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Viernes, 12 marzo 2010
Terapia en rojiblanco. Por Tomás Rodríguezjo

LIVERPOOL 1 – ATLETI 1. THIS IS ANFIELD

Por Tomás Rodríguez - 08 de noviembre de 2008
5 comentarios
anfield road
El estadio por fuera parece más una fábrica de cemento que otra cosa, la verdad. No da la sensación de ser el templo que es en realidad. Pocos bares alrededor del mismo, salvo un mogollón de casas de esas de chalets adosadas, y una fantástica tienda de merchandising para comprar mogollón de cosas. Dentro ya es otra cosa. Dentro ya sí que impresiona lo bonito que es. Esa gradona que ocupa The Kop flipa cantidad. Es muy cerradito, y lo que más chana es que te puedes poner tranquilamente en manga corta luciendo los colores de tu equipo sin pasar nada de frío (si, ya sé que las 345 pintas que llevaba encima también ayudan lo suyo, pero en serio, dentro del campo no hacía nada de biruji). El césped no es que esté bien, es que está sencillamente impecable. En mi vida he visto en ese aspecto un campo igual. El momento mágico de la noche, sin lugar a dudas, el You'll Never Walk Alone, cantado también por muchos de nosotros, y a continuación, como no podía ser de otra forma, nuestro himno entonado a todo trapo, y respetado también por ellos. Aún así, a nivel de animación a mí me defraudaron un poco los ingleses. Igual es que les tengo en un listón muy alto, no sé. Por cierto, como anécdota, decir que ese campo era inicialmente del Everton y fue comprado por el Liverpool (están los dos separados por un escaso kilómetro). Sí, la verdad merece muy mucho la pena ir para allá.

This is Liverpool.

Una ciudad de muchos contrastes, sinceramente. Aparentemente es muy tristona, como apagada. Su gente parece seria, pero luego en el trato son muy agradables. Con nosotros se portaron de puta madre. Sus garitos son superauténticos, supercuidados hasta el más mínimo detalle. Y te permiten cantar y beber y divertirte sin mayores complicaciones. Por supuesto, estuve en The Cavern (tanto en el Pub como en el sitio en donde dan los conciertos). Sencillamente apoteósico el sitio, bastante grande y con el mismo encanto y la misma magia con la que seguro debutaron los Beatles allí. Había un cantautor haciendo versiones de ellos sencillamente antológicas. Al final se lió a tocar canciones conocidas acoplándolas a nuestros cánticos. Fue un momento sencillamente emocionante. Disfruté como un enano. Comimos por ahí en un sitio de esos de comida rápida, de esa que llena mucho y no tienes muy claro qué leche te estás papeando. Me resultó curioso el ver que mucha gente comía por allí, en la calle (gente no del Atleti, se entiende, sino lugareños de allí). Y las pibas … Ayy, las pibas. La mayoría llevan unos tacones finísimos y muy alargados con los que no sé ni cómo leches pueden andar por esas calles. Y los taxis molan mogollón, pueden ir hasta 6 personas. En definitiva, un sitio aparentemente muy tristón, con un clima que yo sinceramente no aguantaría, pero con muchos rincones con mucho encanto. El centro es pequeñajo, se patea en un pis-pas y está lleno de pubs. A mi me gustó mucho todo. Eso sí, que no se me olvidé. Los putos baños, coño. No es que sean estrechos, es que en algunos no podía ni siquiera darme la vuelta para mear, joder. En uno de ellos, como llevaba una mochilita, no tuve más remedio que ponérmela encima de la cabeza como un fakir para poder intentar una maniobra de salida de allí. Imaginaros el careto del guiri que había meando fuera cuando salí de esa guisa. Sí, ya sé, no tengo un cuerpo danone, y mi barriga es mi barriga, pero coño, que no había forma humana, ya digo, de ni siquiera darse la vuelta. Parecía un trailer dándose un rulo por un circuito de Karts. Y si los limpian, ya puestos, de vez en cuando, serían ya la leche.

This is the Match.

Pues el resultado es aparentemente justo, bueno para nuestros intereses, aunque claro, la forma en la que se produzco fue de nuevo una vuelta de tuerca más de prueba de fidelidad de nuestros colores. El Liverpool dominó pero no encontró la forma de meternos mano, entre otras cosas, porque nuestra defensa estuvo sencillamente soberbia, destacando por encima de todos Pernía (trankis, no me duran todavía los efectos de las birras, creo), aunque tanto Antonio López como Perea o como Heitinga estuvieron también hechos unos jabatos. Pudimos hacer historia, pero bueno, hay que intentar mirar en positivo y pensar que seguimos siendo líderes del grupo. Nos adelantamos con el chicharro de Maxi, y en la segunda parte nos limitamos a defender con cierto orden, algo inaudito tratándose del Atleti.

This is the UEFA.

Mafia. Corrupción. Basura. Bazofia. Matan el fútbol con sus manipulaciones. Lo del penalti que nos pita el árbitro es sencillamente vergonzante. Él pita, de hecho, claramente el saque de puerta, pero el linier no. Y lo que es un elemento simplemente consultivo para a ser uno decisivo. Así, por arte de Platini. No tiene bastante con cerrarnos nuestra casa injustamente. Qué va. Ahora al señorito no le gusta que agotemos y defendamos nuestros derechos, y por recurrir al TAS, nos lo paga así. Espero que el Atleti nunca tenga la decencia de invitar a este tipo a nuestra casa. Yo lo declararía, de hecho, persona non-grata. Y pido perdón a las personas por compararle con ese individuo.

This is Aguirre.

Un cagón. Un mediocre. Un pibe que no entiende de respeto. Porque con su alineación, dejando al Kun en el banquillo en un encuentro en el que pudimos dejar sentenciado ya nuestro pase a la siguiente ronda, y sabiendo (o deberiendo de saber, más bien) lo que significaba ese encuentro para todos los Atléiicos, es una auténtica falta de respeto a los casi 4000 pibes que viajamos hasta allí. Y luego, para colmo, no se le ocurre otra cosa que cambiarle por Forlán. Ya no digo nada de no haber agotado los 3 cambios, que esa es otra. Todo el mundo hubiese sacado en los últimos minutos a Banega. Se pierde un poco de tiempo, se gana en manejo de balón, y mientras tú lo tienes, uno no pasa peligro. Todo el mundo menos el Sr. Cagón Aguirro. Le recuerdo, mi querido incompetente, que usted ya no está en Osasuna, y que los Atléticos odiamos profundamente la forma de jugar de esos equipos. Entérese ya de una santa vez. ¿No es mucho más lógico haber intentado ya ayer conseguir el pase y dedicar los dos partidos que quedan a rotar a todo Cristo viviente, sin problema alguno? Encima del castigo que se supone es para el chaval no disputar de inicio ese encuentro. El poco afecto que le tenía se está convirtiendo en un odio profundo. Es triste reconocerlo, pero es así.

This is You'll Never Walk Alone.

Pues sí que lo cantamos, junto con los ingleses, y fue sencillamente espectacular. Otro momento memorable, inolvidable, emocionante y sincero. Algo que ya tengo dentro de mi corazón, y que jamás se borrará.

This is Fernando Torres.

Liverpool's Number Nine. Parece ser que hay gente enfadada con él porque se alegró cuando marcó Gerrard. ¿Qué coño queríais que hiciera, ponerse a llorar, joder? Eso sí, podía haber tenido el pequeño detalle de bajar a saludarnos al final del encuentro. Como sí que lo hizo Reina o Xabi Alonso, por poner 2 ejemplos. De vergüenza ajena (salvo Heitinga y Escándalo Forlán, chapeau especialmente para el holandés) el que los nuestros no se acercaran a nosotros a aplaudirnos. ¿Qué trabajo les costará darnos esos 2 minutos de su vida? Y luego dicen que no les sacamos cánticos a los jugadores. ¿Acaso alguno se lo merece realmente? Anda y que les den por saco.

This is an desastre.

La vuelta, digo. Un caos de impresión. Entiendo las medidas de seguridad y que sean superestrictas, pero no puede hacernos pasar a casi 3000 tíos por una puerta (por una sola puerta, ojo) para embarcar. Mi vuelo salió al final a las 4 de la mañana. Así que, para amenizar la espera, pues nos fundimos las libras que nos quedaban en … ¡acertaste, Burt Lancaster! ¡Más birras, como no podía ser de otra forma! Por cierto, que en uno de los aviones del FA, mi amigo el Recetas (con el que me encontré en Liverpool, de hecho, me encontré con bastante peña histórica del FA, honor y gloria para todos ellos) me comentaba que estaba todo indignado porque ¡no le dejaban fumar en el avión! :-DDDDD. La verdad es que es un putadón, ya que allí no puede fumar en ningún lado. ¡Ni siquiera en el partido! Yo, al final, me pasé la prohibición por los pantalones. Me encanta ser superespetuoso con estos temas, pero por ver un partido del Atleti sin fumar, sí que no paso, señores. Afortunadamente, los Steward pasaron de mí o se hicieron el tonto, lo que más rabia os dé. Pero yo, fumar, fumé. Vaya que si fumé.

We are Supporters Atlético de Madrid.

Sé que este comentario no va a gustar a mucha peña. Ayer demostramos que en muchos momentos logramos enmudecer Anfield. Ahí queda eso. El nivel de animación fue sencillamente impresionante (a mí me duele cantidad la garganta todavía, de hecho). Todos fuimos un solo corazón, latiendo el de todos juntos de forma completamente armónica y acompasada con un solo propósito, que nuestro himno y nuestos cánticos sonasen con más fuerza y nitidez que nunca. Y lo conseguimos, vaya que si lo conseguimos. Me quedo con la imagen final de los hinchas del Liverpool, al finalizar el partido, haciéndonos reverencias todos por nuestro comportamiento y aplaudiéndonos a rabiar. Hasta los más atrevidos se lanzaron a gritarnos "¡ATLETI ATLETI!". El broche de oro a un día sencillamente inolvidable.

Dicen que un jugador de fútbol no es un tío completo si no ha jugado un partido en Anfield. Pues lo podríamos prolongar perfectamente a un hincha o seguidor de fútbol. Afortunadamente, los Atléticos nos doctoramos el pasado miércoles. Y si a nivel deportivo la cosa fue más bien ni fu ni fá (aunque aún estamos invictos en la competición), a nivel emocional y de afición fuimos de Cum Laude. Decidamente, uno de mis sueños se ha visto hecho realidad. Y dicen que por estas cosas vale la pena vivir, ¿No? Pues vivamos y sigamos orgullosos de ser Atléticos. Por mucho que Aguirre no nos entienda, que Platini nos putee o que cada partido sea una prueba todavía aún más dura que el anterior. Ingenuos. Jamás podrán con nosotros. El sentimiento Atlético es sencillamente indestructrible, infranqueable. Muchos nos han visto nacer, nadie nos verá nunca morir. ¡FORZA ATLETI!

 
Terapia en rojiblanco. Por Tomás Rodríguezjo
 
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5 comentarios
5 salmuera - 2008-11-10 12:54:50
Ñoco!! El Dragó es futbolero y del Atleti!! :-D
4 Fernando Sánchez - 2008-11-08 20:40:21
Tomi, me apunto contigo para ir a la final de la Champions o al menos la de la Copa del Rey. Un abrazo.
3 luis - 2008-11-08 16:50:19
Genial. Eres un crack, tomi.
2 miguel - 2008-11-08 11:21:57
lo de los jugadores es ver-gon-zo-so,el gesto de no ir a saludar a la aficiòn demuestra lo que son,MERCENARIOS A SUELDO.
1 torrisi - 2008-11-08 01:42:32
A mí me ha gustado leerte, tomi. Se nota que lo has pasado como un enano en Disneylandia y que con todo el respeto del mundo "Inglaterra pa los ingleses". Liverpool es pequeño y una ciudad de trabajadores pero en general ese pueblo -el inglés- es de los que se creen superiores a los demás y a mí no me la pegan. Hay que ser un enano mental para hacer taxis de seis personas y váteres para media. Y lo que dices es verdad, en cuanto a animación no tienen nada que enseñarnos, yo me grabé el partido y lo que emociona es oir a tanto colchonero derrochando coraje y corazón. Para que luego el equipo no os salude al final(que los den pomada). Y el amigo Fernando que sepa que no le envidio nada el vivir en aquel ambiente triste y ojeroso por mucho que le quieran. A Rafa Benitez, al que Jesús ha definido de cine como un camarero ceporro, si le viera le diría que es un cínico con lo del penalty y que a su santo padre se le habrán revuelto las tripas allá donde esté si le ha oido...


Yo al Calderón al que invitaba es a Larios, ese gran hombre que adornó la cabeza de Michel (assqueroso nombre) Putiní. Buenas y santas noches
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BIOGRAFÍA:

Mi nombre es José Tomás Rodríguez Ballesteros. Nací a temprana edad, como Groucho Marx, tal que un 14-5-68, en Carabanchel, en donde sigo residiendo en la actualidad, y, salvo sorpresa mayúscula, donde viviré hasta que el de ahí arriba decida lo contrario.

Soy socio del Atleti nº 2041, y llevo escribiendo un porrón de años en foros de usenet y luego en mi propio blog (http://www.cronicasdeltomi.blogspot.com) de cualquier cosa relacionada con la palabra Atleti y similares.

De hecho, y cuando apenas existía esto de Internet, fui uno de los pioneros en hacer crónicas internauteras, que eran en aquella época muy agradecidas por todos los seguidores de fútbol que andaban desperdigados por el mundo entero.

Pero yo no soy periodista ni nada que se le parezca, conste en acta. Mis únicas apariciones en la prensa fue una vez que un tal Peregil me citó en un artículo sobre Internet hace un porrón de tiempo, en El País, calificándome como “un hincha fascista del Atleti”, debido a mi pertenencia al Frente Atlético (al menos, eso sí, reconocía que era uno de los internautas que más éxito tenía, algo es algo). Otra vez salí con la Policía quitándome una bengala que llevaba (apagada) en el previo de la Final de la Copa del Rey frente al Mallorca, o sea que … Es más, yo diría que mis crónicas y comentarios los utilizo como terapia personal más que otra cosa, así que no os las toméis demasiado en serio ni me hagáis demasiado caso, no sea que acabéis como yo … ;-)

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