Publicidad
Lunes, 21 mayo 2012
Terapia en rojiblanco. Por Tomás Rodríguezjo

SEVILLA 3, ATLETI 1.

Por Tomás Rodríguez - 05 de octubre de 2010
10 comentarios
sevilla - atletico de madrid temporada 2010-2011
Uno, que por más que tropieza trescientas veces en la misma piedra nunca termina de escarmentar. Este año, cargado de autoestima tras el logro de nuestros títulos europeos, pensaba que por fin las cosas iban a cambiar definitivamente, y el Atleti saldría sin complejos y a por todas en esos campos de Dios, con la fuerza y gallardía de un equipo que es y se siente Campeón. Con inteligencia, sí, pero con valentía, también. Tal y como hizo en Valencia, por ejemplo, a pesar del desfonde físico final y de que el rival también cuenta, por otro.

Ayer era un partido especial para el que esto les escribe. El deporte tiene siempre una cosa buena, que es la revancha, y, quien más quien menos, uno se quería sacar la espina de aquel 19 de Mayo en Barcelona. Para otra gran mayoría de Atléticos, si cabe, aún es más especial, porque se ha decidido que el Sevilla es el enemigo público número uno en todo y por todo. Como, además, la desquiciada y desquiciante grada rival también acompaña lo suyo, pues miren ustedes por donde se ha inventado una rivalidad que va más allá de lo deportivo con un equipo que para nuestro Atleti no debería de ser más que eso, un duro rival deportivo, sin más. Yo creo que en el fondo, y debido a la desigualdad que hay en el presente campeonato liguero, los Atléticos hemos bajado el listón de nuestra diana, cada día pasamos más del Madrid, y ahora el centro de nuestra vida pasa a ser el Sevilla. El cambio no ha podido ser más triste, frustrante y desafortunado. Pero no seré yo quien diga a nadie a quien tiene o debe de odiar o no. Dios me libre.

Cuando uno va a jugar un encuentro especial, espera que su equipo y su entrenador respondan en consecuencia. Y ayer el primer palo me lo llevé al contemplar la alineación, que Quique Sánchez Flores, puso en liza. Otra vez el maldito trivote. Sí, ese maldito esquema de juego que tan mal nos va, con el que nunca conseguimos ganar un partido y con el que transmitimos que tenemos un miedo atroz a nuestro rival, al que debemos de controlar sí o sí, antes de siquiera construir fútbol. Porque eso es lo que transmite con ese sistema, señor Quique: MIEDO AL RIVAL. Y hace que el equipo salga completamente acomplejado, apagado, con mentalidad de equipo pequeño, de ese rival que está con la soga al cuello al borde del descenso y necesita aunque sea sacar un puntito de aquí como pueda o sepa.

¿Qué es lo que pretende Quique Sánchez Flores con el trivote? Imagino que control del balón (que nunca lo consigue), olvidándose de la profundidad. Porque este equipo sin dos puntas no la tiene, y si encima no está el Kun, eliminas automáticamente a otra de sus fichas, Forlán. El uruguayo pasa del mundo cuando no está el argentino, así, directamente, sin pan ni ná. El Kun y Forlán. Hablemos de ellos.

¿Qué está pasando con el Kun? Nuevo capítulo. Recapitulemos: se lesiona en Bilbao, se da un paseo en el campo frente al Barcelona, no juega un minuto en Valencia, sale frente al Zaragoza en la segunda parte indicando que está completamente recuperado, no juega ni un solo minuto ante el Bayer ante el estupor general, y ahora me dicen que tiene para tras semanas más. ¿Esto es un plan de recuperación de una lesión, Doctor Requesón? ¿Cómo diablos se está gestionando este tema por nuestro querido Doctor Muerte? Que no descarte nadie que termine pasando por el quirófano. Yo que el argentino me iría mejor a la Seguridad Social. Y no, no hablo de cachondeo.

¿Y Forlán? ¿Qué está pasando con Forlán? Ayer no es que jugara bien o mal. Directamente, es que apenas tocó siquiera el balón. Y es altamente preocupante ver a un jugador de su nivel comportarse así sobre un terreno de juego. Y no. No me vale la excusa de que no está el Kun. Porque tampoco estaba ayer para Diego Costa, por poner un ejemplo, y el brasileño, aún con sus limitaciones, sí, pero da la cara, se mueve, encara, lucha y se nota su presencia en el campo, que entiendo que es lo mínimo que debe exigirse a un profesional del fútbol. Notarse que está ahí, jugando al fútbol.

¿Y Godín (que, por cierto, también está en manos del Doctor Requesón, échense a temblar)? Pues el uruguayo se nota, un huevo y parte de otro, en defensa. Porque ayer la pareja de centrales Perea-Domínguez no funcionó ni mucho, ni poco, sino más bien nada, rememorando pesadillas ya olvidadas. Así el levantador de pesas Negredo, en posible fuera de juego, por cierto, hizo lo que quiso con ambos dos y fusiló el primer tanto sevillista en el marcador (ya había avisado antes lanzando al palo en un remate completamente solo dentro del área).

Poco después llegó el segundo. Un tanto de Perotti. Tras un paradón de De Gea, y como nuestros rivales suelen tener segundas y terceras jugadas (las que hagan falta, hombre, sírvase usted a su antojo), el argentino remató desde fuera del área, dio en la chepa imagino que de Assunsao, y el balón se desvió lo suficiente como para que De Gea decidiera que era imposible llegar al mismo y continuase tomándose su té plácidamente sobre el césped de Nervión.

¿Y el Atleti? ¿Qué hizo el Atleti? Prácticamente nada, salvo una ocasión de Fran Mérida que atajó fenomenal Palop con el pie. Con decirles que el bueno de Ufjalusi es nuestro jugador más peligroso en campo rival, ya les digo bastante. ¿Y Simao? ¡Ah! ¿Pero jugó Simao? Uno ya anda demasiado desconcertado con tanto cambio. Así las cosas uno se tuvo que ir al descanso, más bien pensando en pasar de ver la segunda parte y qué película le apetecería ponerse ahora. Total, para lo que me había costado el partido …

Pero es absurdo. Sé que al final ni estaría viendo la peli a gusto, cambiando cada 5 minutos por ver si a los santos niños rojiblancos (o que ayer deberían de haber sido rojiblancos, no entiendo el por qué jugando contra un equipo que viste de blanco – con perdón – tenemos que lucir nuestra segunda equipación, pero bueno, hay tantas cosas que no entiendo, que una más …) les daba por meter un chicharrito y meterse en el encuentro.

Quique movió el banquillo, pero claro, a buenas horas mangas verdes, oiga. Quitó a Antonio López por Filipe, y yo no entendí el cambio, ya que el de Benidorm estaba haciendo un partido bastante aseado en defensa. Puede que Filipe nos de más profundidad, pero yo ayer no hubiese hecho este cambio de cromos. Sacó a Diego Costa, que, al menos a un servidor, le está empezando hasta a caer bien. Es cierto que a veces realiza sprints más bien tribuneros que otra cosa, que otras se atolondra con el balón, que no parece que tenga demasiado gol (su tanto de ayer lo define perfectamente, fenomenal pase entre líneas de Fran Mérida, que fue de lo poquito que se le vio, por cierto, buen desmarque del brasileño, burla bien a Palop, remata casi al cuerpo del guardameta sevillista haciendo lo más complicado, el balón le pasa por debajo del cuerpo al valenciano, da en el palo, esto hace que desequilibre al defensor sevillista que iba a despejar al final el mismo, y entra llorando finalmente en la red, un tanto al más y genuino "Julio Salinas style"), pero da la cara, es una mosca cojonera para el rival, se pelea hasta con su madre si es necesario, y le da igual cómo vaya el resultado del encuentro.

Porque sí, rápidamente se nos puso el Sevilla con 3-0 en el marcador, nada más comenzar la segunda parte, tras un balón que le cae a Kanoute y que suelta un latigazo seco y ajustado ante el que nada puede hacer De Gea, y que le había cedido previamente cómo no, el dichoso Negroide ese. A partir de este instante, fue el porqué entendí el precio que pusieron los de Digital + al encuentro. Un céntimo de euro. Lo más triste de todo es que, tras lo contemplado ayer, a los Atléticos hasta nos pareció caro y todo.

EL CRACK DEL PARTIDO: Me gustó Tiago, que fue de lo poquito potable, y sin lugar a dudas el segundo tiempo de Diego Costa. Por parte sevillista Negredo fue nuestra pesadilla particular. Y ya es triste que un jugador tan limitadito nos cree tantas dificultades.

LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Esta vez lo centralizo en Mario Suárez, ya que de Forlán ya he dicho lo que tenía que decir. No logro ser capaz de cuantificar la aportación de Mario sobre el terreno de juego, la verdad. Debe de ser que no entiendo de fútbol, y hace un trabajo que resulta de todo punto imperceptible, pero no, no le veo nada a este chaval.

ÁRBITRO: Un tal Estrada Fernández. Alucinógena su forma de repartir tarjetas. Es increíble la que le sacó a Antonio López por una acción que no era ni falta, y cómo Romaric acabó el encuentro sin ser amonestado. Aparte, tengo dudas de la posición de Negredo en su primer tanto y se traga un penalti al final de Cáceres sobre Diego Costa. Malo como la carne del pescuezo.

TERMÓMETRO ROJIBLANCO (0 grados).

No lo voy a bajar, porque es un campo en el que se puede perder. Pero, por favor, la próxima vez que lo hagamos, me gustaría que, a ser posible, no sea con la mentalidad de un tercera división de la vida. Sería de agradecer.

Y ahora nos viene otro parón, en este calendario hecho con el culo, en el que no hay término medio, o tiras 15 días con fútbol hasta en la sopa, o te tiras otros 15 tocándotelas hasta mejor ver. Más nos vale recuperar a los lesionados. La cosa está en manos del Doctor Requesón. Me quiero morir.

 
Terapia en rojiblanco. Por Tomás Rodríguezjo
 
comentar
10 comentarios
10 Aisak - 2010-10-07 14:03:53
Complicado el tema de los sentimientos. El jugar bien y dejarse la piel en el campo no creo yo que sea una cuestion de sentimientos si no mas bien de profesionalidad y motivación.
9 Fernando Sánchez - 2010-10-06 15:29:55
Damos demasiado importancia a los entrenadores. Sin buenos jugadores, no ganarían nada. Todavia no he visto a nadie hacer campeón al Osasuna, ni a Mourinho ni Quique ni Guardiola. Si tienes buenos jugadores, las opciones de ganar suben enteros. Guardiola en el Rácing no ganaría nada y en el Barcelona sí, y haciendo lo mismo y siendo tan buen entrenador. Pero la clave está en los jugadores. El fútbol es de ellos. Cansa mucho el temita de los entrenadores.
8 Tomi - 2010-10-06 14:34:18
Bueno ... Yo no sacaría en exceso punta de las declaraciones de Forlán. En cierto modo, prefiero a un tío que vaya de cara, a otro que me prometa la luna y luego me de la espalda.

Eso sí, él está en su derecho de comportarse como un profesional, y los aficionados también estamos en el nuestro de tratarle como tal.

Y conste que yo soy un enamorado perdido de su juego y de sus goles, y valoro todo lo que ha hecho hasta la fecha aquí. Pero, que nadie se equivoque: el privilegiado es él por vestir esta camiseta. Y creo que este concepto el Uruguayo, a veces, no lo termina de ver claro.
7 Kikopenev - 2010-10-06 12:44:50
Jesuskun, pasa que nuestra directiva lleva años haciendo un equipo decentito, con unos 14 jugadores válidos, y el resto, que debería ser para tener a dos por puesto, se lo embolsa.
6 jesuskun - 2010-10-06 12:16:25
Ví anoche el partido en diferido y tu crónica, salvo en lo que apunta Alberto de De Ge, me parece perfecta.
A Forlán siempre le ocurre algo...después de las últimas declaraciones yo ya no sé qué pensar.
Lo que tengo claro es que el mejor jugador del Mundial, doble bota de oro y candidato al balón de oro no puede depender de que juegue o no un chaval de 22 años, por muyb bueno que sea.
Algo pasa.
5 Alberto - 2010-10-06 10:10:13
De acuerdo en todo, excepto en lo de que De Gea se quedó tomando el té en el segundo gol. Para uno bueno que tenemos y que siempre cumple, no le vamos a criticar cuando el balón sale rebotado de la espalda de un defensa y lo descoloca.
4 Torrisi - 2010-10-06 01:45:56
Estas crónicas son las que uno echa de menos. Ese asqueroso campo dentro de una bella ciudad es uno de los sitios donde la peña se va a dejar los cuernos para puntuar con la llegada de Manzano, aquel buen entrenador y mejor persona que fue utilizado por La Trinca cual papel higiénico.
Así pues, yo creo que la actitud era de bajada de brazos y de pantalones generalizada. El día del Getafe es el día D. Si se encara de la forma que se hizo contra los maños, OK. Pero si se hace como contra los alemanes, podemos empezar el Via Crucis.

Así pues, "ser o no ser" y mejor que sea con el mejor Kun posible y el retorno del Jedi uruguayo...

Un abrazo de los grandes.
3 MIK - 2010-10-05 13:32:14
Perfecta tu cronica,exactamente lo que paso y espero que no vuelva a pasar,no se puede salir a un campo de futbol,con el equipo que tenemos,tan timorato.
2 Fernando A - 2010-10-05 10:59:05
Perdón por la palabreja 'catastrofística'. Dejemoslo en catastrófica jejejeje.
1 Fernando A - 2010-10-05 10:56:35
Me ha gustado tu opinión mucho, además has conseguido arrancarme una sonrisa, a pesar del fiasco-sevillano-dominguero. Efectivamente tú opinión ha sido terapéutica y no hace falta poner las cosas de forma catastrofística.

Por cierto, me hace gracia lo del Doctor Muerte, hay muchos que pensamos como tú.

Un abrazo y aúpa Atleti.
Haz tu comentario
Nombre:
Comentario:
Por favor, para evitar el spam, resuelve esta operación:
8+17   
Suscribirse al RSS Suscribirse al RSS
BIOGRAFÍA:

Mi nombre es José Tomás Rodríguez Ballesteros. Nací a temprana edad, como Groucho Marx, tal que un 14-5-68, en Carabanchel, en donde sigo residiendo en la actualidad, y, salvo sorpresa mayúscula, donde viviré hasta que el de ahí arriba decida lo contrario.

Soy socio del Atleti nº 2041, y llevo escribiendo un porrón de años en foros de usenet y luego en mi propio blog (http://www.cronicasdeltomi.blogspot.com) de cualquier cosa relacionada con la palabra Atleti y similares.

De hecho, y cuando apenas existía esto de Internet, fui uno de los pioneros en hacer crónicas internauteras, que eran en aquella época muy agradecidas por todos los seguidores de fútbol que andaban desperdigados por el mundo entero.

Pero yo no soy periodista ni nada que se le parezca, conste en acta. Mis únicas apariciones en la prensa fue una vez que un tal Peregil me citó en un artículo sobre Internet hace un porrón de tiempo, en El País, calificándome como “un hincha fascista del Atleti”, debido a mi pertenencia al Frente Atlético (al menos, eso sí, reconocía que era uno de los internautas que más éxito tenía, algo es algo). Otra vez salí con la Policía quitándome una bengala que llevaba (apagada) en el previo de la Final de la Copa del Rey frente al Mallorca, o sea que … Es más, yo diría que mis crónicas y comentarios los utilizo como terapia personal más que otra cosa, así que no os las toméis demasiado en serio ni me hagáis demasiado caso, no sea que acabéis como yo … ;-)

La Vida en Rojiblanco © 2008