
Vuelta a las andadas otra vez. De nuevo vuelven los lunes asquerosos, con mal genio, con ganas de no ver a nadie ni de hablar ni conmigo mismo. Bienvenida de nuevo, desilusión, mi vieja amiga que no quiere terminar de abandonarme durante toda esta maldita temporada.
El domingo, de nuevo, otro pésimo encuentro de los nuestros, con una alineación esperpéntica por parte de nuestro entrenador, emperrado en seguir poniendo como “cerebro” a fuegos artificiales Juradito, mientras que el chaval sigue emperrado una y otra vez en hacerse con el nuevo título de jugador-compresa: no se nota, no se siente y no se traspasa. Y claro, si no hay centro del campo, ya me contaréis quién diablos le va a dar un balón en condiciones a los nuestros de adelante… ¿Valera y sus melonazos sin ton ni son? Pero si ese hombre no da pases, por Dios. Reparte muñecas chochonas a los presentes en esos estadios de Dios…
No entiendo nada, la verdad. Llevamos siglos llorando porque no tenemos un medio centro capaz de sacar el balón, fichamos a uno en invierno, y comienza en el banquillo. Cojonudo, Quique. Sencillamente cojonudo.
Por supuesto, luego tendremos que crucificar a Assunçao porque sea el jugador más amonestado del planeta. Es cierto que el portugués no tiene muy clara la diferencia entre tener y no tener una tarjeta. Alguien le debería de explicar que esa tarjetita amarilla que le enseñan previamente en todos y cada uno de los encuentros que disputa, no es la tarjeta de visita del árbitro, que, muy amablemente, le ofrece su hospitalidad y amistad al finalizar el encuentro. No, Assuncao, no. De verdad que no es eso. Es simplemente una advertencia para que sepas que, como vuelvas a realizar otra entrada de esas tipo Pocholo en el Space a las 5 de la mañana pinchando Carl Cox, lo más lógico y normal es que te vayas a ducharte antes de tiempo. Y, de verdad, créeme, no es que el árbitro esté deseoso de que vayas cuanto antes a su casita para que te tomes algo con él y entabléis juntos una entrañable amistad.
Pero tampoco es menos cierto que el pobre hombre es el encargado de soportar y aguantar las constantes y continuas oleadas de gente que le vienen por todos lados tal y como pueda pasear Gil Marín dando vueltas por la M-30 hasta quedarse sin "gasofa".
Yo, la verdad, es que algo así me estoy empezando a plantear ya, porque lo que no puede ser es que empiece a ver a esta gente y, a los 20 minutos, hastiado de ver a un equipo incapaz de dar 3 pases seguidos, sumamente cansado de ver el coladero que es en todos los encuentros el tal Valera (Manu ayer se puso las botas, sí, ese mismo Manu que era nuestro y que ningún alma cándida fue capaz de renovarle/repescarle posteriormente, claro que, con el murciano, es capaz de irse por su banda hasta Don Pin-Pón, tranquilamente, vamos), irritado de ver a una pandilla de jugadores físicamente parece que juegan sobre un lodazal y que sus botas pesan 23 kilos, aproximadamente, esté deseando que acabe el partido, con el resultado que sea, pero, por favor, que acabe ya.
Todo esto fue lo que pasó, otra vez, el domingo. Y claro, ya no sabe uno ni qué poner ni qué escribir. Estoy por hacerme una plantilla-tipo con una crónica determinada, simplemente con espacios en blanco para sustituir el nombre del rival y del goleador correspondiente, y aquí paz, y después gloria. Porque, hoy en día, ver a este equipo es una pura agonía, siento asfixia, ansiedad, asqueo, hasta ganas de vomitar. Y bastante jodido anda uno durante estas últimas jornadas como para complicarse más la existencia.
Y el Getafe no os creáis que son los 'globerstroters' de esto del fútbol. Un equipo apañadito, sin más. Físicamente, eso sí, a años luz nuestro (y eso que estos jugaron también Copa entre semana, y frente a todo un primera, eso para los cansadines de turno). Pero es que nosotros, directamente, ni estamos. Somos un homenaje a la nada. Una obra llena de sin sentido. No hay quien entienda nada. Muerte al género abstracto.
Lo siento, pero es que nos os puedo relatar ni una simple ocasión de gol, ni una sola jugada en condiciones, ni una pared, ninguna combinación. Nada de nada. No es que no lo quiera contar, creedme. Es que no hubo absolutamente nada. El Atleti, hoy en día, es un conjunto vacío.
EL CRACK DEL PARTIDO: Manu, por parte local, y De Gea, por parte nuestra. No me extraña que al chaval lo quiera el Manchester. Sí, Sr. Pitarch. El Manchester quiere a ese portero que para usted no valía ni para guardar el piso de Don Tacañete. Qué cosas que tiene la vida, ¿Eh?
LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Todo lo que porte una camiseta de rojiblanco. Van a batir un récord guiness al espectáculo más soporífero jamás contado. Cada semana se superan.
TERMÓMETRO ROJIBLANCO (- 13 grados).
Lo bajo tres nuevos grados, y acabamos la primera vuelta con esa temperatura bajo cero. Se dice pronto el dato. Trece grados bajo, cero. Mi madre. En fin …
Y el jueves, a Vigo. Me conformo al menos con que aguante 25 minutillos viendo algo de fútbol antes de que vuelvan a las andadas. Al menos, la plantilla para las siguientes cronis ya la voy teniendo ultimada, porque, sinceramente, mi imaginación empieza a estar un tanto saturada de tanta colección de decepciones.
fuente: http://cronicasdeltomi.blogspot.com/2010/01/getafe-1-atleti-0-el-genero-abstracto.html
Mi nombre es José Tomás Rodríguez Ballesteros. Nací a temprana edad, como Groucho Marx, tal que un 14-5-68, en Carabanchel, en donde sigo residiendo en la actualidad, y, salvo sorpresa mayúscula, donde viviré hasta que el de ahí arriba decida lo contrario.
Soy socio del Atleti nº 2041, y llevo escribiendo un porrón de años en foros de usenet y luego en mi propio blog (http://www.cronicasdeltomi.blogspot.com) de cualquier cosa relacionada con la palabra Atleti y similares.
De hecho, y cuando apenas existía esto de Internet, fui uno de los pioneros en hacer crónicas internauteras, que eran en aquella época muy agradecidas por todos los seguidores de fútbol que andaban desperdigados por el mundo entero.
Pero yo no soy periodista ni nada que se le parezca, conste en acta. Mis únicas apariciones en la prensa fue una vez que un tal Peregil me citó en un artículo sobre Internet hace un porrón de tiempo, en El País, calificándome como “un hincha fascista del Atleti”, debido a mi pertenencia al Frente Atlético (al menos, eso sí, reconocía que era uno de los internautas que más éxito tenía, algo es algo). Otra vez salí con la Policía quitándome una bengala que llevaba (apagada) en el previo de la Final de la Copa del Rey frente al Mallorca, o sea que … Es más, yo diría que mis crónicas y comentarios los utilizo como terapia personal más que otra cosa, así que no os las toméis demasiado en serio ni me hagáis demasiado caso, no sea que acabéis como yo … ;-)