
El trabajo y la nueva decepción en Oporto me impidieron corroborarlo antes, pero después de repasar minuciosamente temporada tras temporada la trayectoria del Atleti hasta la jornada 5, por fin, pude comprobarlo. El de este año no es el peor inicio de nuestra historia. Hay dos peores.
TEMPORADA 1953-54
Eso sí, la mayoría de nosotros no lo hemos vivido. El próximo 6 de octubre mi padre cumplirá 55 años (aprovecho desde aquí para felicitarle). Pues bien, hemos de remontarnos a la temporada finalizada ese año, la 1953-54, para encontrarnos un inicio peor a éste.
Al inicio de ese año, el Atlético era 16º (último) con sólo un punto en cinco jornadas.
El conjunto entonces entrenado por Ramón Colón venía de proclamarse campeón de Liga dos años consecutivos apenas tres temporadas antes (1950 y 1951). Sin embargo, el comienzo de ese año fue fatal. Estos fueron los resultados de las cinco primeras fechas:
J1-ESP 3-1 ATL; J2-ATL 1-1 RSO; J3-JAE 1-0 ATL; J4-ATL 1-2 VALL;
J5-SPO 4-2 ATL
El comienzo había sido desolador, pero llegada la sexta jornada, el conjunto rojiblanco se resarció en el Metropolitano con una goleada al Celta, ya con otro inquilino en el banquillo, Benito Díaz. Esta fue la alineación y los goleadores de aquel día:
J6-ATLÉTICO 5-0 CELTA
Riquelme; Verde, Tinte, Ramón Cobo; Silva, Múgica G.; Miguel G., Ben Barek (2), Escudero (2), Molina M. (1), Callejo.
Como verán, nombres ilustres como Verde, Tinte, Ben Barek o Escudero jugaron esa temporada. También estaba un jovencísimo Enrique Collar en la plantilla. Pero con sólo 19 años apenas jugó tres partidos y la temporada siguiente fue cedido al Murcia. En el caso de Ben Barek, la perla negra, se encontraba en el final de su carrera y a sus 37 años ese fue su último año de rojiblanco. Sólo disputó 9 partidos en los que aportó cuatro goles.
Idéntico caso al de Juncosa, que cerca de la retirada sólo participó en tres partidos.
Otros futbolistas decisivos en la conquista de las dos Ligas, como Carlsson o Pérez Paya, ya no estaban en ese equipo que terminó noveno.
TEMPORADA 1942-43
Pero si seguimos retrocediendo en el tiempo, todavía podemos encontrar un Atlético peor al de hoy en el comienzo liguero. Incluso peor al que acabamos de citar de la temporada 1953-54.
Se trata del Atlético Aviación del año 1942-43, que disputadas cinco jornadas sumaba... 0 puntos.
Se trata de un hecho inédito en la dilatada historia de nuestro club y que, como en los años 50, cuenta con la curiosidad de que sólo dos años antes el equipo venía de proclamarse por dos veces campeón de Liga (1940 y 1941).
De hecho, el entrenador era el mismo, Ricardo Zamora, que fue aguantado en el cargo pese a las cinco derrotas. Este fue el calendario de esas cinco primeras jornadas:
J1- VAL 3-0 ATL; J2-ATL 2-3 ESP; J3-OVI 2-1 ATL; J4-ATL 2-3 ATH;
J5-SEV 2-1 ATL
Pero al igual que ocurrió años más tarde, la sexta jornada actuó como bálsamo y el Granada pagó los platos rotos con un contundente 7-1. Estos once hombres formaron ese día:
J6-ATLÉTICO 7-1 GRANADA
Tabales; Mesa, Riera; Gabilondo, Germán G., Nico; Adrover (2), Domingo G. (1), Mariano U. (2), Campos (1), Vázquez T. (1).
En ese momento el Aviación cogió carrerilla y posteriormente ganó consecutivamente al Real Madrid en su campo (1-3) y al Barcelona (4-0). Pero una ventaja de cinco partidos en una Liga de sólo 26 jornadas era demasiado amplia y el Atlético terminó octavo.
Tabales, Mesa, Germán, Adrover o Campos, el tercer máximo goleador en la historia del club (112 goles) y el mayor anotador en los derbis, eran algunas de los históricos de esa plantilla.
Elícegui (41 goles en 60 partidos) o Pruden (33 goles en 22 partidos) eran las ausencias más reseñables del equipo que fue doble campeón dos años antes.
DOS INICIOS IGUALES: 1935-36 Y 1934-35
Vistos los precedentes, ustedes dirán, bueno, ha habido sólo dos peores, pero seguro que ha habido muchos inicios igual de malos.
La respuesta es negativa. Sólo ha habido otros dos comienzos tan malos como el de este año. Ambos casos se produjeron antes de la Guerra Civil, en las temporadas 1935-36 y 1934-35, pero el Atlético sí conocía la victoria, con un triunfo y cuatro derrotas en ambos casos, lo que con la puntuación actual supondría tener tres puntos, como ahora.
El titubeante Atlético de antes de la Guerra venía de cuatro años en Segunda y en las dos temporadas siguientes pasó apuros. De hecho, en el año 36 los rojiblancos acabarían descendiendo en la última jornada. Sin embargo, dicho descenso no se consumó, ya que tras la Guerra Civil el estadio del Oviedo quedó en ruinas y tuvo que renunciar a su plaza. Atlético y Osasuna, los dos últimos, se jugaron a un partido la permanencia y los madrileños vencieron 3-1.
Este fue el comienzo de esa temporada, un calendario complicado:
J1-ATL 1-0 RAC; J2-BAR 5-1 ATL; J3-ATL 2-3 RM; J4-OSA 4-0 ATL; J5-ATL 1-2 ATH
Y este fue el equipo que derrotó en la primera jornada al Racing:
J1- ATLÉTICO 1-0 RACING
Guillermo; Mesa S., Valcárcel; Gabilondo, Ipiña, Peña I.; Marín, Abdon, Elicegui, Chacho(1), Urquiola.
¿Y EN LA 2009-10?
Los Agüero, Forlán, Simao, Cleber, Pablo y compañía ya han pasado a la historia como el tercer peor Atlético en la quinta jornada. Esperemos que, como los equipos de la 1953-54 y de la 1942-43, a la sexta llegue la redención con una goleada. De lo contrario, seguirán batiendo registros...
Mi pasión por el fútbol y el Atleti fue tardía, pero creció hasta límites insondables. Hasta los nueve años no comencé a interesarme por un deporte y un equipo que, a día de hoy, son capitales en mi vida. A mis 27 años (de la quinta de Antonio López), vivo el fútbol intensamente como hincha, periodista y jugador aficionado.
Licenciado en Humanidades y Periodismo, desde muy pequeño tuve claro que quería ser periodista y aquí estamos, luchando por ello. Desde la página web de la Cadena SER y desde diferentes agencias he comenzado una carrera como periodista deportivo que, quién sabe, quizá me lleve algún día a cubrir más de cerca la información del club de mis amores.
Un club que actualmente se comporta como Un grande sin memoria que debe salir de su amnesia y recuperar la grandeza perdida.