
Se jugó a las 21 h. de la noche, ¿No? ¿No fue el del Plus? La verdad es que vi un Atleti bastante renovado, bisoño. Al fin Quique Sánchez Flores (qué extraño bigote que se ha dejado, ¿que no?) ha decidido apostar firmemente por un equipo de canteranos. Y a fe que la gente del Calderón lo agradeció, porque estuvo animando al Atleti sin parar desde el minuto 1 hasta el 90, con especial interés en la segunda parte, cuyo apoyo fue sencillamente espectacular.
Enfrente estaba un Vila-Real desconocido, vestido de blanco. ¿Pero esta peña no vestía de amarillo limón? La verdad es que el Atleti salió a comérselos, pero los de Castellón controlaron bien nuestros primeros embistes, hasta que una perfecta triangulación entre Cazorla (aunque le encontré un extraño parecido con Navas) y Senna (al que parece que su españolización le va emblanqueciendo, porque me pareció bastante a Kanoute, qué cosas que tiene la fiebre), se convirtió en el primer tanto visitante.
Sin embargo, los nuestros no desfallecieron en ningún momento, y lo intentaron de todas formas y de todas las maneras posibles hasta el final. Debido al estado febril que padecí, apenas logré conocer a la chavalería que puso en liza nuestro querido entrenador, pero qué placer más grande fue el ver cómo se partían el alma y el corazón por esa preciosidad de camiseta rojiblanca, cómo transmiten ilusión, fe y esperanza a la afición aunque esté granizando y haga un frío de no menos de dieciocho pares de cojones. Perdimos sí, 0-1, por el mayor oficio visitante, pero tuvimos 20 minutos en la segunda parte en los que le tuvimos absolutamente embotellados, sin apenas poder salir del área. ¡Qué gozada!
Y ese Calderón. Cómo vibraba ese Calderón, con ese Fondo Sur dejando hasta el último aliento de su garganta en post de la victoria. Sí, no ganamos, pero me acosté muy orgulloso, al fin, de ser del Atleti y ver a esos yogurines dejándose el pecho y la piel en el campo. Con ellos podremos llegar hasta el fin del mundo. Su fe sí que mueve montañas …
Suena el despertador. Sé que tengo que ir a currelar. Tengo en la cabeza un lío de tomo y lomo. No sé muy bien qué ha pasado. Déjenme dormir, no me despierten, por favor …
Mi nombre es José Tomás Rodríguez Ballesteros. Nací a temprana edad, como Groucho Marx, tal que un 14-5-68, en Carabanchel, en donde sigo residiendo en la actualidad, y, salvo sorpresa mayúscula, donde viviré hasta que el de ahí arriba decida lo contrario.
Soy socio del Atleti nº 2041, y llevo escribiendo un porrón de años en foros de usenet y luego en mi propio blog (http://www.cronicasdeltomi.blogspot.com) de cualquier cosa relacionada con la palabra Atleti y similares.
De hecho, y cuando apenas existía esto de Internet, fui uno de los pioneros en hacer crónicas internauteras, que eran en aquella época muy agradecidas por todos los seguidores de fútbol que andaban desperdigados por el mundo entero.
Pero yo no soy periodista ni nada que se le parezca, conste en acta. Mis únicas apariciones en la prensa fue una vez que un tal Peregil me citó en un artículo sobre Internet hace un porrón de tiempo, en El País, calificándome como “un hincha fascista del Atleti”, debido a mi pertenencia al Frente Atlético (al menos, eso sí, reconocía que era uno de los internautas que más éxito tenía, algo es algo). Otra vez salí con la Policía quitándome una bengala que llevaba (apagada) en el previo de la Final de la Copa del Rey frente al Mallorca, o sea que … Es más, yo diría que mis crónicas y comentarios los utilizo como terapia personal más que otra cosa, así que no os las toméis demasiado en serio ni me hagáis demasiado caso, no sea que acabéis como yo … ;-)