
- Campo semivacío y con poco ambiente. La verdad es que flipé un poco, porque viendo el Mallorca lo que tiene, y en dónde está, es para que llenasen dos Comunales de esos, por lo menos. ¿Qué espera esa buena gente, cuando están a punto de meterse en Champions? Ver para creer.
- Terreno de juego pesado. A nuestros nenes eso del terreno de juego pesado no les va. Hay que correr más, luchar más, y como encima tienen una carga brutal de encuentros encima, pues miel sobre hojuelas. Otro añito más, de puente en Mallorca.
- Equipo de los que salen a esperarle. Es muy fácil jugar a este Atleti, leñe. Con que seas bien ordenadito, presiones con cierto orden y tengas peña arriba rapidita, alguno clavas fijo. Y si no, ya se encargará Perea de hacerlo. Todo un crack el colombiano éste.
- Quedarnos con 10. Que no todos los días es fiesta, señores. Y lo lógico es que cuando te quedas en inferioridad numérica, terminen goleándote.
- Tener un ex nuestro en sus filas. Desde luego, si le tengo que juzgar por el partido de ayer, no sé qué pinta Mario Suárez allí, mientras nosotros no tenemos un menda que nos saque desde atrás un balón en condiciones.
- Que el rival tenga un tipo con nombre raro. Sí, que uno se llame Víctor no es tan raro. Cierto. Que se apellide Casadesús, sin embargo, a mí me empieza a acojonar. Que el pésimo comentarista del encuentro (si comentara velatorios, se forraría, claro que, bien pensado, estaba en el nuestro, qué cojones) le llame por su apellido en vez de por su nombre, es para que empiecen a sonar todas las alarmas. Y que, por si fuera poco, encima el pibe lleve nombre y apellidos en su propia camiseta, es ya para cortarse las venas. El tal Casadesúsdelgranpoder (Lopera, fíchalo) nos hizo un chicharro, dio otro y nos volvió locos durante toda la tarde, la noche, y hasta la madrugada, porque sí, he de confesarles que hasta soñé con él. Al menos, eso sí, no fue un tema “húmedo”. El que no se consuela …
Y esto, más o menos, es lo que pasó. El Mallorca demostró que es un equipo de la zona Champions, y el Atleti demostró que es una banda en liga apática, que sólo juega cuando se le aprieta desde la grada, de la parte media de la tabla y que ayer tenía un montón de excusas válidas para lucimiento de los muchachos. ¿Sobrecarga de partidos? Cierto, pero se podría llevar mejor si Quique supiese manejar mejor el vestuario. Porque Assunsao no podía ni con su alma (por cierto, que alguien le pegue dos tiros a su estilista, pero ya, vamos), mientras que Camacho está más fresco que una lechuga. ¿Lesionados? Pues sí, una putada lo de Tiago (se tira 3 semanas sin jugar y se jode en el calentamiento, qué cosas tan curiosas que pasan en este bendito Cluzz, oiga), pero ahí estaba Raúl García, que tenía que confirmar las buenas sensaciones que dejó en Portugal. Y vaya que las confirmó. Se confirmó que dichas sensaciones se las dejó allí, en Portugal. Eso sí, la expulsión absurda de cada día, ésa no. Ésa se la llevó a la isla. Mequetrefe insolente, este Raulito. ¿Que Reyes está cansado? sí que lo pareció, porque anduvo más tiempo simulando cojeras que otra cosa. Ahora un ratito cojeo con cara de Cristo degollao, ahora otro ratito esprinto con mi sonrisita Profiden. Desgana, chavalote. Lo tuyo fue desgana. Si no te apetece jugar díselo a Quique, querido, pero no hagas así el ridículo en un terreno de juego. Y éste de gasolina debería de andar sobrado, que para eso se ha tirado 3 años tocándoselas a dos manos. Aunque hay un tal Salvio en el banquillo, el cual debe de tener una cláusula por número de encuentros en los que salga de titular, y fijo que le tenemos que dar más dinerito este primer año a Lanús por ello. Otra explicación no le encuentro al tema.
A los centrales también se les puede dar descanso, Quique, que para eso se fichó a Juanito. No es que el chaval sea un jugador deslumbrante, pero para un remedio nos puede valer, y así, de paso, descansamos un poco los aficionados del recital de humor que se llama Perea. Si se pudiesen hacer monólogos animados, saldría uno antológico con las cosas del colombiano. Hacemos un vídeo con música de fondo de la de Benny Hill, por ejemplo, y, sin ningún género de dudas, machacaríamos sin piedad al mismísimo Buenafuente si es menester en cuestión de audiencia. ¿Hay huevos, Carabo?
Y porque tenemos a De Gea, que el chaval se sale (a pesar de que en el primer tanto pudo hacer algo más). Luego también está por ahí el Perfúmenes (Jurado, para los amigos), un jugador ideal para sacar como revulsivo en las segundas partes, para que le salga más que nada alguna de sus preciosistas bicicletitas, taconazos y disparos enroscados de rigor. Total, va a aparecer sobre el terreno de juego 5 minutos, a lo sumo (si aparece, que el domingo, ni eso). Pues mejor que pille a los rivales cansadiños.
Y excuso a Forlán, porque al menos, tuvo dos, y clavó una. Sinceramente, más no se le puede pedir, máxime cuando Ibra aporta lo que aporta: lucha, poder en el juego aéreo, pero poco más, Nicolás.
Así que uno comienza ilusionado, echando cuentas por aquí y por allá, tratándose de autoconvencerse de que esto es posible, de que todavía se puede lograr la Champions y demás, y se jode la sagrada siesta de todo un Domingo por la tarde con el fin de presenciar un encuentro de los suyos, acaba desesperado, con dolor de cabeza, de mala leche con el mundo, y odiando a todos y a todo pagando absurdamente su interna frustración: el de aguantar el peor espectáculo del mundo, semana sí, semana también.
EL CRACK DEL PARTIDO: De Gea, por parte nuestra, y Mister Casadesústo, por parte local.
LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Ver el conformismo de los míos frente a la ilusión de mi rival. Hubiese dado la vida por ser del Mallorca en vez del Atleti. No puedo con esta imagen de “Valladolid” de la vida que estamos dando en liga. De verdad que no puedo.
ÁRBITRO: Turienzo. Para mi estuvo deleznable. Al tono de mi equipo, vamos.
TERMÓMETRO ROJIBLANCO (- 15 grados).
Si ellos se conforman, pues yo también. ¿Para qué lo voy a bajar más? A la isla va uno a lo que va. A estar de puente tranquilamente. Eso sí, que se jodan, que al menos, les llovió (goles y agua).
Y el próximo jueves, a las 22 h. Y querrán que vaya al campo y todo. Ja, ja y más ja. Llamadme mal Atlético, llamadme lo que sea, me da igual. Yo es que me he hartado de llamarme a mí mismo gilipollas, ¿saben?
fuente: http://cronicasdeltomi.blogspot.com
Mi nombre es José Tomás Rodríguez Ballesteros. Nací a temprana edad, como Groucho Marx, tal que un 14-5-68, en Carabanchel, en donde sigo residiendo en la actualidad, y, salvo sorpresa mayúscula, donde viviré hasta que el de ahí arriba decida lo contrario.
Soy socio del Atleti nº 2041, y llevo escribiendo un porrón de años en foros de usenet y luego en mi propio blog (http://www.cronicasdeltomi.blogspot.com) de cualquier cosa relacionada con la palabra Atleti y similares.
De hecho, y cuando apenas existía esto de Internet, fui uno de los pioneros en hacer crónicas internauteras, que eran en aquella época muy agradecidas por todos los seguidores de fútbol que andaban desperdigados por el mundo entero.
Pero yo no soy periodista ni nada que se le parezca, conste en acta. Mis únicas apariciones en la prensa fue una vez que un tal Peregil me citó en un artículo sobre Internet hace un porrón de tiempo, en El País, calificándome como “un hincha fascista del Atleti”, debido a mi pertenencia al Frente Atlético (al menos, eso sí, reconocía que era uno de los internautas que más éxito tenía, algo es algo). Otra vez salí con la Policía quitándome una bengala que llevaba (apagada) en el previo de la Final de la Copa del Rey frente al Mallorca, o sea que … Es más, yo diría que mis crónicas y comentarios los utilizo como terapia personal más que otra cosa, así que no os las toméis demasiado en serio ni me hagáis demasiado caso, no sea que acabéis como yo … ;-)