
Sí, ya sé que por ahí al “Señor Amorrortu and Company” se le llena a veces la boca de que si Keko, que si Koke (¿Acaso hay una preselección previa por cómo se llame el chaval en cuestión? (como Kiko nos salió tan bueno …), que si no sé cuantos Sub-17, que si Sub-19 ... A la hora de la verdad, y hasta la fecha, de momento, “nothing of nothing”.
No sacamos a un chaval para jugar en el primer equipo “ni jartos de Griffa” (¡grande Griffa!). Y tampoco creo que se esté llevando una política de formación correcta. Mucho tallo, mucho poderío físico, chavalines que bien podrían formar hasta parte de algún equipo de baloncesto, pero de talento nada, monada. Está claro que tanto en la preselección como en el posterior desarrollo, impera más la corpulencia y la resistencia física a lo que, para mí, resulta más fundamental: el buen manejo de balón.
¿O acaso creéis que el Barcelona, por poner un ejemplo, saque a jugadores de la talla y del nivel técnico como fue Guardiola o es hoy en día Iniesta (repescado del Alba, pero bien jovencito), Xavi, Busquets, el propio Messi, es simple casualidad, una cuestión de que ha salido una buena hornada de jugadores, sin más? Tres cuartas partes podemos decir del Sevilla, único filial en nuestra división de plata, y que también cuenta con jugadores sumamente interesantes y eminentemente técnicos, como puede ser Navas o Capel (jugador fichado, curiosamente, de la cantera del Barsapasta). Hasta el Athletic, rey de los cabestros por excelencia, está ya últimamente cambiando su jugador tipo y da entrada a gente mucho más válida y vistosa como Orbáiz, Susaeta, Llorente, Yeste … ¿Por qué el Atleti es incapaz de sacar un jugador de estas características?
Ah, sí … Torres. Pues aún reconociendo lo buenísimo que es mi admirado Fernandito Torres, especialmente lo que al principio destacaba de él era su poderío y potencia física por encima de todo. Evidentemente, con el paso del tiempo, ha mejorado mucho tanto su control del balón, como sus regates y, especialmente, en el manejo del arte del uno contra uno, aparte de tener también muy buena visión de juego.
¿Cuántos jugadores de nuestro equipo filial llegan, no digo a triunfar en el Atleti, sino a hacerlo por ahí, en cualquier otro lugar? Tenemos algún ejemplo de modestos como puede ser Del Pino en el Numancia, Ortiz en el Almería. El único que realmente le veo como un buen jugador, puede que sea Manu del Moral (absurdo el fichaje de Sinama pudiendo haber contado con el jienense en nuestras filas). Cuéllar no lo estaba haciendo mal del todo en el Sporting, a Vara yo le perdí la pista siendo suplente en el Celta, Mario Suárez ha desfilado por la mitad de los equipos de primera con más pena que gloria …
Os voy a contar una anécdota. Yo de pequeñazo, no se me daba pero que nada mal esto del arte del fútbol (sé que no suena bien decirlo de uno mismo, pero es lo que hay). Era un zurdo cerrado (la derecha, para apoyarme, y gracias) con muy buena técnica individual, muy buena visión de juego y de fácil regate. Mi puesto favorito era el de interior zurdo, aunque me faltaba algo de velocidad en distancias largas. Me gustaba jugar muy pegadito a la banda, pero si el mister me requería para pillar la batuta del equipo, ni mucho menos se me caían los anillos y no desentonaba en absoluto.
Pues bien, hace ya un porrón de tiempo, y animado por toda la gente que me veía jugar, decidí arriesgarme y hacer las pruebas para entrar en el Atleti. Recuerdo que me acompañó mi hermano a los campos de Cotorruelo, y allí realicé la prueba. Me salió un partido sencillamente redondo. Conseguí dos tantos, mi equipo ganó y todos los padres del resto de chavales que presenciaron dicha prueba, me felicitaron y me dijeron que estuviese tranquilo, que me pillaban fijo.
Sin embargo, mi gozo quedó en un pozo. Recuerdo que vi en la lista del entrenador que nos “seleccionaba” mi número marcado con un círculo, pero como un tachón posterior para disimularlo. Luego me enteré de que, por aquel entonces, el entrar en un equipo así era más una cuestión de enchufe que de talento en sí.
Gilipollas de mí, ya no quise volver a intentar ninguna otra prueba ni en el Cara, ni en el Rayo, ni por supuestísimo en el innombrable (y mira que hasta mi vieja me dijo que no tenía nada que perder, y que lo hiciese). Yo solamente quería Atleti, o nada. Cosas a veces de llevar demasiado adentro algo inculcado y que es tan parte de mí.
Sinceramente, ahora me arrepiento. Pero ya con cuarenta primaveras entre pecho y espalda, lo más que puedo aspirar es a ser un honrado utillero, y que no deba salir a toda leche, que mi espalda me juega a veces demasiadas malas pasadas.
En fin. También me llama la atención que, precisamente en la época más gloriosa y de más esperanza del fútbol español, mi equipo esté jugando la gran parte de los encuentros sin ningún jugador nacional en nuestras filas. ¡Manda bemoles el tema, vamos!. Somos campeones de Europa, aspiramos, esta vez sí, a todo en el próximo campeonato del Mundo, y el Atleti, ni se le ve, y ni lo que es peor, ni se le espera …
¿Kako, Kiko, Keko, Koke? Mal me temo que, al final, será “Kulo” … ¡De puto Kulo!
Mi nombre es José Tomás Rodríguez Ballesteros. Nací a temprana edad, como Groucho Marx, tal que un 14-5-68, en Carabanchel, en donde sigo residiendo en la actualidad, y, salvo sorpresa mayúscula, donde viviré hasta que el de ahí arriba decida lo contrario.
Soy socio del Atleti nº 2041, y llevo escribiendo un porrón de años en foros de usenet y luego en mi propio blog (http://www.cronicasdeltomi.blogspot.com) de cualquier cosa relacionada con la palabra Atleti y similares.
De hecho, y cuando apenas existía esto de Internet, fui uno de los pioneros en hacer crónicas internauteras, que eran en aquella época muy agradecidas por todos los seguidores de fútbol que andaban desperdigados por el mundo entero.
Pero yo no soy periodista ni nada que se le parezca, conste en acta. Mis únicas apariciones en la prensa fue una vez que un tal Peregil me citó en un artículo sobre Internet hace un porrón de tiempo, en El País, calificándome como “un hincha fascista del Atleti”, debido a mi pertenencia al Frente Atlético (al menos, eso sí, reconocía que era uno de los internautas que más éxito tenía, algo es algo). Otra vez salí con la Policía quitándome una bengala que llevaba (apagada) en el previo de la Final de la Copa del Rey frente al Mallorca, o sea que … Es más, yo diría que mis crónicas y comentarios los utilizo como terapia personal más que otra cosa, así que no os las toméis demasiado en serio ni me hagáis demasiado caso, no sea que acabéis como yo … ;-)