
Convendría recordarle al interfecto que las revoluciones, como patrimonio popular, no suelen llevar a condes ni marqueses en su cabeza de lista. No fueron nunca un endemismo de aristócratas, sino más bien todo lo contrario. Por eso, me causa cierta dentera que un símbolo del despotismo ilustrado, versión SAD, se lance al monte con el bando de "todo para el pueblo, pero sin el pueblo". Otra vez. Como en aquella "revolución" del 92, que nos dejó "marqueses" de corte rey Midas desde Burgo de Osma a la calle Jabugo, y más allá. Marqueses aquellos que transmitieron un legado de telarañas, autos en Plaza Castilla y coches de la Benemérita a porrillo en las fincas a salvar. Ahora, llaman al pueblo. O no lo llaman, directamente se autoproclaman por la asignación a dedo y acción (desembolsada o no), los Robin Hood del balompié patrio. Pudiera. Quizás. A lo mejor...
Pero, sin duda alguna, un servidor descansaría más tranquilo si el primer paso de esta "revolución", trajera como primicia la justicia más justa que queda por hacer: la reversión de las SADs a clubes, y su devolución a sus legítimos dueños. Los aficionados. Porque cuesta enarbolar la bandera de la equidad en los repartos televisivos, cuando queda antes por levantar otra tanto más justa: la competición de base en igualdad de condiciones . Esto es, que no haya 4 por un lao demócrata, y otros 18 por otro dictatorial. Los de "su" grupo", presidente no electo del Sevilla FC, claro que también tenemos dos pupilas como el resto de aficionados del duopolio para mirar la televisión. No nos quieran bi-ojos para los LCDs del Plus, y mancos para las urnas. Empiecen por esta primera queja, que después les seguiremos (si salen elegidos y les es transmitida por sufragio la potestad de la afición) en el resto si procede. ¿Estaría vd. dispuesto a acometer la primera de las justicias devolviendo el Sevilla a sus socios?
Todo lo demás, por muy justo que se declare el fin económico, no es mas que una pataleta porque a Maria Antonieta le ha escondido un acaparador Luis XVI su perfume estrella. Y está cabreada, lógico. Llamando a voces a los mayordomos más cómplices de palacio. Si su "revolución francesa" va con esta cabecera de cartel, pídale ayuda a Channel y escoja el número que quiera. Otra cosa, es que en realidad deseen entregar al pueblo La Bastilla... Aunque ahora, con el paso del tiempo, se llame Gallina de los Huevos... De oro, o grandes, puede elegir también el término.
Un cordial saludo, atléticas. Atletistas. Indias. Colchoneras. Saludaos quedan también los tíos, se sobreentiende, que no hace falta una ministra pa' que se sepan estas cosas tan básicas...
Mi nombre, en el barrio, es Luismi, aunque por 'interné' se me conozca por Cochise. En esto del Atleti, llevo “secuestraó” tanto como muchos, más que algunos y menos que otros. Hasta finales de los 70, no creo que tuviera constancia firme de que alguien por allá arriba me tocó con una varita a Rayas. Ya sabéis el color, no insisto. ¡Ah! Y que en mi barrio de casi toda la vida, se inauguró hace no mucho un polideportivo al que bautizaron como “Luis Aragonés”. Cual pica en Flandes. Y que eso de escribir y pintar, me viene de cani; en plan autodidacta, que menudos somos los atléticos pa' que nos ordenen...
Como las presentaciones personales, así, con el mando a distancia, no me van ni medio mucho, voy a dar por concluido el prólogo. Iré asomando mi biografía atlética con algún articulillo que los “jefes” me vayan dejando colgar. Supongo, que como a otros compañeros que darán el callete por aquí, con su particular visión del Atleti.
Pues hale, a la “compota”. Que hay mu buena fruta pa' hacerla. Sin tener necesariamente que ser manzanas “manolete” ni fresones “ruiz”. Ni, por supuesto, guindos “de la parra”.
Que sea lo que Neptuno, y sus hijos, quieran.
S I E M P R E A T L E T I.-