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Lunes, 21 mayo 2012
Y los sueños, sueños son. Por Ennio Sotanaz

AQUEL SEÑOR TREMENDAMENTE CABREADO

Por Ennio Sotanaz - 30 de noviembre de 2011
17 comentarios
atletico de madrid por ennio sotanaz
Yo lo aprendí hace años, cuando el acné adolescente era una cosa del futuro y tras un derbi que perdimos en el Bernabéu. Fue entonces cuando un señor tremendamente cabreado, un atlético de pura raza, de esos que son capaces de traspasar la epidermis de la personalidad y afectar al carácter de uno cuando éste sigue abierto como una fontanela joven, me dijo que los derbis contra el Madrid eran la cúspide del colchonerismo y que ahí no se podía fallar. El Atleti es un equipo con dificultades y que perderá partidos pero está hecho para ganar títulos, me dijo. Es un club enorme forjado en la adversidad y llamado a llevar el nombre de nuestra ciudad por el mundo, me dijo también. Es un equipo orgulloso que debe estar siempre con la idea de ganar todo aquello que dispute pero ni por esas puede olvidar su esencia ni su razón de ser. El Atleti es mucho más que simplemente un equipo de fútbol. Precisamente por eso contra el Madrid es dónde no se puede flaquear, no se puede huir ni disfrazarse de otra cosa. Tenemos que ser nosotros. Es contra el Madrid dónde el Atleti debe encontrarse cada vez que esté perdido. Gane o pierda.

Yo no lo entendía pero traté de que me lo explicara. Aquel señor tremendamente cabreado me dijo que todo el mundo sabe que el Atleti fue fundado por unos estudiantes vascos en Madrid pero que poca gente recuerda que uno de los motivos para que aquello ocurriese se encontraba en los aficionados madrileños que viendo un año antes disputar un partido entre el Real Madrid de entonces y el Athletic de Bilbao, partido en el que los blancos ya portaban los estandartes de prepotencia, desdén, soberbia y mal perder que nunca les han abandonado, decidieron que ellos no querían ser aficionados de ese tal Real Madrid. Los aficionados del nuevo Athletic, el de Madrid, nacieron ya desde entonces con esa clara premisa de “así no” y por ello cada enfrentamiento con ellos no era un partido de fútbol de once contra once. Era otra cosa. Era una lucha entre dos formas de entender la vida. Entre dos formas de vivir. Entre dos formas de sentirse orgulloso.

Empezaba a entenderlo. Aquel señor no estaba tremendamente cabreado por haber perdido el partido ni por los “errores” del árbitro, siempre a favor de los blancos. Aquel señor estaba tremendamente cabreado porque los jugadores no habían entendido la misión que tenían en el campo. No habían entendido la camiseta que llevaban puesta ni lo que significaban esas rallas rojas y blancas. No habían entendido que los miles de personas que estaban pendientes de sus acciones no iban a ver un partido de fútbol, ni iban a ver un resultado “interesante”. No habían entendido que aquella gente estaba allí para mostrarle al mundo la opción de vida que habían elegido. Su concepto de orgullo. Su pasión enfermiza e irracional por una idea romántica. Su aparatosa afición a esa emoción extrema que de alguna forma tamizaba su devenir diario. Aquel señor estaba tremendamente cabreado porque en los ojos de los jugadores que llevaban la camiseta del Atlético de Madrid había visto miedo y resignación. Autocomplacencia y cobardía. Mediocridad y conformismo. Conceptos todos que entonces eran incompatibles con el escudo del oso y el madroño.

Cuando al día siguiente vi la que se armó entre los amigos colchoneros de mi padre, las palabras tan dañinas y certeras que salían de la prensa escrita hablando en nombre de mi equipo y su afición, el cabreo nuclear que había en las oficinas del club, los despidos y condenas que ocurrieron como consecuencia de aquel único partido y sobre todo la pitada monumental que escuché en el Calderón al domingo siguiente, el círculo se cerró en mi cabeza. Nunca nadie ha tenido que volverme a explicar lo que era un Derbi y por tanto lo que era el Atlético de Madrid. Años después yo podía ser la persona más feliz del mundo cuando ganábamos en el Bernabéu pero también era un Atlético altivo y orgulloso cuando sólo robando con argucias arbitrales eran capaces de ganarnos en el mismo sitio. También cuando perdiendo justa o injustamente el equipo había demostrado lo que es ser un equipo valiente, orgulloso, entregado y consciente de lo que estaba representando. Mis amigos madridistas no podían entender esa especie de orgullo elitista que teníamos los atléticos independientemente de victorias o derrotas (y en parte nos envidiaban por ello) pero es que la esencia del equipo de sus amores, desde el principio, marchaba por otros derroteros más ligados precisamente a lo que decía el marcador.

El sábado pasado me acorde de aquel señor tremendamente cabreado que lamentablemente hace años que ha fallecido. Me acordé de él cuando al acabar el partido escuchaba escusas peregrinas para justificar la derrota basadas en el árbitro y la mala suerte. Ingenuos. Igual que me hicieron a mí hace muchos años traté de explicar a los pequeños las razones de por qué tendríamos que estar tremendamente cabreados con nuestros jugadores, nuestro entrenador y sobre todo con nuestros dirigentes. Traté de utilizar las mismas armas y los mismos argumentos que fueron infalibles conmigo pero según lo estaba haciendo reparé en la inutilidad de mi empresa. Recordé entonces las palabras de mi entrenador durante la semana previa asumiendo la inferioridad, cargándose de escusas para una inevitable derrota y basando su estrategia en un sucedáneo malo del miedo más rastrero. Recordé también las palabras de los jugadores que tuvieron la “mala suerte” de hablar en nombre del equipo que les paga. Esas palabras labradas en marmoleo miedo. Miedo atroz y paralizante. Esas palabras pronunciadas desde el complejo de inferioridad del que se cree inferior. A pocos les pareció algo digno de ser penalizado. Recordé las palabras ausentes del máximo dirigente de esta nave, ese señor que utiliza el escudo del Atlético de Madrid como plato de sopa y como papel higiénico. Lo normal. Recordé también las aparatosas palabras del que dice ser presidente de la institución, esas construcciones verbales entre la comedia chusca y el insulto humillante que una y otra vez tratan de masturbar las enrojecidas zonas erógenas del espíritu atlético, obteniendo exactamente el efecto contrario. Lo normal también, desgraciadamente. Recordé las “ingeniosas” portadas de los periódicos, las “respetuosas” conclusiones de las tertulias y los vaticinios de los análisis más “objetivos”. Nadie parecía estar ofendido. Recordé los ladridos insultantes de subproductos del periodismo cabaretero como los de Chus Galán que con toda desfachatez e impunidad insultaba sin talento a una gran parte de los que pagan su nómina. Pensé con lástima en lo que los histriónicos notarios de la realidad dirían al día siguiente sin tener que pensar dos veces sus soflamas. Pensé en las importantes y certeras medidas ejemplares que se tomarían desde el club durante los siguientes días. Me imagine la calurosa ovación y afinados e ingeniosos cánticos que nuestra afición ofrecerá a nuestros esforzados jugadores, entrenador y dirigentes el próximo domingo. Entonces me di cuenta de que lo que estaba haciendo era absurdo. ¿A quién quería engañar? La cadena se rompió en aquel señor tremendamente cabreado y yo me quedé con ella. Él lo hizo bien. Yo no. Él pudo. Yo no.

El Derbi madrileño ha muerto y con él también se ha ido aquello que sujetaba al Atlético de Madrid. Lo que quiera que fuese.

 
Y los sueños, sueños son. Por Ennio Sotanaz
 
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17 comentarios
17 Jaime - 2011-12-01 15:22:15
Yo también estoy cabreado,porque después de ROBARNOS NUESTRO CLUB, nos han robado el orgullo de ser atléticos. El orgullo de lo que representaba Luis o Fernando Torres, o lo que podría haber llegado a representar Kun Agüero. Vivimos una época económica nefasta, y vamos a tener que luchar por lo que es nuestro. Pero si no sentimos el Atleti como algo nuestro, ni se condenó lo que fué un robo, y lo que se hizo fue santificar al ladrón y confirmarlo en su poltrona, a la gente no le quedarán ganas de luchar por ello. VOLVERÁN A DARSE DE BAJA MUCHOS MILES, Y LA PRENSA SEGUIRÁ CALLADA Y CÓMPLICE. Habrá que hacer crecer el atlético de sus socios, como hicieron aquellos vascos en contra de la prepotencia. Nosotros lo haremos contra la indignidad y la mafia.

AUPA ATLETI SIEMPRE. AUPA ATLETI LIMPIO
16 luis - 2011-12-01 09:10:53
Al hilo de esta "bonita" historia de Ennio, os voy a contar lo que me ocurrio en el pasado puente de todos los Santos en un chiringuito de Isla Canela(Ayamonte).
Uno de los camareros del chiringuito es del Barca, y en verano me pidio que la próxima vez que fuera por allí le regalara una gorra del Atléti, así lo hice y cuando se la entregué se encontraba cerca un señor muy mayor con su perro guia pues
estaba ciego y el camarero le dijo oye Joaquin este amigo es del Atléti, a lo que el señor dirigiendose a mi me dijo, enhorabuena señor es usted del mejor club del mundo, no del equipo que les representa durante estos últimos años, pero si el mejor club por los valores que representa.
Ni que decir tiene que me fui a casa muy orgulloso y con una copa de mas.
15 Maguy - 2011-12-01 08:25:58
No digo este señor,pero muchos se van porque no ay un puto duro,la temporada que viene caerán mas y mas.Si encima no ganamos ni al Getafe tu me dirás saludos aúpa mi aleti
14 Miguelucho - 2011-11-30 23:43:44
Buenas a tod@s!

Al hilo de lo que comenta Desde el infierno, me viene a la cabeza una historia similar pero en este caso con el padre de un compañero de grada.

Este señor veterano abonado de la época de Luis, Gárate y compañía hasta no hace mas de un par de temporadas se quejaba amargamente de su compañero de grada en el Calderón que por lo visto achacaba todos los males del Atleti a la familia Gil.

Su hijo con el que yo iba al futbol antaño formando parte del F/A me contaba como su padre le tenía que rebatir con los argumentos que muchas veces todos hemos tenido que oir, favoritismo para el trampas y el farsa, la dichosa y maligna intervencion judicial, la mala suerte.....nada que no conozcamos insisto.

Bien, pues este año allá por el mes de Agosto y sabiendo de la marcada tendencia gilista de este buen hombre me encontré hablando de futbol con él, del Atleti mas en concreto y de lo desilusionado que andaba despues de 42 años de abonado, ¿Sabeis lo que me dijo? Pues que se había pensado mucho lo de renovar porque "estoy muy cansado de que año tras año nos engañen"

En serio tampoco necesitamos hacer un estudio sociologico de la mayoria de la aficion del Atleti, es una gran mayoría la que comparte nuestra forma de ver y cada uno llega a la misma conclusion por su camino, pero es dificil desconectar la respiracion asistida, o cortar el cordon umbilical que nos une al concepto Atleti.

Por eso pienso que todo no esta perdido, simplemente no hay ni referente ni alternativa ni conciencia de colectivo.

Un saludo a tod@s y aupa Atleti (el de verdad no este)
13 Desde el infierno - 2011-11-30 23:23:56
Tengo un amiguete que es abonado. Pues bien, no hará más de dos años que salió el tema de la directiva hablando un poco del Atlético, y me llamó la atención que no cargará las tintas contra estos sinvergüenzas. En esas, yo me puse en actitud de "profe" y le empecé a relatar las condenas judiciales, los desfalcos al club, las comisiones en fichajes, el porqué equipos de menor presupuesto juegan la Champions un año sí y otro también, mientras nosotros jugamos… la previa de la UEFA League, toma ya!!! Y el hombre seguía sin condenar a esta banda.

Con esto quiero decir que mucha gente del Calderón va a pasar el rato, como quien dice. Y eso está bien, el fútbol es un entretenimiento, siempre y cuando el nivel de exigencia no decaiga, y a las pruebas me remito… sí, me estoy refiriendo a la dichosa pancarta.

Por cierto, hace dos semanas quedé con este colega y con otros amiguetes. Me dijo que ya esta año había estado a punto de no renovar, que estaba harto de la directiva!!! Al menos comprobé que la gente está despertando de este mal sueño que es la SAD de Caracorner. Esperemos que para cuando todo el Calderón espabile, no sea demasiado tarde.

Saludos.
12 javi - 2011-11-30 18:09:13
Yo creo que los que están en contra de Gil son mayoría y no minoría, lo que ocurre que ha mucha gente le da igual, va al fútbol por costumbre, por los amigos..etc. Por los ambiente que me muevo de la cual hay mucha gente que conozco, logicamente como atlético me relaciones mas con ellos, la práctica mayoría se abonaría si no estuviese Gil y otros muchos comentan que han perdido la ilusión, que no ven los partidos..etc, esto es lo que han conseguido los delincuentes.
11 diegoalonso22 - 2011-11-30 17:17:10
Humillados por el arbitro, el rival y caracorner.

Por primera vez en unos años no vi a 11(10 y 9) tipos que se arrastrasen, vi a unos tipos que actuaron como forofos dando patadas( mas todavia deberian haber dado) actuando muy por encima del mediocre del entrenador.
10 Gonzalo - 2011-11-30 16:11:25
No puedo estar más de acuerdo con Cochise en su comentario 8. Se ve que yo, al contrario que Jesús, me he levantado de peor humor.

Si os fijais, ayer la gente hablaba de la dichosa pancarta y hoy en la prensa se habla del incidente de la cena entre dos que no hacen un cerebro juntos. Es curioso que lo que inicialmente pudiera haber levantado "conciencia social atlética" no interesa y en compensación, al pueblo se le ofrece carnaza (de la mala) y éste, la acepta. Solo hay que pasarse por otros foros, Jesús, para observar que muchos comentan lo bien que estuvo el productor de cine o lo que nos perjudicó el árbitro. Si Reyes hoy hace dos goles, el estadio se romperá las palmas otra vez el domingo con él cuando es un jugador al que un entrenador que supiera lo que es este club ya le habría cogido de la pechera (bueno, mejor dicho, es que no tenía que haberse puiesto jamás esta camiseta).

Yo soy muy pesimista al respecto quizá porque la distancia me hace ver las cosas de otra manera pero tengo la sensación de que esto no cambiará (o de que muchos no estaremos para verlo).
9 Pepe Fer. - 2011-11-30 14:21:27
Fenomenal artículo: Los mayores, hemos de inculcar este cabreo en los más jóvenes,. De esta manera reivindicaremos el sentimiento de ese hermano cabreado, por el cambio de principios de lo que es nuestro equipo.
A ver si el contenido de este artículo, mentaliza a esa mayoría de socios para una rebelión que cale en la prensa barata y que por vergúenza deba de comentarlo.
8 cochise - 2011-11-30 11:07:00
Jesús, claro que son minoría. Cómo la son los que quieren que los banqueros sigan ahí poniendose sueldos súper. Cómo los que quieren que los paraísos fiscales supervivan a los recortes que se aplicarán al resto de ciudadanos "B". Como son minoría los que creen que los que nos han metido en este berenjenal son los idóneos para sacarnos de él... Pero, ahí siguen. Con los comentarios vox pópuli poniéndolos a caldo en cantinas y sobremesas, y 2.000 en la calle exigiendo su marcha y más poder real al pueblo. De los cuales nos descojonamos o clasificamos como "interesados" o "muertos de hambre".

Una radiografía social que cuadra casi pitagóricamente con el Atleti de hoy.
Yo creo que son podencos...

Un abrazo, Sr. Optiman.
7 Joquín - 2011-11-30 10:57:28
Claro, Jesús, claro, ¿por qué no podemos ser optimistas?, ¿por qué negarnos a serlo?. Somos del Atleti, "somos el Atleti" y eso no va a morir, no puede morir nunca.
6 cochise - 2011-11-30 10:51:42
La afición no necesita rey, ella es SOBERANA. Si la palabrería es latente en el bar y la inacción palpable en el Calderón, es que deseamos de boquilla. El "parlamento" y la "estrategia" no vale ni está antes de una revolución. Si ese es el deseo, verdaderamente...

Yo sé que esto es lluvia fina, y que va calando. Pero creo también que cuando nos pongamos las katiuskas el agua nos llegará ya por el cuello.
5 jesusez - 2011-11-30 10:41:35
Fijate Luismi que yo creo que es al contrario. Ellos son minoría. Si trabas conversación en el bar, en la cola del super o en la oficina, donde se junten tres o cuatro atléticos...que no es tan difícil, a la menor insinuación de uno todos parecen tenerlo muy claro. Sólo hace falta lograr un punto común de encuentro y pienso que ya queda menos.

Por lo que respecta al texto de Ennio, nuevamente magnífico, sigue ahondando en el problema que ya todos conocemos de forma ejemplar. A ese señor tremendamente cabreado le estamos sucediendo muchos miles y acabaremos consiguiendo que el Atleti vuelva a su esencia, a su afición de siempre.

Se ve que hoy me he levantado optimista.
4 Joaquín - 2011-11-30 10:38:40
En su análisis, el Gran Jefe llega a la conclusión de que en 25 años se ha perdido la memoria y de que los atléticos quieren otro tipo de Atleti en el cual no entran estos señores cabreados. Pienso que no, la memoria se mantiene intacta -aquí se apela a ella constantemente- y sobre todo en aquellos que peinamos canas, el problema lo tenemos con aquellos -los más jóvenes- que no han conocido otra cosa. Tampoco estoy de acuerdo conque los atleticos quieran un club como el actual, ni mucho menos. Los atlético no son para nada complacientes y, claro que sí, claro que están cabreados. Creo que confundimos el hartazgo y la apatía, con la resignación y el conformismo, algo que no es consustancial con el hecho de ser atlético, con la rebeldía de ser atlético. Nadie, ningún atlético, está conforme con lo que está viendo y vivendo y el Gran Jefe lo sabe.

La afición sigue desnortada y desarmada, como si fuera consciente de que tiene poco margen de maniobra... y por eso no se siente protagonista. Lo que le escuece a Luismi, como a los demás, es que sigamos sin ver la salida, que sigamos enredados, discutiendo si son galgos o son podencos, mientras la vaquilla se muere. Y eso, repito, nos duele a todos. Saludos.
3 cochise - 2011-11-30 09:46:02
Y, ¿cómo hacer que el cabreado de hoy no parezca un amargado, un salteador, un "cuanto-peor-mejor", un "gratis total", un buitre, un "anti-atlético", un majara o un oportunista?. Eso es lo que somos a ojos del resto de la mayoría atlética, lo queramos o no. No pasamos por gente normal que vela por los intereses de su Club de toda la vida, como aquél señor tremendamente cabreado que reseñas. Si en un cuarto de siglo se ha perdido la memoria, es que los atléticos quieren otro tipo de Atleti en el cual no entran estos srs. exigentes y cabreados. No creo por mi parte que aguante mucho más para confirmar este extremo.

Un saludo.
2 Joaquín - 2011-11-30 09:35:25
Impecable, como siempre. Me quedo con el primero de las párrafos en los que el señor cabreado hace una radiografía de nuestro ser, del ser atlético y con una frase: "Es contra el Madrid donde el Atleti se debe de encontrar cuando está perdido, gane o pierda". Cierto, ahí renace nuestro ser.

Amigo Ennio, malos tiempos para la lírica. Sentencias "El Derby madrileño ha muerto y con el también aquello que sujetaba al Atlético de Madrid". Creo que tienes parte de razón. ¿Qué más podemos decir?, ¿Qué más podemos hacer?. ¿Cabrearnos?. Ya lo estamos. Sólo un deseo, que la famosa pancarta, esa que mostraba al mundo entero nuestras vergüenzas, no se olvide y que, cual sombra maldita, les persiga a aquellos que mancillan, por dejadez e irresponsabilidad, el honor de un club con casi 110 años de historia. Es más, la colgaría de lo más alto de nuestro estadio para indignidad de todos ellos, de todos aquellos que no hacen más que socavar nuestra identidad, empezando por los encargados de velar por el fuego de las esencias, los indignos propietarios de nuestro amado club, seguidos, por supuesto, de los responsables materiales de la actual deriva del club: cuerpo técnico y jugadores. Saludos y enhorabuena, Ennio, has vuelto a dar en la diana y en nuestros corazones.
1 Antonio - 2011-11-30 09:26:38
Buen artículo, Ennio. La esencia del Atleti hace tiempo que ha muerto. Este equipo está sin alma porque está en manos de desalmados. Cuando no se defiende el escudo desde el palco, ¿cómo vamos a pedir que se defienda la camiseta desde el campo? Como bien dices, ser del ATLETI es una forma de enderder la vida. La más bonita que existe, por cierto. Pero esa forma de vida y esos valores que representa no son precisamente los que adornan en la actualidad a este "cluz". Aun así, seguiremos siendo del ATLETI hasta nuestra muerte y seguiremos luchando, en la medida de nuestras posibilidades, por recuperar esa filosofía de vida.
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BIOGRAFÍA:

Madrileño, hijo y nieto de madrileños (colchoneros todos, como tiene que ser) entró en esto de escribir del Atleti por la puerta de atrás que supone el ciberespacio de internet, esa puerta que al menos consigue dar luz a un sorprendente mundo de colores donde pasan unas cosas pero se cuentan otras...

Deudor de aquel batallador espíritu rojiblanco que veía la vida desde una esquina del mundo distinta a la mayoría pero nunca exenta de orgullo, valentía y carácter, se siente por tanto en deuda por recuperar aquello que se ha olvidado pero que sigue sintiendo suyo.

Colabora con las webs Pobre Atleti e Infierno Rojiblanco y mantiene el blog “Y los sueños, sueños son”

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