
Pero no es el objetivo de esta columna hacer un estudio socio-económico sobre esta cuestión. Lo que me gustaría resaltar es el escaso provecho que mi club, el Atlético de Madrid, saca año a año de estos jugadores a los que sólo hay que retribuir por su trabajo, ya que el traspaso es a coste cero, lo cual da un amplio margen de maniobra y negociación.
Pero no. En el Atleti, salvo en el caso de Ujfalusi, no recuerdo desde hace años que se haya estado ni medio atento a pescar en el río revuelto de la finalización de contrato de algún jugador interesante. Todos hemos visto como, por ejemplo, Nihat se marcho al Villareal sin pagar un euro, al igual que Pirés o Edmilson, De la Peña (el de hace años que llegó a ir a la selección) fichaba por el Español, Poulsen por el Sevilla, Ayala al Villareal también (aunque luego lo fichara el Zaragoza), Santacruz al Blackburn, Cambiasso al Inter, Ballack al Chelsea, Sagnol renovaba a última hora con el Bayern… Todos ellos eran jugadores cotizados, que nos hubiesen venido más que bien en cada momento dadas nuestras carencias renovables y en ninguno de ellos se vio que ni siquiera entrásemos en la puja. No había que poner pasta por delante. Bastaba con ser listo, anticiparse y negociar una ficha que, excepto en el caso de Ballack, dudo mucho que estuviese por encima de muchas que ya se pagan en la actualidad.
¿Por qué esta dejación, este pasotismo? ¿Por qué no es interesante pelear por estos jugadores-ganga que aparecen en el mercado? A todo el que pregunto me contesta lo mismo. Los traspasos dejan comisiones a muchas partes mientras que estas operaciones no dejan nada. Bueno sí, dejan un beneficio para el club que se hace con un buen jugador con una inversión mínima dadas las circunstancias, pero eso parece que choca con la línea de gestión del club.
No quiero pormenorizar demasiado en la lista de este año, pero en ella se encuentran jugadores interesantes. Se dice que el Atleti ya ha entrado en contacto con Juanito, Manuel Pablo o Kameni (qué miedo me da éste), pero es que además allí se encuentran buenos jugadores internacionales como Rosicky, Ballack, Obi Mikel, Hyypiä, Traore, Ooijer, Owen…, jugadores asentados en la Liga española como Sergio, De Guzmán, Dudek, Edú, Fuentes, Javi Venta, Iván de la Peña… e interesantes promesas como Bruno del Almería o Acquafresca del Cagliari.
Sé que en algunos casos se me puede decir que hay jugadores ya mayores, entrados en la treintena, pero si todavía juegan a un buen nivel (mejor que en muchos casos el que tenemos en algunos puestos) dos años más y no cuesta dinero su traspaso que alguien me explique dónde está el problema. En otros casos incluso son jóvenes, y molesta que acaben destacando en cualquier otro club.
Ya que nuestra dirección deportiva no da la impresión de estar muy atenta al mercado internacional de valores emergentes ¿alguien escuchó algo sobre el Atleti cuando se fichó este verano a Romaric, Emaná, Memeth Aurelio? por lo menos sería apreciable que estuviesen con la caña esperando a este tipo de jugadores. Que si un pelotero grande de un equipo grande fuese a terminar contrato ahí estuviese el Atleti peleando, tentándole, vendiéndole un gran proyecto. Estas cosas también ayudan a transmitir sensación de grandeza en el mercado.
Y no me digan que no hay dinero. Si no pagas traspaso el Atleti sí puede pagar la nómina de un Ballack o un Owen. ¿O será mejor pagar ocho millones por Seitaridis más dos y medio de ficha (por poner un ejemplo)?
También se me puede decir que por comprar en los saldos aparecieron por aquí Cléber o Eller. A mí eso no me vale. Eso es mala gestión. No hay más que leer los nombres anteriores para saber que se puede fichar mejor, mucho mejor, incluso yendo a las rebajas.
Víctor Hegelman nació en Madrid en 1.970 en un hospital cerca del ya derruido Metropolitano, y de ahí, como si no hubiese otra posibilidad, se fue derecho a ser bautizado en San Isidro y a vivir frente al Vicente Calderón. Por eso se atreve a decir que el Atleti, además del equipo de su alma, es el de su barrio.
Hegelman no es periodista sino un blogger más. Su figura aparece en el 2.006 como creador del blog “Más allá de Orión”, espacio de vida breve pero intensa pero que llega a ser una referencia entre los internautas colchoneros. Transcurridos seis meses decide echar la llave y a partir de ese momento colabora puntualmente en otros blogs como Memorias de un atlético desencantado o Pasando revista, y en webs históricas del internet atlético como Infierno Rojiblanco y Señales de Humo.
Apasionado pero a su vez reflexivo y analítico, escribe sobre el fútbol y su Atleti con pulso firme y decidido. Al que le guste bien, y al que no, también. Loco por la historia del balompié y lector ávido de cualquier libro relacionado con la misma, se considera un celoso guardián de la historia colchonera, la cual, según dice, se defiende con datos y no con leyendas.