
No hace mucho tiempo, nuestro equipo se caracterizaba por tener un cuarteto de ataque que imponía respeto. De aquella línea ofensiva que formaban Simao, Reyes, Agüero y Forlán nada queda, pero se ha dado la circunstancia de que es fácilmente comparar ese escuadrón con el que ahora forman Arda Turán, Diego, Adrián y Falcao. Hay muchas similitudes, pero a simple vista podemos apreciar aquella que supone que dentro del grupo hay 3 foráneos y solamente un nacional. Mientras que el utrerano Reyes, aunque nadie le va a negar sus logros y buena actitud en ciertos momentos, tanto al principio de la relación con nuestro club, como al final, demostró que como rezaba la traducción de una canción de Morrissey, “sabíais que no podía durar”.
Si no se han dado cuenta de la foto que ilustra este artículo, mi embelesamiento gira en torno a la figura del jugador español que integra ese cuarteto atacante de nuestro club: Adrián. Más de uno (quizás yo incluido, aunque no recuerdo bien), pensaría que cuando atamos su incorporación, Adrián sería un jugador nacional más de esos que llegan al club tras mostrar buenas maneras en su anterior equipo y que luego no soportan el peso de nuestro club, del estadio Vicente Calderón y de las rayas de la camiseta.
Ya en el caluroso mes de julio, Adrián se encargó de encarrilar los pases a siguientes rondas en los días prehistóricos de la presente edición de la Europa League, de la que disputaremos la final en unos pocos días. Sin embargo, el buena persona, pero no apto entrenador para nuestro club, Gregorio Manzano, concebía que el equipo no podía compatibilizar a Adrián con Falcao en punta y tradicionalmente dejaba al asturiano en el banquillo. Llego a haber rumores en noviembre que colocaban a Adrián en el mercado invernal en el Villarreal. Lo gracioso es que hubo algún partido en el que Manzano estaba con el agua al cuello en el que salió Adrián y le salvó momentáneamente el pellejo. Sin embargo, por mucho que hiciera Adrián (cuyos logros en aquellos días tardíos de otoño incluían un gol en el Santiago Bernabéu, que de no ser por una bisoñez de Courtois, nos hubiera permitido soñar con hacer algo aquel día), parecía que este muchacho de maneras humildes y de aspecto trabajador no se ganaba la titularidad ni a tiros.
Se echó Manzano y llegó Simeone. Entre los logros principales de Diego Pablo hay que advertir 3 cosas principalmente. Por un lado la actitud que suele tener el equipo de una mayor lucha y compromiso (cosa que con Manzano no sucedía) y por otro lado 2 cosas relativas a jugadores: la reconversión de Juanfran a lateral (ante la eterna lesión de Silvio) y darle el espaldarazo definitivo a Adrián.
Y el asturiano no ha decepcionado. Tanto como si conseguimos ganar la Europa League, como si perdemos en esa final que parece que ha de ganar el Ath. Bilbao por decreto divino, recordaremos al menos 3 golazos que ha hecho este muchacho, que con una actitud admirable, lejos de aspavientos y con una expresión en su rostro de sacrificio y humildad, ha admirado a Europa con un tremendo gol en Hannover y sendos golazos en las semifinales contra el Valencia. Adrián no necesita de señalarle el muslo remangándose el pantalón, ni de chorradas semejantes para demostrar que es un enorme jugador, una de las más grandes promesas del Calderón (estimo ya confirmada) y que merece estar de sobra en la lista que Vicente Del Bosque lleve a la próxima Eurocopa.
Para más de uno hay un nuevo ídolo en el Calderón, aunque quizás no hay acuerdo sobre quién es. Unos se quedan con Falcao, otros con Diego, otros con el genial Arda, pero yo personalmente me he enamorado de este asturiano, cuyo gol el otro día en Mestalla es de los que más he gritado en mi vida junto a 2 de Forlán (en Liverpool y el 2º en la final ante el Fulham) y, como no, el de Iniesta en Sudáfrica. ¿Marcará una etapa Adrián en nuestro club? Yo espero que sí. De momento solamente puedo decir una cosa: Adrián, te quiero.
Víctor R. Prats Sanz, también conocido como Abacab, es madrileño, y además del distrito de Chamberí. Diplomado en Turismo por la Univesidad Autónoma de Madrid, es en la actualidad el presentador y director del programa de radio “Discos, música y reflexiones” de Radio Universitaria de Alcalá de Henares, además de ser el escritor del blog musical de mismo nombre.
Rojiblanco sufridor, vivió la disciplina del Club Atlético de Madrid desde dentro durante las temporadas 1997-1998 y 1998-1999, al pertenecer al club en su etapa de juvenil, aunque jugando en calidad de cedido en el Torrejón C.F. y A.D. Alcobendas.