
Porque el Atleti fue el amo y señor del partido durante prácticamente 80 de los 90 minutos que dura esto. Con un Asenjo que, bajo los palos estuvo bien (las salidas es otra historia, mejor dicho, las no salidas), una defensa firme, colocada y concentrada, un centro del campo que jugó y movió el balón con bastante criterio (clase magistral incluida de Tiago, como no nos quedemos con el portugués es para quemar el Calderón con todo quisqui dentro junto), con un Assunsao como fiel escudero sencillamente impecable, con un Reyes en plan estrella (a pesar de las continuas, constantes y machaconas faltas sin cesar a las que fue sometido, y encima el tarjeteado al final termina siendo él, ver para creer, parte II), y, eso sí, con un Forlán que se topó algunas veces con la santa inspiración de Alves, por un lado, y con su propia pelea con el mundo, por otro. De Simao no se supo nada. Y del perfúmenes Juradito, tres cuartas. Para mí Jurado es como si fuese un viejo compañero de colegio de esos que hace un montonazo de tiempo que no ves, y que de repente te lo topas un día por ahí, y le preguntas … ¡Coño! ¿Qué tal estás, tío? ¿Qué es de tu vida? ¿A qué te dedicas? Si algún día me topase con el sanluqueño, fijo que le diría lo mismo …
Pero ya sabéis cómo se las gasta Don Quiquerrequeerre. Se ha empeñado en el sanluqueño, y chufla, chufla, que como tu no te apartes …
¿El Almería? Pues sí, tuvo sus ocasiones, un cabezazo al palo, dos buenas paradas de nuestro Asenjo, pero, sinceramente, todo el peso del encuentro, todo el dominio y casi todo el fútbol lo pusimos nosotros. Pero ya sabéis cómo funciona toda esta historia: el fútbol no entiende de merecimientos, entiende de chicharros, como siempre os digo. Y de nada sirve el tirazo al larguero de Tiago, el remate de Reyes al palo, el que Forlán se confíe y remate a puerta vacía excesivamente flojo, permitiendo a un defensor almeriense que llegase a tiempo a despejar el balón, una posible mano almeriense que pudo ser penalti, los paradones de Alves, el criterio, la lucha, el orden, el control, la limpia circulación de balón …
Lo que cuenta es que la puta pelotita entre. Y como siempre viene siendo norma de la casa, a los locales les entró en una jugada en que Tiago no acierta a despejar el balón tras un córner, se lo encuentra Piatti por ahí y la enchufa sin remisión. Todo ello, por supuesto, en el último aliento del partido, para que no nos dé tiempo a reaccionar ni nada por el estilo.
Así que, de esta forma, el lunes asqueroso y gris se transforma aún en más sombrío, más asqueroso y muchísimo más gris. Pero bueno, esta vez, al menos, con la cabeza alta, y con la conciencia tranquila del deber bien hecho. Sinceramente, sigo sin creerme que el Atleti palmase, la verdad. Ver para creer …
EL CRACK DEL PARTIDO: Tiago. Era justamente la tecla que faltaba en nuestro teclado. Aporta el equilibrio, la pausa y el saber estar que tanto echábamos en falta. Sin olvidarnos de Reyes, por supuesto, a pesar de que hay barra libre para marcarle de cualquier forma. Dos grandes descubrimientos esta temporada.
LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO. Don Quiquerrrequeerre. Ya no entro en su alineación ni en lo del puto perfúmenes. Reconozco que con Perea ha hecho lo mismo y ahora le está funcionando a la perfección. También sé que el Atleti con él está jugando cada vez mejor, y lo ha convertido en un equipo valiente y que juega al fútbol, y, por momentos, hasta de verdad. Pero lo de los cambios de este hombre es de traca. O su infrautilización de los mismos. Porque Simao, por poner un ejemplo, solamente se le vio en esas jugadas ensayadas que hace él con cada saque de falta o de córner, buscando siempre el primer palo, y que sus pobres compañeros todavía siguen sin enterarse de en qué consiste la misma (no quiero pensar que el menda es que no llega, de verdad que no quiero pensarlo). Pues chico, tienes por ahí a un tal Salvio, que está hambriento de minutos, el partido va empate a cero, se supone que quieres ganarlo … ¡pues sácale, joder! ¡sácale, que no pasa nada hombre! ¡Qué igual te aporta algo nuevo y todo! ¡Que dicen que el chaval tiene gol, velocidad, valentía y todas esas cosas! ¡Que, además, ha costado 10 millones de leuros, hombre! ¡Algo le habrán visto, digo yo!
Luego, como siempre, sacó tarde al Kun, encima sustituyéndole por Forlán. O sea, un clavo sale con otro clavo. Cojonudo.
Pero si todo esto no es suficiente, el colmo de los colmos es sacar a Ibra en el minuto ¡89! Y yo me pregunto: ¿Qué quieres que haga el chaval con tan sólo un minuto de juego? ¿Qué es lo que puede hacer? ¿Acaso lo que buscas es perder tiempo? ¿Alguien me puede dar una explicación medianamente juiciosa de este asunto? Lillo, eso sí, te estará permanentemente agradecido. Ver para creer, parte III.
TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (- 16 grados).
De nuevo el récord histórico-histérico nos acecha. Si fuese por motivos puramente deportivos, lo subiría 3 grados sin dudarlo. Pero como este capullo sólo entiende de números, lo tengo que bajar un gradito, al menos. Me temo que este año no nos vamos a quitar el plumas y el gorro de oso polar ya ni de cachondeo.
Y el jueves, la vuelta contra los turcos. Necesito que alguien me anime este cochambroso día de la forma que sea. Yo digo que vamos a pasar … por penaltis. Numérense, por favor …
fuente: http://cronicasdeltomi.blogspot.com/2010/02/almeria-1-atleti-0-ver-para-creer.html
Mi nombre es José Tomás Rodríguez Ballesteros. Nací a temprana edad, como Groucho Marx, tal que un 14-5-68, en Carabanchel, en donde sigo residiendo en la actualidad, y, salvo sorpresa mayúscula, donde viviré hasta que el de ahí arriba decida lo contrario.
Soy socio del Atleti nº 2041, y llevo escribiendo un porrón de años en foros de usenet y luego en mi propio blog (http://www.cronicasdeltomi.blogspot.com) de cualquier cosa relacionada con la palabra Atleti y similares.
De hecho, y cuando apenas existía esto de Internet, fui uno de los pioneros en hacer crónicas internauteras, que eran en aquella época muy agradecidas por todos los seguidores de fútbol que andaban desperdigados por el mundo entero.
Pero yo no soy periodista ni nada que se le parezca, conste en acta. Mis únicas apariciones en la prensa fue una vez que un tal Peregil me citó en un artículo sobre Internet hace un porrón de tiempo, en El País, calificándome como “un hincha fascista del Atleti”, debido a mi pertenencia al Frente Atlético (al menos, eso sí, reconocía que era uno de los internautas que más éxito tenía, algo es algo). Otra vez salí con la Policía quitándome una bengala que llevaba (apagada) en el previo de la Final de la Copa del Rey frente al Mallorca, o sea que … Es más, yo diría que mis crónicas y comentarios los utilizo como terapia personal más que otra cosa, así que no os las toméis demasiado en serio ni me hagáis demasiado caso, no sea que acabéis como yo … ;-)