
Dicho esto, y tras contemplar atónito el esperpéntico y "escatológico" espectáculo mostrado por los lindos muchachos vestidos de rojiblanco el pasado domingo, he de reconocer que, por primera vez en mi vida, vi clara que la destitución de Aguirre era absolutamente imprescindible, si nos apetece ganar un partido de vez en cuando.
No voy a ahondar en su propia herida. Todos hemos vertido ríos de artículos comentando la incapacidad, especialmente táctica, del manito. Tampoco quiero que, mi obligado apoyo a Abel en su nueva andadura deportiva me despiste en exceso de mi oposición total a la forma en que se siguen llevando las cosas en este bendito Club. Tengo muy claro quiénes son los culpables y sobre quién tengo que dirigir mis iras. Porque el pecado principal de Javier Aguirre ha sido (con más pena que gloria, ciertamente) el cumplir con las exigencias marcadas desde los más altos estamentos del Atleti. Obviamente, sus exigencias no equivalen a las mías. De ahí que siga con las pinturas de guerra en mi cara.
Pero sí, yo confío, y mucho en Abel Resinos. Y, es más, les confieso una cosa: era mi entrenador “elegido” para la próxima temporada. Porque para mí, cumple a la perfección los requisitos en los que yo me fijo. Es un tipo con las ideas claras, un estudioso del fútbol, un hombre que conoce la casa desde la ducha hasta cualquier despacho del Calderón, sabe de nuestras exigencias y, especialmente, siente al Atleti por los cuatro costados.
“Amos, no me jodas, Tomi … Que ha entrenado al Ciudad de Murcia, al Levante y al Castellón …”, me llevan repitiendo hasta quedarse afónicos mis coleguitas desde que conocieron su nombramiento. ¿Y?
Personalmente, puedo llegar a valorar más el casi conseguir un ascenso con un equipo del que no sabía su existencia, como era el Ciudad de Murcia, o salvar a un Levante en primera completamente desahuciado y sin cobrar sus jugadores, o mantener con la llama del sueño por conseguir subir a la División de Honor a un equipo como el Castellón, que desde los tiempos en los que fichamos al Negro Cabrera no había vuelto a saber de él, que el haber ganado Ligas y Copas de Europa con plantillones tipo Bayer, Juventus, Manchester o Barsapasta.
Un solo "pero" a la operación que no me gustó inicialmente: el desestabilizar a un equipo en plena temporada, por un lado, y el que el propio Abel hubiese abandonado el barco como un mercenario sin el mayor de los escrúpulos, tal y como Juande hizo con el Sevilla hace 2 temporadas (lo cual no sé si realmente es una mala o buena acción, tratándose del equipo del que se trata, pero ese es otro tema de carácter excepcional). Afortunadamente, el Club fue siempre de cara con los directivos orelluts y Abel, reconociendo que podría ser un sueño cumplido, dejó la decisión final en mano de los mismos, no en la suya propia. Lo siento, pero detesto profundamente el ir por la vida como un Madrid cualquiera. Es superior a mis fuerzas.
¿Y cómo juega Abel, os preguntaréis? Pues si es fiel a su sistema, prepárense para ver la defensa en línea y muy adelantada (el portero, por lo tanto, pasa a jugar un papel muy importante en el arte del mano a mano, no sé si ponerme a reír o a llorar), para contemplar al equipo presionar (¿He dicho presionar? ¡Dios mío, pero qué bien suena esto!) en la salida del balón del contrario, en jugar con dos volantes con bastante profundidad y apoyados por sus laterales, con un pivote defensivo y otro creativo en el centro del campo, y con un media punta y un delantero nato como peones más adelantados. La gran incógnita es si podrá plasmar esto en el actual Atleti. Si recupera al Raúl García de la temporada pasada, si convence a Banega en no batir el récord mundial de tarjetas por minutos jugados, si logra que Maxi y Simao recuperen su chispa, si tanto Forlán como el Kun se van complementando en sus funciones, si los laterales … Ay, los laterales … Mejor pasemos a otra cosa.
Como veis, está claro quiénes han sido sus dos entrenadores que más le han influido en su carrera: Don Arrigo Sacchi y Don Luis Aragonés. Sobran más comentarios.
¿Está preparado para el salto? Sinceramente, yo opino que sí, aunque me hubiese gustado mucho más que hubiese empezado una temporada desde el principio, como mandan los cánones. No creo que le pueda la presión, porque, precisamente, ha vestido esa camiseta y se la conoce al dedillo.
De todas formas, tengo una gran amiga que siempre me dice una verdad como un templo de grande (o sea, como nuestro propio estadio). Los entrenadores son como los melones. Hasta que no los abres … Los de Villaconejos sé que están de rechupete. ¿Alguien conoce qué tal suelen salir los de Velada?
Mi nombre es José Tomás Rodríguez Ballesteros. Nací a temprana edad, como Groucho Marx, tal que un 14-5-68, en Carabanchel, en donde sigo residiendo en la actualidad, y, salvo sorpresa mayúscula, donde viviré hasta que el de ahí arriba decida lo contrario.
Soy socio del Atleti nº 2041, y llevo escribiendo un porrón de años en foros de usenet y luego en mi propio blog (http://www.cronicasdeltomi.blogspot.com) de cualquier cosa relacionada con la palabra Atleti y similares.
De hecho, y cuando apenas existía esto de Internet, fui uno de los pioneros en hacer crónicas internauteras, que eran en aquella época muy agradecidas por todos los seguidores de fútbol que andaban desperdigados por el mundo entero.
Pero yo no soy periodista ni nada que se le parezca, conste en acta. Mis únicas apariciones en la prensa fue una vez que un tal Peregil me citó en un artículo sobre Internet hace un porrón de tiempo, en El País, calificándome como “un hincha fascista del Atleti”, debido a mi pertenencia al Frente Atlético (al menos, eso sí, reconocía que era uno de los internautas que más éxito tenía, algo es algo). Otra vez salí con la Policía quitándome una bengala que llevaba (apagada) en el previo de la Final de la Copa del Rey frente al Mallorca, o sea que … Es más, yo diría que mis crónicas y comentarios los utilizo como terapia personal más que otra cosa, así que no os las toméis demasiado en serio ni me hagáis demasiado caso, no sea que acabéis como yo … ;-)