La delantera de seda

La “Delantera de Seda” del Atlético de Madrid fue un término acuñado por el crítico deportivo José María Ubeda del diario “Pueblo”. El 15 de septiembre de 1947, Ubeda usó por primera vez el calificativo de “delantera de seda “con motivo del At.Madrid 4 Valencia 1 de la Copa del Presidente de la Federación Española de Fútbol. Ese día el quinteto atacante estaba compuesto por Juncosa, Vidal, Silva, José Luis y Basabé. Otras veces el quinteto estuvo formado por Escudero, Vidal, Silva, Campos y Basabé. Ubeda dio el nombre de “delantera de seda” refiriéndose a la forma de jugar trenzada y suave de los atacantes rojiblancos de aquella temporada fuesen quien fuesen, si bien “la delantera de seda” más popularizada estuvo compuesta por Juncosa, Vidal, Silva, Campos y Escudero.

Ubeda acertó con el apodo de “Delantera de Seda” porque los puntas rojiblancos trataban al balón con mimo, realizaban continuas paredes y desmarques, parecían deslizarse y bailar sobre el campo de juego; su fútbol era suave, trenzado, eficaz y natural.

“La Delantera de Seda” más clásica estuvo formada por estos futbolistas:
JUNCOSA: Extremo derecho. Fichó años antes como delantero centro procedente del Español, pero rindió más como extremo diestro. Sus íntimos le conocían como “Papa Dribling” dado su enorme habilidad. Mostraba el balón a su marcador y en un segundo lo escondía, lo pasaba o tiraba a gol.
VIDAL: Interior derecho. Firmó por el At.Madrid proveniente del Alcoyano. Su gran capacidad física y su resistencia le permitían subir y bajar durante todo el partido por su banda. Su pierna derecha era un fusil que perforaba con rabia las porterías rivales. Destacó por su arranque eléctrico y su tiro en volea sobre la marcha.
SILVA: Delantero centro. Había llegado el año anterior del Victoria de Las Palmas. Empezó como mediocentro e interior, pero Vidal le situó de delantero centro donde cuajó excelsos partidos. Silva jugaba en corto, dominando el balón y con un fútbol de toque y trenzado. Su fútbol era puro arte. El apelativo de “Delantera de Seda” proviene de esta forma de concebir el fútbol de Silva.
CAMPOS: Interior izquierdo. Se incorporó al club rojiblanco procedente del Aviación Nacional. Fue un interior potente, con clase y goleador. Su remate de cabeza causaba sensación así como su velocidad y su precisión en los pases. Parecía que nunca se cansaba ya que siempre llegaba al balón con sus piernas eternas. Dominó como nadie la banda zurda.
ESCUDERO: Extremo izquierdo. Fichó años antes procedente del Mediodía. Escudero fue el prototipo de hombre de equipo. Corría más que ninguno, daba pases de gol a sus compañeros y encima marcó muchos tantos (máximo goleador del At.Madrid en Liga con 150 tantos). Su regate era magnífico al igual que su potente tiro a gol. Jugó con su ídolo Campos con el cual formó un ala izquierda temida y admirada.

Adrián Escudero recuerda a la “Delantera de Seda”:

“La formaban Juncosa, Vidal, Silva, Campos y Escudero. Jugábamos y nos compenetrábamos muy bien. Juncosa era un goleador que iba muy bien de cabeza; Vidal era un interior que corría mucho; Silva era un delantero centro con mucha técnica y calidad; Campos y yo formábamos el ala izquierda y marcábamos muchos goles. Recuerdo con especial cariño la victoria por 5-0 ante el Madrid con un gol mío en un partidazo de la delantera de seda”.

Sólo en siete partidos se pudo disfrutar de la “delantera de seda” con todos sus componentes. Campos y Juncosa se perdieron varios encuentros y su ausencia se cubrió con Jorge, Basabé, Aveiro, Torres y José Luis mientras que el resto de miembros de la delantera (Vidal, Silva y Escudero) sí jugaron muchas veces juntos.
En la temporada 1947/1948, el At.Madrid batió su récord de goles en Liga con 73 tantos en 26 partidos a los que hay que añadir 8 goles en 4 encuentros de Copa para completar un total de 81 tantos en 30 partidos oficiales con una media de 2,7 goles por encuentro. Este fue el bagaje de la “delantera de seda”: Vidal: 20 goles; Juncosa: 16; Silva: 12; Escudero: 12; y Campos: 9. Entre ellos marcaron 69 goles, es decir, un 85% de los tantos colchoneros de aquella campaña.
En la siguiente temporada se rompió el quinteto atacante rojiblanco porque Campos se marchó al Gijón; el marroquí Ben Barek le reemplazó. Además, Vidal no jugó más partidos desde mitad de la temporada por su enfermedad sustituyéndole Torres, Durán o Mújica.

 

Foto: latidoalatido.com

 

Autor: Fernando Sánchez

Periodista, deportista, entrenador de fútbol, cinéfilo y escritor.

Comparte este contenido en
468 ad

1 Comentario

  1. Gracias mil por el homenaje a mi abuelo, ANTONIO VIDAL CATURLA!!!

    Escribe una respuesta

Envia un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies