Julián Álvarez, que además se esfuerza mucho en recuperar balones. Hace falta que aparezca el francés, más que nunca. Y los demás también tienen que aprovechar las ocasiones. Giuliano no puede rematar así a puerta, como lo ha hecho, como lo haría cualquiera que no juega al fútbol. No basta con penetrar por la banda, hay que chutar, cada vez que haya la más mínima ocasión, chutar mucho. Al Atleti le falta GOL, le falta mucho GOL. No puede perder el tiempo elaborando y tocando una y otra vez. Y para eso está el francés y los interiores. Si Lino no da una, que salga Riquelme ya de una santa vez, que es más inteligente y más resolutivo y con mejor disparo. Si Giuliano se cansa, que suba a Llorente a la banda, que es más resolutivo también. Giménez puede jugar de lateral derecho contra Vinicius, dejando los dos puestos de central a Lenglet y Le Normand.

    No se puede ultrajar más a la afición. Ya está bien de venderles DERROTA, tras DERROTA, tras DERROTA precisamente contra el campeón de la corrupción. O victoria por dos o más goles, o que Simeone, el mejor entrenador de la historia del equipo, tenga la valentía de coger las maletas y se vaya, precisamente por fidelidad a unos colores y por dignidad colchonera, que deje que otro lo logre o se vaya fracasado en el intento. El Atleti ya no puede ser el club que lucha por entrar en Europa con Sevilla y Valencia o que aspira simplemente a jugar siempre la Champions entre los cuatro primeros. Eso ya es poco para un club que se ha gastado más que nadie en fichajes esta temporada. Ya no vale la tercera plaza. Ya no vale el «qué manera de perder» del cantante yonkee, ni gaitas por el estilo. Si se cae eliminado el miércoles, se estará apuñalando una vez más a la afición, se estará cebando más la bomba de la furia, y las consecuencias no van a ser nada favorables. No se puede seguir tolerando ya más las humillaciones contra el campeón de la corrupción. Y Simeone ha protagonizado, bien es cierto que no por culpa suya en su mayor parte, ya cuatro humillaciones contra el equipo contra el que nadie en el Atleti quiere perder. Ya está bien. No hay excusas. Ahora tiene un equipo fuerte y bueno, que sus figuras den la talla y saquen adelante la eliminatoria, que no meta un gol y especule poniendo el autobús. Que vaya a golear de principio a fin. La afición merece incluso una goleada, y hay que dársela, que ya ha sufrido muchas humillaciones. Que nos roben los árbitros vale, pero también hay que meter goles, no uno solo y a defender como en Numancia. Así no se gana nada. Y que Griezmann aparezca el miércoles, no una vez, sino varias, o que se vaya a la MLSN pero ya.

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