
Hay cosas que tengo claras, como por ejemplo, la principal: no nos merecemos jugar la próxima edición de la Liga de Campeones. Entre otras cosas, porque llevamos más de 13 años sin oler siquiera un "titulejo" que echarnos a la boca (ni el Teresa Herrera, vamos). Es decir, mucho honor al titular del torneo no es que lo hagamos, la verdad. Y si personalizamos en la actual temporada, sinceramente, porque en este año el juego del equipo ha sido en su mayor parte deleznable, ruin, casi siempre dejándose llevar a la deriva, y salvándonos de manera exclusiva alguna genialidad del Kun, la jugadita de turno de Simao Maravillao y, por supuesto, la ambición y profesionalidad de Escándalo Forlán. Lo demás, un cúmulo de despropósitos.
Pero claro. Nosotros vale que no lo merecemos, ya digo. Y ahora me pregunto: ¿Y quién diablos sí es digno de tal honor? Sevilla aparte (ya dije que nos podríamos acercar a él, pero que resulta inalcanzable ese tercer puesto, y eso que están en plena guerra civil los sevillistas … ver para creer), la verdad, es que no veo a nadie que haya contraído demasiadas papeletas para ocupar dicho “podium”.
¿El Valencia? Ah sí. Ese grupo de mercenarios que, si hay “rukiki” ganan partidos, y si no … pues Soriano dirá. Ni de coña, vamos.
¿El Deportivo? Pues podría haber dado mucha más guerra de lo que ha hecho hasta ahora, pero como son un grupo conformista y comodón, que se han sentido con los deberes hechos tras conseguir la permanencia, y no han tenido ni el amor propio ni la dignidad de haber intentado algo más, tampoco creo que sean dignos de tal mención.
¿El Villarreal? Pues ha sido el año de más irregularidad que les recuerdo, aparte de que últimamente han tenido unos arbitrajes que darían mucho de que hablar, si no fuese ese equipo “simpático” que nos tiene que caer bien a todos porque sí.
¿El Málaga? Pues quizás sea el que más lo merezca, jate tú. Estos sí que, con el presupuesto Puertabonitero que tienen, es un milagro el que hayan estado ahí codo a codo con el “resto”. Pero ya se sabe lo que pacha con este tipo de equipos humildes: en los momentos importantes, la presión les puede. No pasa nada. Su temporada no deja de ningún modo de ser admirable. Y jugando al fútbol requetebién en algunos encuentros, no se vaya usted a pensar …
Así que, chicos, para que se lo lleve uno de estos, casi mejor vamos a intentarlo nosotros, ¿No? Recordad esas noches mágicas de Liverpool, Oporto, Marsella … Es muy duro no volver a vivirlas. Aunque nos tengamos que tragar sapos en el intento, considero que la obligación de todo buen Atlético es apoyar el domingo (y ojito al encuentro, que se las trae) el Español viene embalao, y llevan dos años consecutivos mojándonos la oreja en el Calderón, claro que eso ya tampoco viene a ser una noticia ni demasiado relevante ni sorprendente, ¿Verdad, Sr. Pitarch?).
Realmente, no sé si podré cambiar el chip. De momento, tengo decidido mi presencia en el estadio, cosa absolutamente impensable hace apenas dos semanas, y máxime cuando nos vuelve a televisar de nuevo el de la petaca y la quinceañera histérica, en ese horario infame del imperio del monopolio.
Pero en el alma sigo teniendo un terrible vacío, me sigue pareciendo increíble que estemos a la distancia que estamos de los dos primeros clasificados, que no pasemos de Octavos en ninguna competición ni aunque nos toque el Algeciras. Cómo estarán ahora en Bilbao, pensando en su final de Copa. Los del Barsa ni os cuento, esos se han ganado este año el paraíso. ¿Y nosotros? Dependemos de nosotros mismos para ser cuartos. No sé si ponerme a reír o a llorar. Probaré, pues, a animar. No nos queda otra. Qué triste es la vida del Atlético en estos tiempos de delincuentes ocupas y zarrapastrosos. Pero qué triste es …
Mi nombre es José Tomás Rodríguez Ballesteros. Nací a temprana edad, como Groucho Marx, tal que un 14-5-68, en Carabanchel, en donde sigo residiendo en la actualidad, y, salvo sorpresa mayúscula, donde viviré hasta que el de ahí arriba decida lo contrario.
Soy socio del Atleti nº 2041, y llevo escribiendo un porrón de años en foros de usenet y luego en mi propio blog (http://www.cronicasdeltomi.blogspot.com) de cualquier cosa relacionada con la palabra Atleti y similares.
De hecho, y cuando apenas existía esto de Internet, fui uno de los pioneros en hacer crónicas internauteras, que eran en aquella época muy agradecidas por todos los seguidores de fútbol que andaban desperdigados por el mundo entero.
Pero yo no soy periodista ni nada que se le parezca, conste en acta. Mis únicas apariciones en la prensa fue una vez que un tal Peregil me citó en un artículo sobre Internet hace un porrón de tiempo, en El País, calificándome como “un hincha fascista del Atleti”, debido a mi pertenencia al Frente Atlético (al menos, eso sí, reconocía que era uno de los internautas que más éxito tenía, algo es algo). Otra vez salí con la Policía quitándome una bengala que llevaba (apagada) en el previo de la Final de la Copa del Rey frente al Mallorca, o sea que … Es más, yo diría que mis crónicas y comentarios los utilizo como terapia personal más que otra cosa, así que no os las toméis demasiado en serio ni me hagáis demasiado caso, no sea que acabéis como yo … ;-)