El Apocalipsis mediático del Atleti (y cómo sobrellevarlo)

Al Atlético de Madrid le esperan dos meses largos hasta el final de la competición. Nunca antes en la era de Diego Pablo Simeone, el cuadro rojiblanco había descarrilado de la pelea por todas las competiciones. Esta inusual situación que vive el ‘cholismo’ tras ocho temporadas ha agitado las voces de los más críticos, focalizando su indignación en el estilo de juego del equipo y en el rendimiento de ciertos jugadores.

A este incendio provocado por la eliminación en la Champions se han querido sumar los medios menos afines añadiendo gasolina al fuego. El parón de selecciones siempre ha sido un período ideal para alimentar las controversias, por lo que los sospechosos habituales no han querido faltar a su cita. Esta semana ha servido para comprobar el enésimo desmantelamiento de la plantilla del Atlético de Madrid. Conviene aclarar que esta es una práctica independiente al contexto de la campaña. Si el equipo está bien, desbandada. Si el equipo está mal, más desbandada. Y así, ad infinitum.

La primera víctima de la semana fue Antoine Griezmann. De poco importó que su hermana y representante, Maud Griezmann, tildara de “rumores infundados” las supuestas informaciones que volvían a colocar al francés en la órbita del Barcelona. Algunos, incluso, se permitieron el lujo de imaginar una posible lista de sustitutos. En ella, para más originalidad, aparecían el omnipresente Paulo Dybala y el Ricardo Quaresma de esta década: Edinson Cavani. El caso del uruguayo sirve como comodín para todo. Da igual si es para cubrir la marcha de Griezmann a Can Barça o la de Diego Costa a China. El ‘Matador’ siempre está en el punto de mira.

El miércoles fue el turno para Saúl Ñíguez. El canterano rojiblanco, con contrato hasta 2026 y una cláusula de 150 millones, parece tener abundantes novias en el mercado. La siempre veraz rumorología manejada por la prensa de Barcelona lo situó en el conjunto azulgrana por un precio inferior al de su cláusula: 110 millones. Pero otros fueron más allá y hablaron de un interés del Manchester City por abonar los mencionados 150 ‘kilos’ para rescindir su vínculo con el Atlético de Madrid.

El interés de Pep Guardiola por llevarse al ilicitano vino acompañado al día siguiente por informaciones que colocaban a Thomas Partey en el conjunto skyblue la próxima temporada. La baja del ghanés también ha sonado con mucha fuerza en estos últimos días. Pero, al igual que con Saúl, las cifras sobre el hipotético traspaso bailan constantemente. Unos hablan de 80 millones. Otros, de 50. Junto al City, el Inter de Milán parece haberse unido a la puja. Mientras tanto, el Bayern parece haber pagado 40 de los 80 millones de la cláusula de Lucas Hernández. Esta vez, solo Jan Oblak parece salvarse de la clásica huida veraniega. La renovación del guardameta esloveno es inminente y cualquier rumor sobre su salida sería, sencillamente, una quimera.

Ante estas situaciones, el aficionado atlético ha apelado habitualmente al célebre “no consuman” pronunciado por Diego Pablo Simeone en febrero de 2014. Sin embargo, la decepcionante temporada del equipo supone una tentación para el sector más histérico de la hinchada. Los aires de cambio (incluso, de revolución) soplan muy fuerte. Pero no olviden que, en tiempos de incertidumbre, las aves carroñeras vuelan más firmes que nunca. No duden de que buscarán arrancarnos hasta las últimas entrañas. Quizás sea porque llevamos molestando demasiado tiempo.

Así que recuerden quién nos llevó hasta ahí. Y lo más importante: recuerden de dónde venimos. Porque este ‘fracaso’, hace no tanto, hubiera sido impensable. Autocrítica, sí. Autodestrucción, no. Que, para eso, ya tenemos a los de fuera… y a los de dentro (o si no, véase la demolición del Vicente Calderón).

Foto: Rubén de la Fuente

Autor: David Gómez

Alcarreño. Adicto a la buena música y a la escritura. Estudiando y haciendo periodismo con un micrófono y un papel. Esclavo de una pasión llamada Atlético de Madrid.

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1 Comentario

  1. Hola, cuando Simeone saca a Koke, Saul, Rodri y Thomas lo llaman «cuatribote». Entiendo que quieren decir cuatro medio-centros defensivos o «stopper» o lo que sea eso. Es decir, no son cuatro centrocampistas de «fantasia» sino «trotones» y «físicos», sobre todo Thomas que cada vez que sale dicen que Simeone «saca músculo en el centro del campo».
    Si en las antípodas del estilo de Simeone está el fúbol de Guardiola y del Barcelona.. ¿Por qué todos los años quieren si no es a Koke, a Saúl, a Griezzman etc etc …?
    ¿Es que es mentira y se lo inventan como siempre? ¿O es que no son tan «trotones» y «físicos» y «músculo»?
    Evidentemente la pregunta es retórica 🙂

    Saludos!

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