
No sé. A lo mejor es una puta paranoia mía, pero es que a mí me aburre soberanamente este individuo, la verdad. Siempre dice los mismos tópicos, las mismas frases hechas. Eso sí, el tío no se corta ni un pelo. Anda siempre disponible hasta para radio Marmolejo, si es menester. Suele ser bastante amable con los medios (lógicamente, ni Dios le busca las más mínimas cosquillas, Matallanas aparte), y, en el fondo, le hace el trabajo sucio a Miguel Ángel Gil, que es la persona a la que realmente deberían de entrevistar, ya que es la única que sí que puede aportar datos interesantes. ¿Pero Cerezo? ¿Realmente aporta algo? Yo no paro de oirle frases del estilo de …:
“El Atleti es un club comprador, no vendedor”.
Claro. Por eso ponemos esas cláusulas tan altas. Para que ninguna de nuestras figuras pueda ser tentada jamás. Fíjense si somos un Club comprador que, seguramente, no creo que haya otra institución en el mundo que sea capaz de ampliar el contrato a su máxima figura (producto, encima, de su propia cantera), bajándole la cláusula de rescisión. Diga que sí, Don Enrique. ¡¡Lo compramos todo!!
“Si no viene “x” (llámese Rosicky, Silva, etc.), vendrá uno igual o mejor que él”.
Desafiante el colega donde los haya, sí señor. Y con un par. Como no solemos regatear en los fichajes (hasta para gastarnos 5 tristes millones de euros somos capaces de regatear hasta el más mínimo euro, los del Rastro, unos aficionadillos al lado de estos, vamos”) pues ahí andamos … Cada fichaje, un nuevo desafío. Como está mandado. Son como un parto, pero sin el como.
“Yo no sé nada”.
Probablemente, sea la única frase que suele decir el colega en la que es sincero de verdad. Efectivamente, no sabe nada. Ni se enteró del fichaje de Abel siquiera, ni del de Reyes … No sabe nada, porque usted, sencillamente, es que no pinta nada, más que servirle de escudo a Miguel Ángel Gil ante la afición, y, de paso, ahuyentarles a los pegajosos siempre periolistos … Al fin algo puro sale de su boca, sí señor.
“Tenemos una gran plantilla, una fantástica afición y un buen entrenador”.
Claro, coño … ¡¡Y un fantástico estadio!! (ostras, no … eso no, que lo tenemos que vender, joder … recuerda … el estadio es incómodo, no se puede aparcar, hace mucho frío …). ¡¡Qué cachondo el tío!! Esta siempre la suele utilizar cuando a mitad de temporada, solemos pasar por nuestros habituales socavones y no damos ni una patada al balón. Así se justifica y se autodefiende, indicando que hay todos los ingredientes necesarios para que el guiso esté bueno, y que si sabe mal, pues que él ya no puede hacer nada más. No se da cuenta el hombre de que quién elige y condimenta esos ingredientes suele ser la cúpula directiva. Y si siempre se nos termina quemando el perolo o pegándose el papeo a la sartén, a lo mejor es que los cocineros no tienen ni papa del noble arte de guisar, ¿No creéis, chavales?
“Los jugadores juegan donde ellos quieren”.
Yo creo que ésta hasta la lleva tatuada el pibe y todo. Debe de ser como su filosofía de vida. La repite hasta antes de cenar. Me le estoy imaginando en su enorme chabolo, con toda su familia alrededor de la mesa, todos cogidos de la mano, diciendo a coro algo parecido a … “Gracias, Dios, por estos alimentos que estamos tomando, y recordad siempre que los jugadores juegan donde ellos quieren” … Anda que no le saca de apuros ni na, ¿Eh? Claro, como el aficionado del Atleti es tonto, pues nada. Fijo que de tanto repetirla hasta se la terminan por creer y todo. Le voy a contar una historia, Don Enrique: ¿Usted conoce a Manuel Pablo, jugador del Deportivo de la Coruña? Pues este chaval tenía contrato con el simpático equipo gallego (al menos para mí lo es) hasta que llegó, cómo no, nuestro vecino prepotente de turno, tirando de billetera a diestro y siniestro, en su línea habitual, como un caballo en una cacharrería, diciéndole que le quería en su equipo, y lo quería ya. Sí, señor Cerezo. Así fue. Pero resulta que la aceituna tenía hueso. Y de los jodidos de roer, añado. Un tal Lendoiro, que será lo que sea, pero cabezota y defensor de lo suyo es. Y le dijo que no se iba ni en broma (salvo que pagaran la cláusula, cosa que no hicieron, claro, porque estos ponen las mismas con precios prohibitivos, no con PVP, como hacen ustedes, lo que le dije la semana pasada, vamos), y que le daba igual que se declarase en rebeldía, se hiciese musulmán o monitor de Pilates para tortugas embarazadas … que no se tragaba el rollo ese de cortarle la progresión, y que nadie le había puesto una pipa en la cabeza para firmar el contrato, y que, por lo tal, debería de respetarlo. Pues bien. A pesar de toda la maquinaria mediática atacando como un rodillo al señor Lendoiro sin ninguna piedad, el galleguiño no cedió. Sí, Manuel Pablo continúa en activo siendo jugador del Deportivo … ¿Decía, Señor Cerezo?
No me vienen más frases así a la mente, pero fijo que utiliza bastantes más. Y, francamente, para el nivel de cuestiones que tiene que responder, le sobra. Ahora, el interés y la expectación que levanten dichas entrevistas entiendo que será otro cantar. En mi share particular ocupa un 0%, desde luego. Lo que yo digo: el arte de no decir nunca nada.
Mi nombre es José Tomás Rodríguez Ballesteros. Nací a temprana edad, como Groucho Marx, tal que un 14-5-68, en Carabanchel, en donde sigo residiendo en la actualidad, y, salvo sorpresa mayúscula, donde viviré hasta que el de ahí arriba decida lo contrario.
Soy socio del Atleti nº 2041, y llevo escribiendo un porrón de años en foros de usenet y luego en mi propio blog (http://www.cronicasdeltomi.blogspot.com) de cualquier cosa relacionada con la palabra Atleti y similares.
De hecho, y cuando apenas existía esto de Internet, fui uno de los pioneros en hacer crónicas internauteras, que eran en aquella época muy agradecidas por todos los seguidores de fútbol que andaban desperdigados por el mundo entero.
Pero yo no soy periodista ni nada que se le parezca, conste en acta. Mis únicas apariciones en la prensa fue una vez que un tal Peregil me citó en un artículo sobre Internet hace un porrón de tiempo, en El País, calificándome como “un hincha fascista del Atleti”, debido a mi pertenencia al Frente Atlético (al menos, eso sí, reconocía que era uno de los internautas que más éxito tenía, algo es algo). Otra vez salí con la Policía quitándome una bengala que llevaba (apagada) en el previo de la Final de la Copa del Rey frente al Mallorca, o sea que … Es más, yo diría que mis crónicas y comentarios los utilizo como terapia personal más que otra cosa, así que no os las toméis demasiado en serio ni me hagáis demasiado caso, no sea que acabéis como yo … ;-)