
El tema es que estaba el pasado viernes tranquilamente en mi casita, viendo el telediario de la TVE 1, y contemplé al argentino realizando unas pintorescas declaraciones. A la pregunta de “¿qué le parecía la sanción de la UEFA al Atleti?”, él contestó que “Justa. Algo habrán hecho”.
Sinceramente, creo que las mismas obedecen, más a un afán de ganarse al mandrildismo, que a que el pobre imberbe se haya enterado o no de nada. Fue como una demostración de “orgullo vikingo”, y, como no podía ser de otra forma, terminó siendo una exhibición de “ridiculum tremens”. Chico, si hasta tus propios compañeros (véase declaraciones de Michel Salgado) o tu presidente, ha mostrado su total apoyo a nosotros (conocedores de lo que son capaces de hacer los prebostes de la Unión Europea para Fastidiar al Atleti), háztelo ver, ¿No crees?
Es evidente que los jugadores suelen utilizar frases o actos estereotipados para intentar ganarse a la afición de cualquier forma. Unos dan carreras imposibles en pos de un balón que saben que nunca van a llegar (nuestro Petardov fue buena prueba de ello). Son los que yo llamo tribuneros. Otros te intentan convencer de que van a dar, a partir de ese instante, todo lo que lleven dentro para conseguir la victoria, utilizando otra frase muy de moda a finales de temporada: “nos quedan 9 finales … 8 finales … 7 finales …”, y, mientras lo van diciendo, van palmando partido tras partido, obviamente. Yo cuando lo oigo a uno del Atleti me echo a temblar directamente.
En realidad, son pocos los jugadores de fútbol, por norma general, que dicen algo gratificante para los oídos. Sus entrevistas suelen ser un recital de topicazos que, los que llevamos mucho tiempo siguiendo este bendito deporte, terminamos ya hastiados de leerlos continuamente. De los nuestros, el único que realmente sí que suele decir algo coherente e interesante es Don Leo Franco que estás en los cielos. Es sincero, no se suele cortar un pelo, chupa poca cámara pero cuando lo hace sabe de lo que habla.
Pues eso, mister Higuaín. No considere a los aficionados tan bobos ni se crea que por esas palabras les va a usted a ganar para la causa (sí, ya sé que son del Madrid, pero aún así). Es mucho mejor que los intente ganar por su juego en el campo, por los tantos que consiga, por su trabajo y por su honestidad en el terreno de juego. Porque, ahora mismo, a mí, como aficionado al fútbol, a lo único que asocio su nombre es al esperpéntico speaker ese que tenían la temporada pasada y que, hastiado de verle fallar ocasión sí, ocasión también, no pudo más que exclamar cuando se obró el milagro aquello de “¡Al fin metió Higuaín!”.
Mi nombre es José Tomás Rodríguez Ballesteros. Nací a temprana edad, como Groucho Marx, tal que un 14-5-68, en Carabanchel, en donde sigo residiendo en la actualidad, y, salvo sorpresa mayúscula, donde viviré hasta que el de ahí arriba decida lo contrario.
Soy socio del Atleti nº 2041, y llevo escribiendo un porrón de años en foros de usenet y luego en mi propio blog (http://www.cronicasdeltomi.blogspot.com) de cualquier cosa relacionada con la palabra Atleti y similares.
De hecho, y cuando apenas existía esto de Internet, fui uno de los pioneros en hacer crónicas internauteras, que eran en aquella época muy agradecidas por todos los seguidores de fútbol que andaban desperdigados por el mundo entero.
Pero yo no soy periodista ni nada que se le parezca, conste en acta. Mis únicas apariciones en la prensa fue una vez que un tal Peregil me citó en un artículo sobre Internet hace un porrón de tiempo, en El País, calificándome como “un hincha fascista del Atleti”, debido a mi pertenencia al Frente Atlético (al menos, eso sí, reconocía que era uno de los internautas que más éxito tenía, algo es algo). Otra vez salí con la Policía quitándome una bengala que llevaba (apagada) en el previo de la Final de la Copa del Rey frente al Mallorca, o sea que … Es más, yo diría que mis crónicas y comentarios los utilizo como terapia personal más que otra cosa, así que no os las toméis demasiado en serio ni me hagáis demasiado caso, no sea que acabéis como yo … ;-)