
Ahora quiero hablar de fútbol, del punto que nos queda y tenemos que conseguir en una jornada. Quiero hablar de tácticas, de estrategias, de centrales que juegan de laterales y lo hacen mejor que de centrales. De chavales del Madrileño que salen y lo hacen mejor que los titulares habituales. De mediocentros defensivos que encuentran su sitio y se convierten, por fin, en el Makelele que nos vendían. De mediocentros con vocación ofensiva que parece que sí, pero que no, y al final me sacan de quicio. De laterales zurdos que van y no la cagan de forma decisiva. De los tres fenómenos. Del comandante de la banda. Del canchero pequeño y genial, ratón y cabronazo. Y del Dios Thor que funde con su martillo a las retaguardias rivales. Sobre todo de ése.
Quiero hablar de Cléber Santana, el tronco que con la camiseta bermellona se "mea" a cinco jugadores del Madrid y le clava un chicharro a Casillas por la escuadra. Y quiero decir que vale, que sí, que lo vendan más caro aprovechando el vídeo en Youtube, pero que lo vendan. Igual que a Reyes, ídolo sorprendente del Benfica (según dicen). Y a Jurado no sé yo.
Quiero hablar de fútbol y de que necesitamos un punto para meternos en Champions, o mejor dicho, en la previa, pero de la Champions al fin y al cabo. Y quiero pensar que lo vamos a conseguir y que Forlán va a ser nuevamente decisivo, convirtiéndose en el primer Bota de Oro de nuestra historia, después de que hace ya mucho dos rumanos del entorno Ceaucescu (Mateu y Kovacs, me suena) se la quitasen de mala manera a otro grande Baltazar gracias a una normativa arcaica que cambió a los pocos años.
Quiero pensar en que sí, podemos, que diría Obama. Podemos y debemos.
In God and Forlán we trust.
Víctor Hegelman nació en Madrid en 1.970 en un hospital cerca del ya derruido Metropolitano, y de ahí, como si no hubiese otra posibilidad, se fue derecho a ser bautizado en San Isidro y a vivir frente al Vicente Calderón. Por eso se atreve a decir que el Atleti, además del equipo de su alma, es el de su barrio.
Hegelman no es periodista sino un blogger más. Su figura aparece en el 2.006 como creador del blog “Más allá de Orión”, espacio de vida breve pero intensa pero que llega a ser una referencia entre los internautas colchoneros. Transcurridos seis meses decide echar la llave y a partir de ese momento colabora puntualmente en otros blogs como Memorias de un atlético desencantado o Pasando revista, y en webs históricas del internet atlético como Infierno Rojiblanco y Señales de Humo.
Apasionado pero a su vez reflexivo y analítico, escribe sobre el fútbol y su Atleti con pulso firme y decidido. Al que le guste bien, y al que no, también. Loco por la historia del balompié y lector ávido de cualquier libro relacionado con la misma, se considera un celoso guardián de la historia colchonera, la cual, según dice, se defiende con datos y no con leyendas.