
Sí, al menos, logramos que Asenjo parezca un portero seguro de verdad.
Con el agua al cuello, aunque sea una lástima que a Valera no le terminen de sobrepasar para librarnos de él de una santa vez. Con la flecha apuntando al corazón, para que Perea no se complique más su triste existencia. Con la soga al cuello, para que Domínguez nos confirme que es un pedazo de central. Al filo de la navaja, para que Antonio López nos deleite con su zurda aunque no defienda un comino.
Con la mano sobre sus pelotas (no nos vamos a hacer daño, ¿Verdad, Raúl?) para que el navarrico empiece a manejar al equipo como se le presuponía en un pasado no tan lejano. Con el estilete sobre el cuello, para que Assunsao sea un muro infranqueable. Con el látigo en la mano, para que Reyes al fin logre hasta anotar un tanto y todo. Con la metralleta cargada, a pesar de que Simao siga adormilado. Con la mirilla del fusil sobre la cabeza de Jurado, para lograr que su participación en el equipo se limite a algo más que sus tantos siempre, eso sí, convenientemente aperfumados. El chaval no es que remate a gol. Es que los quiere hacer tan bonitos y tan precisos, que el hombre le ha dado hasta por echar colonia al balón para que también huela mejor y todo. País …
Y, cómo no, con los doberman a punto de soltarlos, aunque sólo sea para ver a Forlán correr a por un balón de vez en cuando, y no paseándose en Huelva como el que está en un parque con un pitillo en la boca y sin fuego, y anda perdido andando plácidamente buscando un lugareño que posea un mechero, para satisfacer su ansia de fumar.
Parece ser que este equipo es así, es la única ley que domina, y lo que es peor, exclusivamente la que entiende. El Kun es un caso aparte, cierto. Lo suyo es hacer fácil lo imposible. Desmarque, control y remate. Todo en un toque. Todo tan simple como meter un gol. ¿Tan difícil es este deporte? Para el argentino, ciertamente, no.
Pues nada. Eso sí, que no se descuide la manada. Aquí ni Dios hemos bajado la guardia. Yo mi guadaña la tengo afilada para el próximo jueves. Y la pienso llevar, vaya que si la pienso llevar. Hay cosas que no se pueden ni se deben de olvidar jamás.
EL CRACK DEL PARTIDO: Para tres por igual: Domínguez, que estuvo impecable, Raúl todo lo que haces siempre lo haces bien García, que estuvo inconmensurable tanto en tareas defensivas como constructivas, y Reyes, al que solamente pudieron frenar a base de faltas, golazo aparte.
LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: Valera. Yo mira que lo intento, pero con este hombre y como jugador de fútbol no me sale absolutamente nada.
ÁRBITRO: Iturralde. Se reclama un penalti de Varela que, aunque en la radio dicen que es clamoroso, yo sigo sin verlo por ningún lado, pero bueno. No creo que tras un 0-4 nadie pueda reclamar gran cosa, la verdad.
TERMÓMETRO ROJIBLANCO: (- 10 grados).
De lo poco que nos han traído los Reyes Magos. Nada menos que 6 grados de subida en el termómetro, contabilizando también la victoria sobre el Sevilla. Evidentemente que el ambiente sigue siendo gélido, pero bueno, al menos en Liga, la cosa no ha empezado nada mal en este 2010. De la Copa prefiero no hablar ahora. El viernes ya me explayaré convenientemente …
fuente: http://cronicasdeltomi.blogspot.com/2010/01/valladolid-0-atleti-4-con-la-pistola.html
Mi nombre es José Tomás Rodríguez Ballesteros. Nací a temprana edad, como Groucho Marx, tal que un 14-5-68, en Carabanchel, en donde sigo residiendo en la actualidad, y, salvo sorpresa mayúscula, donde viviré hasta que el de ahí arriba decida lo contrario.
Soy socio del Atleti nº 2041, y llevo escribiendo un porrón de años en foros de usenet y luego en mi propio blog (http://www.cronicasdeltomi.blogspot.com) de cualquier cosa relacionada con la palabra Atleti y similares.
De hecho, y cuando apenas existía esto de Internet, fui uno de los pioneros en hacer crónicas internauteras, que eran en aquella época muy agradecidas por todos los seguidores de fútbol que andaban desperdigados por el mundo entero.
Pero yo no soy periodista ni nada que se le parezca, conste en acta. Mis únicas apariciones en la prensa fue una vez que un tal Peregil me citó en un artículo sobre Internet hace un porrón de tiempo, en El País, calificándome como “un hincha fascista del Atleti”, debido a mi pertenencia al Frente Atlético (al menos, eso sí, reconocía que era uno de los internautas que más éxito tenía, algo es algo). Otra vez salí con la Policía quitándome una bengala que llevaba (apagada) en el previo de la Final de la Copa del Rey frente al Mallorca, o sea que … Es más, yo diría que mis crónicas y comentarios los utilizo como terapia personal más que otra cosa, así que no os las toméis demasiado en serio ni me hagáis demasiado caso, no sea que acabéis como yo … ;-)