La Liga es la vida

En la Universidad existen o existimos, haciendo gala de juventud, varios tipos de alumnos: los que con un talento natural van pasando los días como trámites y cuando llegan los momentos decisivos siempre rinden y aquellos que necesitan llevarlo todo al día y metódicamente organizado para sacar los exámenes adelante, que al final es lo que cuenta.

En el fútbol ocurre algo similar. Están aquellos, y son menos de los que parecen, que pasan seis meses dando sensación de no tener alma que cuando llega abril y toca jugarse los cuartos sacan el talento. Y están los que necesitan la adrenalina diaria y la responsabilidad semanal para sacar adelante los momentos cruciales. En definitiva, necesitan el partido a partido para no fracasar.
El Atleti, como la inmensa mayoría, es de los segundos. Necesita el día a día para dar su mejor nivel y el día a día lo da La Liga. No es casualidad que sendas finales de Champions coincidan con las ocasiones en las que el conjunto de Simeone peleó la Liga hasta el final. Esta temporada aunque la hecatombe frente al Qarabag impida volver a rozar el cielo europeo hay una escapatoria. No hay mejor vía de evasión para equipo y aficionados que ilusionar e ilusionarse en el día a día.

Y a pesar de un inicio irregular, los rojiblancos han conseguido esto en los dos últimos encuentros ligueros aunque todo empezara un par de semanas antes con el gol de Thomas en un partido en el que el Atlético daba más sensación de muerto que de vivo. Esa inyección de moral y tranquilidad antes del parón sumada a la actitud que se mostró en el derbi ha provocado que veamos un equipo muy completo frente a Roma y Levante, emergiendo jugadores que parecían perdidos y recuperando las señas de identidad que prácticamente estaban resignadas al regreso de Diego Costa en enero.

Hablar de pelear la Liga es osado, más allá de la fe de cada uno, pero hay algo más importante que puede llevar a ello. Recuperar la fe en el plan de Simeone por parte de los jugadores y la afición es el paso fundamental para volver a ser ese equipo molesto que exigía y soñaba el Cholo a su llegada en 2011. Aunque seguir en Champions sea una quimera, el Atlético parece haber encontrado el camino a seguir, quizás sea tarde para realizar una temporada perfecta o quizás haya llegado a tiempo para realizar un año mucho mejor de lo que se intuía hace no demasiado. Al final, el triunfo y la derrota son algo efímero mientras que el camino se perpetua en la memoria. Por ello, si los de Simeone consiguen mantener esta imagen a lo largo de la Liga, más allá de lo que pueda pasar en otras competiciones por partidos concretos, la afición disfrutará de lo vivido y, por su puesto, habrá más opciones de que en torneos coperos el Atlético se acerque al triunfo. La Liga es la vida y tras 13 jornadas, el Atleti está muy vivo para lo que queda de temporada.

 

Foto: clubatleticodemadrid.com

 

Autor: Emilio Cabrera

Cañailla afincado en Sevilla y del Atleti. Estudiante de Periodismo

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