
Resulta que los jugadores no caros, sino carísimos, a la postre son los más baratos ya que son los que más ingresos generan. Y eso último, sin más detalles ni análisis, es verdad. Bien gestionados, los cracks, las estrellas mediáticas generan mucha “pasta” si se saben mover los hilos publicitarios y promocionales adecuados y, sobre todo, si su nivel futbolero sobre el campo no decae y el equipo en el que juegan gana títulos. Si algunos de estos elementos falla, los ingresos también fallan.
Sí, los fenómenos generan dinero, pero, ¿salen baratos? Me sorprendo, sí, de ver qué fácil se la tragan en los órganos florentinistas (As y Marca, en dura pugna por demostrar quién está más alineado… y alienado). Resulta que CR7 se financiará el primer año con la venta de camisetas, y para justificarlo te cuentan que basta con vender en el primer año 1,2 millones de camisetas a una media de 80 € para recuperar la inversión. Y luego, se seguirán vendiendo, no en las mismas cantidades, pero sí las suficientes. Es más, se atreven a proclamar que en cuatro años el jugador, entre unas cosas y otras, el crack habrá generado unos trescientos millones en beneficios. Y te lo dicen así, sin rubor, y con orgullo, mucho orgullo blanquecino.
Parémonos un momento en las cifras expuestas y descubramos que en el cálculo no se ha considerado que las camisetas haya que fabricarlas, distribuirlas, pagar los derechos y tasas correspondientes, etc. Supongamos que las citadas elásticas cuestan poco, que se emplea para su fabricación a niños de diez años en países con un profundo subdesarrollo y que, más o menos, el coste por camiseta asciende a 20 € (todo incluido). El beneficio se reduce a 60 €, con lo que ya habría que vender 1,6 millones. A todo esto, sería interesante pensar en que hay países en los que sí, se pueden pagar 80 € por una camiseta, e incluso 100 o 120…
Pero en otros, pensar en esas cifras es utópico. Por ejemplo en Tailandia, país oriental con gran afición al fútbol y al Real Madrid (junto con el Barça, Liverpool y ManU), donde un salario medio-alto no supera los 500 €, explíquenme cuanta gente puede comprar una camiseta a 80 €. O en China, con sus 400 € (hablo de salarios decentes, no los esclavistas habituales, no lo olvidemos), ya me lo cuentan ustedes. Y es precisamente allí, en Asia, donde se prevé ese “boom” en la venta de camisetas. A lo mejor, entonces, el beneficio medio (costes excluidos) a duras penas llega a 40 €. Y con este beneficio haría falta vender 2,4 millones de camisetas. Ah, pero es que además hay que pagar los 15 millones brutos que se levanta Cristiano de sueldo año. Eso requiere vender 375.000 camisetas más… por año. Es decir, 1,5 millones de camisetas en cuatro años.
Resumiendo, para cubrir el fichaje de Ronaldo (Cristiano) hay que vender 3,9 millones de camisetas en cuatro años. Y por supuesto, hay que pensar que el mundo de la piratería no le va a afectar al Madrid ni a su ser superior. El 100% de las personas querrán “dejarse la mandanga” y no comprar una imitación de similar calidad y a un cuarto de su precio. Matemáticas pardas, pero efectivas.
No sé, por muy positivo que me muestre, el beneficio de 300 millones se me antoja difícil, pero, claro, yo de finanzas no sé, y si me dicen que sólo con las camisetas el Madrid se forra, pues se forra y punto. Pensar otra cosa es ser un envidioso.
Y el tema no acaba aquí. Se supone que a Kaká también se le “subvencionará” con camisetas. Cuesta setenta millones más trece brutos año. Por favor, hagan ustedes las cuentas que a mí ya me da pereza.
Y a todo esto, se supone que dentro de los 3,9 millones de hinchas que compren la camiseta de CR7 estarán también los compradores de la de Kaká. Es decir, que o se van a comprar dos o vamos a necesitar unos siete millones de compradores para cubrir las necesidades de los dos jugadores…
Y ya no meto las camisetas que harán falta, adicionalmente, para hacer rentable a Villa, Forlán, Ibrahimovic, Benzemá o el que sea. Me mareo. Pero el ser superior seguro que tiene respuestas para todas estas preguntas que a mí, envidioso e ignorante, me asaltan.
La pregunta es, si CR7 genera 300 millones de beneficio, ¿por qué en ManU, el club con más seguidores del planeta (y más potenciales compradores de camisetas), no le dobla o triplica el sueldo al jugador y los genera directamente? Sin embargo, va y coge los 96 millones de mierda. Qué tontos, ¿no? Y qué listo Florentino, faltaría más.
A lo mejor, digo yo, es que estas cosas no se financian con camisetas sino con pelotazos inmobiliarios salvajes, esos que se atan bien atados en el Ayuntamiento y la CAM, con muchos beneficiados por todas partes, pero principalmente con un beneficiado: el Real Madrid, club de todos. La esquina primero y el estadio al completo después serán los próximos pasos. Ya me lo dirán.
Aquí, en el Atleti, también se pudo haber dado un gran pelotazo, menor quizás que el blanco, más modesto sin duda, pero suficiente para poner al club en la órbita de los poderosos europeos. Pero no. Aquí se beneficiaron todos menos el que tenía que hacerlo: el club. El Atleti se va de alquiler, tendrá una ciudad deportiva entiendo que también arrendada o bajo una propiedad condicionada y por tanto ficticia (no lo sé, no me lo han aclarado). Podíamos haber cogido el tren, el mismo que el vecino aunque fuese en clase turista, pero no lo hicimos, no cogimos nada o mejor, no nos lo dejaron coger los que tenían la obligación de hacerlo.
Ya sé que esto ocurrió hace tiempo, que no hay más que hablar, que, según los órganos de la prensa oficial, hicieron lo que quisieron porque ellos son los “dueños”, que esto es lo que hay y, por desgracia, lo que habrá. Hace meses del fiasco, sí, pero ya ven, no me acostumbro.
Víctor Hegelman nació en Madrid en 1.970 en un hospital cerca del ya derruido Metropolitano, y de ahí, como si no hubiese otra posibilidad, se fue derecho a ser bautizado en San Isidro y a vivir frente al Vicente Calderón. Por eso se atreve a decir que el Atleti, además del equipo de su alma, es el de su barrio.
Hegelman no es periodista sino un blogger más. Su figura aparece en el 2.006 como creador del blog “Más allá de Orión”, espacio de vida breve pero intensa pero que llega a ser una referencia entre los internautas colchoneros. Transcurridos seis meses decide echar la llave y a partir de ese momento colabora puntualmente en otros blogs como Memorias de un atlético desencantado o Pasando revista, y en webs históricas del internet atlético como Infierno Rojiblanco y Señales de Humo.
Apasionado pero a su vez reflexivo y analítico, escribe sobre el fútbol y su Atleti con pulso firme y decidido. Al que le guste bien, y al que no, también. Loco por la historia del balompié y lector ávido de cualquier libro relacionado con la misma, se considera un celoso guardián de la historia colchonera, la cual, según dice, se defiende con datos y no con leyendas.