
Como si el Club fuera un ente con brazos y piernas, pensara, discurriera y maquinara. Comprendo que el nivel asociativo pueda tender a suplantar términos, pero creo que de ningún modo se debe de identificar a los subconjuntos con el conjunto. Porque es de dibujos animados, donde los árboles cobran vida y las casas hablan, que el Atleti decida vender a fulanito. Renovar a menganito. Tome la decisión el Atleti del traslado a San Blas. El Atleti se interese por mengano, hasta tal punto de pedirle en matrimonio. O presente el Atleti el presupuesto, con el Oso haciendo de contable y el Madroño de sinfonier.
Ni que decir tiene, si estos atributos se emplean pa otras noticias más desagradables, del estilo “el Atleti, culpable de los delitos de apropiación indebida y estafa”. O “el Club recupera las acciones al prescribirle el delito en su 101 cumpleaños”. Y otras, bárbaras: “el Atleti consulta con Imperioso los fichajes de la próxima temporada”, “el Club llama hijosdepvta y yonquis a sus seguidores” ,“el Atleti, imputado en los rollos marbellíes” o “el Atleti es enterrao envuelto el féretro en su Bandera”. Esta última, espeluznante, y así se le caigan los dientes al que la pronunciare.
Choca que se trate como “el Club” a una o dos personas, y sin embargo se llame “afición” a miles o millones de ellas que llevan fidelizaos desde tiempos inmemoriales en algunos casos. La cuestión, tiene trampa, pues incita a pensar que un pequeño grupo (que pudiera ser hasta de otro equipo pero está allí por cuestiones de manejo y gestión) se identifica como el mismo Club, mientras que la parte voluminosa y fiel queda al margen, casi de forma residual, bajo la nomenclatura de “seguidores” o “hinchas”. La perversión de esta identificación, conlleva al ulterior manejo de otras palabras como “dueños”. Y, ahondando, va calando en el mismo periodismo que deja de ser fiel a sus lectores/oyentes que se suman por miles en la fórmula aficionado, pa entregar su fidelidá “al Club”, o sea, a sus gestores. Debe de ser más fácil y práctico negociar unas exclusivas con “el Club”, que leerse una retahíla de mensajes dispares de la “afición”. Del secuestro de información, o información parcial y sesgada pa beneficiar a unos y pastorear a otros, hablaremos de nuevo en venideras.
De cualquier modo, ni directivos, ni jugadores, ni asalariados, ni siquiera aficionaos, son el Club. El Club es una suma de ellos. Y, si seguimos guiándonos por las “demócratas” mayorías, quienes más votos llevan pa agenciarse en un momento dao el título de “Club”, son sus seguidores.
No me gusta eso de que a los directivos se les arrogue “el Club”. No deberíamos de manejarnos en esos términos, y no lo hacemos en otras cuestiones. Como, por ejemplo, decir en la política que “se va a montar una huelga general contra España”. O “España presenta los presupuestos generales…” Son frases retrógradas, que nos colocan en situaciones de dictaduras donde un caudillo no sólo representaba, si no que era el mismo País. Igual que un directivo no representa, si no que es el propio Club.
Y ya saben que pienso que los clubes y los países, son mucho más grandes y complejos que las directivas o gobiernos que eventualmente los presidan. Sean golpistas o demócratas.
Un cordial saludo, atléticas. Atletistas. Indias. Colchoneras. Saludaos quedan también los tíos, se sobreentiende, que no hace falta una ministra pa' que se sepan estas cosas tan básicas...
Mi nombre, en el barrio, es Luismi, aunque por 'interné' se me conozca por Cochise. En esto del Atleti, llevo “secuestraó” tanto como muchos, más que algunos y menos que otros. Hasta finales de los 70, no creo que tuviera constancia firme de que alguien por allá arriba me tocó con una varita a Rayas. Ya sabéis el color, no insisto. ¡Ah! Y que en mi barrio de casi toda la vida, se inauguró hace no mucho un polideportivo al que bautizaron como “Luis Aragonés”. Cual pica en Flandes. Y que eso de escribir y pintar, me viene de cani; en plan autodidacta, que menudos somos los atléticos pa' que nos ordenen...
Como las presentaciones personales, así, con el mando a distancia, no me van ni medio mucho, voy a dar por concluido el prólogo. Iré asomando mi biografía atlética con algún articulillo que los “jefes” me vayan dejando colgar. Supongo, que como a otros compañeros que darán el callete por aquí, con su particular visión del Atleti.
Pues hale, a la “compota”. Que hay mu buena fruta pa' hacerla. Sin tener necesariamente que ser manzanas “manolete” ni fresones “ruiz”. Ni, por supuesto, guindos “de la parra”.
Que sea lo que Neptuno, y sus hijos, quieran.
S I E M P R E A T L E T I.-