
Sólo cuatro refuerzos, como tras el Doblete, cuando con la vuelta de Aguilera, y las llegadas de Esnaider, Bebjl y Pablo Alfaro, se afrontó el apasionante reto de la Champions.
El Atlético de Madrid ha hecho una inversión de 8 millones de euros (Asenjo -5,5-, Cabrera -1,5-, Roberto -1- y Juanito -0-), cifra a años luz de los 258 millones desembolsados por Florentino o los 108 del FC Barcelona. Pero, por supuesto, el Atlético no está en condición de compararse con los dos grandes por antonomasia. Esos tiempos ya pasaron.
SEVILLA Y VILLARREAL HAN GASTADO MUCHO MÁS
Sí debería equipararse, por contra, al Sevilla de Del Nido, que ha soltado unos 27 millones de euros repartidos en tres grandes refuerzos: Negredo (15), Zokora (8) y Sergio Sánchez (4). Qué bien le hubieran venido al Atlético estos dos últimos. Y tampoco son tan caros, ¿no creen?
Otro equipo de nuestra zona en los últimos años es el Villarreal, cuya inversión asciende a los 20 millones de euros (Nilmar, 12; Marcano, 7; Jefferson Montero, 0; David Fuster, 0,5). Y jugará UEFA.
El Valencia, ha hecho un dispendio similar al nuestro: 7,5 millones de euros entre Moyá (6) y Bruno (1,5) (otro lateral que no hubiera venido mal). Pese a haber traspasado a Albiol por 15 millones, la situación del club ché era agónica. Y ahí están, con un gasto como el del Atlético. Ellos también jugarán UEFA.
Como vemos, nuestros rivales directos han gastado igual o más que nosotros. Pero más sangrante resulta ver la inversión de equipos más modestos que el Atlético.
ZARAGOZA Y GETAFE, TAMBIÉN
En Zaragoza no debe haber crisis. Un gasto de 16 millones de euros para un recién ascendido (Obradovic, 5; Abel Aguilar, 3,5; Uche, 4,5; Lafita, 3) que además ha conseguido a traer gratis a futbolistas como Carrizo (Lazio) o Pennant (Liverpool).
Y no deja de sorprenderme la acertada gestión año tras año del Getafe. Han vendido a Uche y a Granero por unos 8 millones. A cambio, han desembolsado 12, y han logrado dos laterales mejores que los nuestros, que seguro no estaban a nuestro alcance por su prohibitivo precio (Miguel Torres -2-, que no ha venido “por ser canterano del Madrid”, y Mané -2,5-) y la llegada de promesas como Pedro León (4) o Parejo (3).
COMO EL VALLADOLID O EL RACING
La balanza del Atlético es comparable a la del Racing de Santander (6 millones) o el Valladolid (7), que han saneado sus arcas entre compras y ventas.
Así pues, el Atlético ficha como un modesto y muchos se preguntan dónde estarán los 20 euros que pagaron unos 30.000 abonados el día del Panathinaikos, o los 20 millones que reportará jugar la liguilla de la Champions, o el nuevo contrato con TeleMadrid. Por no hablar de la venta del Calderón, cuya venta se hizo oficial el año pasado, pero sus ingresos debieron dilapidarse en las últimas temporadas (20 millones, 2008-09; 78 millones, 2007-08; 50 millones, 2006-07).
NEGOCIO POR NUESTRAS “ESTRELLAS”
Probablemente, algo de culpa tendrán en esta “crisis económica” por la que atraviesa el club algunas de las últimas estrellas fichadas por el club, que salieron por un valor sensiblemente inferior al que llegaron. Para muestra un botón: Kezman: Compra, 9 millones (Chelsea)-Venta, 7 (Fenerbahce); Petrov: 10 (Wolfsburgo)-7 (Manchester City); Costinha: 6 (Dinamo de Moscú)-0 (Atalanta); Maniche: 9 (Dinamo de Moscú)-0 (Colonia); Mista: 5 (Valencia)- 0 (Depor); Luis García: 4 (Liverpool)-0 (Racing). Y ahora Heitinga, que llegó como fichaje “estrella” la campaña pasada por 10 millones y se va un año después por 7, porque “no tenía la cabeza en el Atleti”.
Y yo me pregunto, señores, ¿dónde tiene la cabeza el Atleti?
Mi pasión por el fútbol y el Atleti fue tardía, pero creció hasta límites insondables. Hasta los nueve años no comencé a interesarme por un deporte y un equipo que, a día de hoy, son capitales en mi vida. A mis 27 años (de la quinta de Antonio López), vivo el fútbol intensamente como hincha, periodista y jugador aficionado.
Licenciado en Humanidades y Periodismo, desde muy pequeño tuve claro que quería ser periodista y aquí estamos, luchando por ello. Desde la página web de la Cadena SER y desde diferentes agencias he comenzado una carrera como periodista deportivo que, quién sabe, quizá me lleve algún día a cubrir más de cerca la información del club de mis amores.
Un club que actualmente se comporta como Un grande sin memoria que debe salir de su amnesia y recuperar la grandeza perdida.