
Pero este Atleti invita al optimismo y yo me he puesto a ensoñar. No en vano, el fútbol es gol, y en goles este equipo es el mejor desde 1957, allá cuando Agustín Sánchez con doce goles, Rafa con nueve, Joaquín Peiró con ocho, Miguel González con siete y Enrique Collar con cuatro superaban, con 47 goles en la jornada 16, a los Forlán (10), Agüero (9), Maxi (6) o Simao (4) de ahora (38).
Aquel equipo terminó subcampeón, a tres puntos del Real Madrid, en la que supuso la temporada de despedida de Adrián Escudero García, el mejor goleador que hayamos tenido jamás.
Ese equipo también logró permanecer 14 partidos sin perder (todos de Liga) y encadenó cuatro victorias consecutivas.
EL RÉCORD DE VICTORIAS CONSECUTIVAS
Y es de victorias consecutivas de lo que quiero hablarles. Aunque son sólo cuatro las que sumamos (Racing, Sporting, Betis y Espanyol), esto no es poco, ya que nunca había ocurrido con Aguirre, y uno se pone a soñar y fantasea con batir el récord histórico.
Con ganar en Valencia y sumar cinco sucesivas, como ocurrió con Manzano en la 2003-04, cuando un Niño llamado Torres sobrevoló el cielo del Villamarín y conectó una volea a la escuadra, que todavía hoy es el mejor gol de su carrera.
Y sigue divagando e imagina que a la de Mestalla se le une un triunfo ante el Athletic y ya son seis, como cuando creímos haber encontrado la panacea en aquel entrenador tan campechano como su nombre, Pepe Murcia, que resucitó a Torres y a Maxi, enterrados por Bianchi, y nos llevó a conquistar el Camp Nou por última vez.
Y el sueño es tan largo y tan profundo que ya uno delira, y piensa que por qué no aunarle a lo anterior tres puntos en Almería, y lograr la séptima consecutiva, algo nunca visto por los más jóvenes, y que sólo se recuerda cuando Futre levantaba al Manzanares con sus galopadas de vértigo, Manolo cantaba goles con sabor a Pichichi y Schuster dirigía la orquesta como jamás se ha vuelto a ver (1991-92).
Estos héroes emularon al Atleti campeón de 1966, aquel en el que Madinabeytia, Rivilla, Griffa, Mendonça, Collar, Adelardo, Luis y compañía ganaron las siete últimas jornadas de Liga para arrebatarle el título al Real Madrid…
El sueño continúa y para entonces ya ha comenzado la segunda vuelta. Y una victoria en La Rosaleda inscribe a este Atlético como el mejor de la historia en cuanto a triunfos consecutivos. Ocho, señores. Ocho. Y el Barça temblando.
Pero entonces uno se levanta y mira el calendario. Y descubre que aún siquiera hemos jugado en Mestalla.
Por eso entonces se decide a escribir esto. Cuando todavía es un sueño, intacto, impoluto, incorruptible, inocente. Como el nuevo año que empieza.
¡Que en 2009 se cumplan todos nuestros sueños!
Mi pasión por el fútbol y el Atleti fue tardía, pero creció hasta límites insondables. Hasta los nueve años no comencé a interesarme por un deporte y un equipo que, a día de hoy, son capitales en mi vida. A mis 27 años (de la quinta de Antonio López), vivo el fútbol intensamente como hincha, periodista y jugador aficionado.
Licenciado en Humanidades y Periodismo, desde muy pequeño tuve claro que quería ser periodista y aquí estamos, luchando por ello. Desde la página web de la Cadena SER y desde diferentes agencias he comenzado una carrera como periodista deportivo que, quién sabe, quizá me lleve algún día a cubrir más de cerca la información del club de mis amores.
Un club que actualmente se comporta como Un grande sin memoria que debe salir de su amnesia y recuperar la grandeza perdida.