
Y eso es lo que hacía el Atlético de Madrid, oponerse al mandato del Real Madrid y del FC Barcelona y con diferentes voluntades u opiniones arrebatarles títulos o, al menos, pelear por ellos.
Así ocurrió en el 91 (segundos de Liga y campeones de Copa) o en el 92 (terceros en Liga, a dos puntos del Barça y a uno del Madrid, y campeón de Copa). Y por supuesto en el 96, con el Doblete. Por entonces no se apelaba a la historia. Se hablaba de títulos, del potencial del equipo, de hechos tangibles.
Desde entonces, el Atleti fue perdiendo progresivamente su prestigio y su condición de litigante para entrar en una decadencia tal que desembocó en Segunda.
A su vuelta del “infierno” nunca más volví a escuchar el término de “el tercero en discordia”. Esos vocablos fueron sustituidos por otros, que nosotros mismos usamos, pero mucho más malsonantes: el tercero en historia…
EL TERCERO EN HISTORIA…
Término utilizado para defendernos de los ataques de otros aficionados que sitúan al Valencia, el Sevilla, el Depor o el Villarreal por encima de nosotros o muy manidos en algunas tertulias futbolísticas sobre qué puesto realmente le corresponde al Atlético y si debemos quejarnos o no por una clasificación a la Intertoto.
Por desgracia, según a qué clasificaciones atendamos el Atleti ya no es ni el tercero en historia, ya que, teniendo en cuenta los puntos logrados en Primera División, Athletic y Valencia estarían por delante, relegándonos al quinto puesto.
Lo que queda claro es que la historia es algo a lo que no vale la pena agarrarse, porque el Athletic históricamente es el Rey de Copas y en dos semanas jugará su primera final en 25 años, mientras que en la citada clasificación es tercero y yo jamás le he visto disputar una Liga (lo más, un subcampeonato en el 98 con un Barça muy autoritario).
El Villarreal, ni siquiera estaría en Primera, mientras que en Europa, el Nottingham Forest debería ser un habitual en la Champions, haciendo honor a sus dos Copas de Europa, y la realidad refleja que milita en la segunda inglesa y gracias a que ascendió el año pasado.
Y mi temor es ¿y si la historia, esa a la que nos agarramos, simplemente hubiera virado de rumbo para nosotros y nunca volviera al puerto de los títulos? ¿Y si, por más que queramos, Real Madrid y Barcelona se han situado ya tantos peldaños por encima que ya no podremos darles caza? ¿Y si nuestro destino está abocado a ganar un título cada 20 años si los astros nos son favorables…? ¿Y si nunca vuelve el Atleti?
Mi pasión por el fútbol y el Atleti fue tardía, pero creció hasta límites insondables. Hasta los nueve años no comencé a interesarme por un deporte y un equipo que, a día de hoy, son capitales en mi vida. A mis 27 años (de la quinta de Antonio López), vivo el fútbol intensamente como hincha, periodista y jugador aficionado.
Licenciado en Humanidades y Periodismo, desde muy pequeño tuve claro que quería ser periodista y aquí estamos, luchando por ello. Desde la página web de la Cadena SER y desde diferentes agencias he comenzado una carrera como periodista deportivo que, quién sabe, quizá me lleve algún día a cubrir más de cerca la información del club de mis amores.
Un club que actualmente se comporta como Un grande sin memoria que debe salir de su amnesia y recuperar la grandeza perdida.