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Martes, 22 mayo 2012
Y los sueños, sueños son. Por Ennio Sotanaz

ERASE UNA VEZ EN MADRID

Por Ennio Sotanaz - 14 de junio de 2011
17 comentarios
atletico de madrid por ennio sotanaz
En una de las escenas más memorables de una de mis películas fetiche de todos los tiempos (la fabulosa “Érase una vez en America” del italiano Sergio Leone) un joven ratero de la parte judía del barrio de Brooklyn llama y espera en la puerta de una vecina de su bloque ataviado con sus mejores galas y con un pastel de nata. Patsy sabe que su vecina es una de esas jóvenes del barrio de moral distraída que la necesidad de los crudos años 20 en Nueva York ha llevado a crecer antes de tiempo y a no tener reparos en intercambiar dinero, en cualquiera de sus formas, por favores sexuales. Patsy ha conseguido acordar con su vecina un precio y sabe que a cambio de uno de los pasteles de nata de la tienda de abajo será por fin capaz de adentrarse en el enigmático mundo de los placeres de la carne pero aquellos pasteles no son algo al alcance de cualquiera. Patsy es pobre y pasa tanto hambre o más que su deseada meretriz. Aun así consigue reunir el dinero que le permite comprar el dichoso pastel que lo dejará entrar en el paraíso.

Enrique Cerezo no creo que sea nunca consciente de ello (a pesar de su profesión oficial) pero cuando el cine se transforma en arte a veces las palabras no son necesarias. En una hermosa escena sin palabras Patsy mira una y otra vez el pastel mientras espera. Abre el envoltorio devorado por la curiosidad pero lo cierra imaginando lo que está por venir. Su cabeza, su instinto y su corazón se pelean entre si pero el hambre de un crio sin caprichos hace querer volver a ver ese pastel que nunca ha tenido la suerte de probar. Así que decide abrirlo de nuevo y comerse un pequeño trozo sin que se note. Ese pequeño trozo lleva a otro trozo y ese otro trozo a la guinda. Mientras el crescendo de la sobrenatural música de Ennio Morricone lo envuelve todo Patsy acaba comiéndose el pastel hasta la última miga dándose finalmente por vencido. Cuando la vecina sale al rellano allí ya no queda nada.

Ahora mismo me encuentro viviendo esa escena en mis carnes pero no es que esté a las puertas de una renqueante casa de lenocinio. No al menos con la misma intención. Lo que estoy es ante la posibilidad de dejar definitivamente de sufrir con el Atleti. Con este Atleti. Con la casa de lenocinio que es hoy el Atleti. El precio es conocido y las condiciones están acordadas. Miro el teléfono y sé que bastaría hacer una llamada para decir que no quiero que me facturen el recibo correspondiente al abono 2011/2012 que expende el todavía hoy llamado Club Atlético de Madrid. Sólo eso. El resto vendría de forma natural. El espacio de los fines de semana lo ocuparían otras cosas. El olvido mutaría a desinterés y el desinterés en desprecio. La distancia pondrá cordura y sensatez y el tiempo cicatrizarán las heridas sin dejar apenas marcas. Las razones son obvias, los motivos son todos.

Muchas personas lo han hecho antes que yo. Muchas otras personas lo están haciendo ahora mismo. Personas orgullosas e inteligentes. Colchoneras hasta el tuétano y magulladas en la pelea. Personas por las que guardo el mayor de mis respetos. Amigos, hermanos. Anónimos personajes por los que tengo admiración. Compañeros de tertulia, camaradas del ciberespacio. Reputados periodistas de despierta inteligencia. Seres queridos de todo orden y condición dentro y fuera del Atleti me dicen que por el bien de mi salud corte el cordón umbilical con eso que una vez me dio la vida y que hoy respira con dificultad estando terminalmente podrido. Eso que durante tantos años ha albergado una parte de un corazón que ensanchó para albergar alegría y emoción pero que hoy sólo alberga vergüenza, rabia y decepción.

Pero abro el envoltorio y no veo a Manzano o al Kun o a Cerezo. Veo a Luis Aragonés a Dirceu y a Vicente Calderón. Meto el dedo y cuando me lo llevo a la boca no paladeo las declaraciones de MA Gil, ni las hoy infectas gradas del estadio, ni el juego soporífero liderado por De los Santos, ni la enésima derrota contra el Madrid, ni la tradicional portada del MARCA con alguien o algo defecando en el escudo del Oso y el Madroño. A pesar de lo que mis ojos ven me viene el recuerdo del sabor de ganar una Copa del Rey en el Bernabéu abrazado a mi hermano, de los amigos que hice en aquellas durísimas y parcialmente vacías gradas de cemento del antiguo Manzanares, de ganar al Madrid estando por encima de ellos en la clasificación, de querer imitar a Dirceu, a Rubio, a Alemao, a Shuster, a Pantic, a Caminero, a Setien, a Juninho,… o de ver como los equipos venían a encerrarse porque mi equipo siempre salía a ganar. De tantos vikingos que no nos entendían pero envidiaban la forma en la que vivíamos nuestra afición, de las cervezas eternas en ese minúsculo bar de la arganzuela, de los copazos en La Taberna Fantástica, de la vuelta tras los partidos comentando la jugada con el Richy, con el Teno y con mi hermano. Del cálido abrazo que me di en Hamburgo con el señor que tiene el abono delante del mío y de que todos sepan en todos los sitios que soy del Atleti. Y quiero estar lo más cerca posible de todo eso. Trato de pensar en los placeres que me deparará una vida libre de la condena del peso muerto que supone cargar con este Atlético de Madrid disecado y mugriento pero no puedo dejar de recordar el sabor de la nata. Miro a la puerta y miro al dulce y no sé qué hacer. Pecaré en cualquier caso.

Al final de la película Max descubre al espectador que en realidad no murió a manos de la policía en aquella extraña redada que obligó a Noodles a huir de la gran manzana. No sólo está vivo, es millonario, se quedó con el millón de dólares de la pandilla y ahora es un reputado político sino que además está casado y tiene un hijo con Deborah, el amor de la infancia del propio Noodles. En ese momento Max pone un revolver en la mano de su antiguo amigo y le pide que sea él quien acabe con su vida al no tener el valor de hacerlo por si mismo. La respuesta de Noodles es la que yo daré el día que me pidan dar el tiro de gracia o certificar la defunción del Atlético de Madrid. Es quizás la respuesta que puedo dar hoy mismo independientemente del tiempo que quiera seguir conscientemente engañándome. No sé de qué me habla. Yo a usted no lo conozco. Yo tenía un amigo llamado Max (Atleti) pero desgraciadamente murió hace muchos años a manos de la policía (giles & friends). Usted tiene la misma cara no puede ser mi amigo. Él nunca hubiese podido hacer esto.

 
Y los sueños, sueños son. Por Ennio Sotanaz
 
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17 comentarios
17 Fernando A - 2011-06-15 16:27:07
Muy grande Ennio. Como me pasa a mi y a otros muchos lo del Atleti tiene poca cura. Yo también he pensado en abandonar, yo también he pensado que ¿para qué voy a tirar 300 y pico euros?...en esos momentos me acuerdo de mi abuelo, de mi padre,....y tantas cosas que me unen a la camiseta rojiblanca por encima de todo.
16 pablo cadiz - 2011-06-15 09:31:39
¿Recordáis algún verano más desilusionante? Es tremendo, me apetece hablar de todo con los amigos menos de fútbol, es totalmente cierto que el Atleti se ha convertido en motivo de vergüenza, que queréis que os diga.
15 Javier Duque - 2011-06-14 20:05:07
Auténtica literatura de calidad la suya, Ennio.
más de cuarenta mil personas renovarán su abono, a sabiendas de que el pastel lleva peores ingradientes cada año.
Unas ocho mil harán una peineta colosal a los estafadores que adulteran la receta original año tras año.
Pero todos, unos y otros, saben que esta sociedad antideportiva en manos de delincuentes está en ruinas.
Ignoro si seremos intervenidos cual economía griega,lusa o irlandesa. Pero que este pastel acabará siendo perjudicial para la salud lo saben hasta en Japón.

Otro año, otro timo.
Otro pastel, otra indigestión.

¿O tal vez una copilla del rey? Esto es lo que os deseo de corazón, porque aún fuera de aquello que era mi pasión, yo tampoco olvido esos abrazos con Juan Valentín en Hamburgo, esos rondos con Benja y su abuela Claudia en el estadio o las lejanas noches de algría colchonera...
14 Eduardo García. - 2011-06-14 17:08:49
Mi familia paterna es Aletica de toda la vida. Integrantes de la antigua Peña Aletica Delicias, y hace ya mucho años dejaron de ser socios del Aleti de Madrid. En la misma época en que un tal Jesús Gil llegó al palco del Aleti como elefante en cacharrería. Yo por aquél entonces no tenía memoria, solo recuerdo ir al Calderón, y jugar por lo vomitorios del Fondo Sur con los otros colegas de la misma edad.
Hace unos años, aprovechando la bajada de precios por el descenso convencí a mi difunto padre para engancharnos otra vez. Dios, lo que me costó, no entendía porque tanta reticencia, si su sangre es rojiblanca, como la mía. Cuando él falleció, me quedé sin ganas de fútbol y no renové los abonos. Joder que suerte tuve de dejarlo cuando aún mi Aleti jugaba con algo de honor en el Calderón.
Ahora solo siento algo extraño cuando veo al Aleti "jugar" o escucho las noticias alrededor de esta S.A.D. , alguno sensación rara que me estremece las entrañas.
No puede ser, mi cabeza me dice una cosa y mi corazón otra. Este no es mi Aleti, estos no son del Aleti.
La afición, los Aleticos de verdad no se merecen esto.
13 Aleto - 2011-06-14 17:01:29
@Antonio
lo que debemos hacer es pasarlos a cuchillo no conozco ninguna revolución que se cobre víctimas mortales, que sus familiares sufran.
12 Desde el infierno - 2011-06-14 16:36:47

@Antonio

Chico, es más fácil de lo que crees. ¿Sabes de qué está lleno el infierno? De buenas intenciones... Dale un repaso a los libros de Historia o a las experiencias de tu propia vida y verás cómo muchos actos y acciones, aunque en el fondo fuesen buenos y loables, en términos de forma y ejecución estaban equivocados.

Y esto va para todos aquellos que van a renovar el abono, que le van a comprar al niño la camiseta en la tienda oficial del club, que van a pinchar el partido del domingo por PPV. Vuestra intención es buena pero está siendo reconducida y aprovechada para que dos MALNACIDOS, y así de claro lo digo, se llenen los bolsillos.

En el ASco dicen que interesa Pablo Aimar y que el Galatasaray está negociando por Reyes. En serio, ¿vais a pagar por ver el circo en que se va a convertir el Calderón la temporada que viene? Es tal el desastre deportivo que esta gente anda fraguando!!! Ya puede Caminero hacer milagros con el poco dinero que va a tener en fichajes, porque toda la pasta de los traspasos de Forlán, Agüero, de Gea, Reyes y a saber quién más, se van a ir a pagar los 105 millos del agujero de Marbella, y, sino, al tiempo.

La única noticia decente es que el representante de Borja Valero se ha pasado por el Calderón. El resto de noticias son tomaduras de pelo una detrás de otra.

Me parece a mí que lo que nos gusta por el Calderón, más que pasteles, son churros...
11 Antonio - 2011-06-14 15:16:26
LLevo días intentando que alguien me haga decidirme de si debo darme de baja de este Atleti o si debo continuar abonado.
Si me doy de baja, efectivamente, me ahorrare dinero y no ira a parar a manos de los dos golfos.
Pero por otra parte pienso que si ya no acudo mas, o no acudimos al Calderon, como vamos a demostrar a Gil y Cerezo que estamos hartos de que sean tan sinverguenzas, quien va a gritar contra ellos para que algún día esta mierda de prensa deportiva no les quede mas remedio que sacar a la luz los desmanes de estos dos delincuentes.
Bueno decirme que algo me doy de baja o sigo gritando contra ellos en el Calderon.
Por un Atleti sin golfos en el palco
10 jurullo - 2011-06-14 14:49:47
Y ese pastel actual cada vez sabe peor porque los ingredientes progresivamente son de más ínfima calidad y además el pastelero de la competencia del otro lado de la calle está dispuesto a quitarte el sabor que marca la diferencia a la mínima que te descuides.
Y sólo somos los parroquianos los resistentes. Los que estamos solos ante los voceros que proclaman lo super-hiper-mega maravillosa que es la "otra" pastelería (el otro día llegué a leer a un escribidor-degustador de merengue que el Kun ganaría en tranquilidad y calidad de vida si cruza la acera.
Pero no me importa plearme conmigo mismo por mantener la fidelidad a nuestra pasteleria de toda la vida.
Conclusión:
Que sí, que yo tampoco he tenido valor a borrame (ni mi hijo, tampoco.
Felicidades, Ennio por tus líneas!!!
9 Pablo - 2011-06-14 13:42:33
Lo que esta claro Ennio es que el pastel te gusta a ti y a mi, de eso no hay dudas, lo que pasa es que los antiguos propietarios de la pastelería fueron saqueados y ahora los dueños son unos tios egoistas que solo buscan hacer dinero y no piensan en todos esos niños y su cara de ilusión al probar uno de esos deliciosos pasteles que habia antiguamente. Lo de ahora es un simil a el de antes pero por si acaso pruebas uno y otro y otro, dandote cuenta de que se podria denominar timo pues la relación calidad-precio es bochornosa. Aunque cada tarde vuelves ilusionado por probar el pastel y sueñas esperanzado descubrir que han vuelto al obrador los antiguos reposteros, aquellos que conocian la idiosincrasia del negoco y que hacian felices a sus clientes.

Puedes dejarlo todo y probar la tentación de la mujer por primera vez, quizas te guste y quieras repetir dia tras dia, pero quizas esa mujer no sea la adecuada y no te haga disfrutar como tu soñaste que harias, no digo que elegir la mujer no sea lo correcto, sino que hay que dar con la mujer adecuada, solo que a la mujer hay que conocerla durante toda la vida y ya al final de ella mirar a atras y pensar si mereció la pena todo lo que dejaste atrás por ella.

Sin el pastel para comer tienes la probabilidad de morirte de hambre, mujeres hay muchas algunas muy buenas y algunas muy malas, la cuestión no es la elección ya que como antes dijeron desde dentro o desde fuera debe continuar la lcuha y las 2 opciones son igual de respetables. la causa de la posible elección es la mala calidad del pastel y como negocio que es el problema es de los propietarios que habalndo en la vida real y hablando del ATLETI se llaman LADRONES.

Por un ATLETI digno, si una vez hemos probado el pastel antiguo como es posible que aun existan gentes que adoren el pastel malo, espero reapartir del bueno con mis hermanos rojiblancos.
8 Jesús - 2011-06-14 13:23:07
Joaquín, es una frase del mítico entrenador del Liverpool alusiva a un derbi con el Everton , creo.
7 Joaquín - 2011-06-14 12:15:27
Jesús, más acertado y elocuente no has podido estar, pero me puedes ampliar la cita de Bill Shanky. No sé si hace alusión a una película a una novela. Gracias
6 Jesús - 2011-06-14 11:46:47
“Ninguna enfermedad me hubiera mantenido alejado de este partido. Si hubiese estado muerto, hubiera hecho sacar la caja, ponerla en la grada y hacer un agujero en la tapa”. Bill Shankly.

A eso es a lo que me refiero cuando hablo de la pasión de los atléticos por su Club. Pero lo que hay ahora no sé si merece la pena.
5 Joaquín - 2011-06-14 11:40:36
Enorme una vez más Ennio, genial el señuelo de la película, como hilo conductor de su argumentario. Coincido con Jesus, no, nunca un atlético, como los que se dejan caer por aquí, podrá poner un cerrojo en su corazón y abstraerse de sus sentimientos. Unos sentimientos que los llevamos tan interiorizados y mimetizados, grabados a fuego, que esto seguro será imposible distraerlos hacia otras cosas. En el fondo se que Ennio ha utilizado un recurso que no comparte, pues es consciente de que el tiempo no cicatrizará las heridas causadas. También se que, como yo, renovará el abono. Y lo digo también desde el respeto hacia otros atleticos que no lo hagan. Seguiremos sufriendo igual, unos y otros, unos en el campo y otros en la distancia, y disfrutando también, ¿por qué no?. Dejemos siempre abierta la puerta a la esperanza. El único clavo ardiendo al que, desgraciadamente, podemos agarrarnos.
4 Ramiro Glaría - 2011-06-14 11:15:07
Hablando de cine, lo peor es que han convertido al Atleti, una película hasta la era del gilismo hermosa y apasionante, en una auténtica película de terror. Por más que queramos apartarnos de ella, sus imágenes nos persiguen y no nos dejan vivir tranquilos. Es como si nos viésemos obligados a contemplár día tras día cómo unos malhechores violan reiteradamente al amor de nuestra infancia. Vamos, mucho peor que Noodles, que al fin y al cabo la encuentra más o menos feliz y casada con el que fue su mejor amigo. (Como de costumbre ,la realidad supera a la ficción...)
3 Jesús - 2011-06-14 10:48:33
Gracias Ennio por este artículo. La elección entre comerse el suculento pastel o disfrutar de las mielesde la no menos apetitosa vecina, seguro que fue ardua para Patsy, pero lo solventó en unos segundos. No le dio muchas vueltas. La cuestión radica en dilucidar a qué representa el pastel y a qué la vecina ligera de cascos. Para muchos el pastel será salirse del Atleti y para otros quedarse. Decisiones tan respetables como valientes.Ambas. Y las dos motivadas por la necesidad, la misma que movía tanto a Patsy como a la chica de moral distraída. Me ha encantado el símil.

Sin embargo, discrepo en este apunte:

"El resto vendría de forma natural. El espacio de los fines de semana lo ocuparían otras cosas. El olvido mutaría a desinterés y el desinterés en desprecio. La distancia pondrá cordura y sensatez y el tiempo cicatrizarán las heridas sin dejar apenas marcas. Las razones son obvias, los motivos son todos."

Esto que dices, lo harías si no tuvieras siempre presente la grandeza del Atleti y de todos esos que nombras, jugadores y aficionados, a los cuales rememoras como sempiterno banderín de enganche, como el ancla gloriosa que te sigue vinculando a tu Club

Y esa grandeza, unida al grado de compromiso de cada uno, es lo que debe impedir el desinterés de los que nos echamos a un lado, de forma evidentemente provisional y máxime, si nos mantenemos en la lucha desde fuera, como será mi caso. De ese desprecio que citas, prefiero ni hablar, porque en un atletista es imposible que se dé.

Esto que digo no es una justificación personal de mi decisión y, mucho menos, una apuesta por no renovar el abono. A nadie he aconsejado que adopte una postura u otra, porque ambas me parecen admirables. Es sólo una mirada distinta al asunto que tratas y que está tan tristemente de moda entre las huestes atléticas.

Un abrazo.
2 Uncas - 2011-06-14 10:39:58
Yo siempre he sido de la opinión,que he expuesto en otros foros y aconversaciones,de renovar los abonos y abandonar el campo,ya que actalmente creo que lo único que sería reseñable en las insulsas tertulias que pueblan las emisoras de rdio y tv,es que "lamejoraficióndelmundo"ha dejado de lado al engendro gilista,y ya no crea ese "ambiente infernal"mitico del Calderón.No más "pipilangstrum",no más "que bote el Calderón",etc.
Pero es dificil,porque hay que tener pasta y valor para "tirarla".
En Barcelona no les fué mal con esta táctica desde meciados los 80 hasta la llegada de Cruyff.
1 Emilio Muñoz - 2011-06-14 10:29:34
Bravo Ennio.

Ya he comentado que me parecen igualmente respetables ambas posturas. Comprendo al que el nivel de hastío le lleva a no renovar para no sentirse partícipe del crecimiento de este engendro en el que nos estamos convirtiendo y también entiendo al que se resiste a abandonar una liturgia importante en su vida solo por el hecho de que unos okupas lleven casi un cuarto de siglo asaltando la que considera su casa.

Lo importante, lo realmente relevante es no abandonar la causa, desde dentro o desde fuera.
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BIOGRAFÍA:

Madrileño, hijo y nieto de madrileños (colchoneros todos, como tiene que ser) entró en esto de escribir del Atleti por la puerta de atrás que supone el ciberespacio de internet, esa puerta que al menos consigue dar luz a un sorprendente mundo de colores donde pasan unas cosas pero se cuentan otras...

Deudor de aquel batallador espíritu rojiblanco que veía la vida desde una esquina del mundo distinta a la mayoría pero nunca exenta de orgullo, valentía y carácter, se siente por tanto en deuda por recuperar aquello que se ha olvidado pero que sigue sintiendo suyo.

Colabora con las webs Pobre Atleti e Infierno Rojiblanco y mantiene el blog “Y los sueños, sueños son”

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