
Lentos caen los segundos de una tarde de domingo, no sabes qué utilizar para evadir el tiempo y el aburrimiento de una tarde larga. Espera que te conduce al momento culminante en la semana de cualquier futbolero: la hora H, el comienzo del partido de tu equipo.
Para los atléticos la tarde del domingo, no es perfecta, no es amorosa, ni siquiera es nefasta. La tarde del domingo es un vómito, es una ventana para ver una película de Pasolini, cruda realidad: tíos feos, deficiente intelectuales, cobardes, traidores…
Lo vivido el domingo en Almería, es un capítulo más a esta pesadilla. Un derrumbe más, apatía en movimiento. Todos los días son iguales, primeros compases del partido gol ridículo, equipo desenchufado, parece que está de paso y sus componentes existen por que tiene que haber 6000 millones de habitantes en este mundo. Aunque puestos a señalar me pareció graciosa la cara de Pablo al recibir el tanto, en mi vida he visto una cara más patética que la suya, que gente más fea habita por nuestro estadio.
Transcurre el partido y todo es una repetición de lo visto anteriormente, Forlán bajando y subiendo, sin estar en su sitio, Agüero y Simao solos contra el mundo, Asunssao acabará un día dentro de la portería, cada vez recula más y por supuesto la defensa, ellos a lo suyo a contribuir al legado que dejaron personas tan ilustres como la familia Aragón o el mítico Charlie Rivel, con la defensa del Atleti, el oficio de payaso sigue teniendo futuro.
Entre la inoperancia del Almería y los pelotazos de los defensas del Atleti acabó la primera parte, eso sí, el gran Sinama metió un gol calcado al del pasado miércoles. Pongolle es un gran tipo, es un guaperas, como futbolista no vale nada pero con esas hechuras será actor de Hollywood en cualquier serie de afroamericanos integrados.
En el segundo tiempo más de lo mismo, los locales inoperantes, correosos y algo más precavidos por la expulsión de ese defensa argentino de nombre extraño, Pellerano, los visitantes con su extraño sistema de equipo partido donde unos se meten atrás y otros están arriba sin construcción ni medio campo, inventos que vienen de México: 1-1, pasó atrás y se nos va la vida.
Tarde noche de domingo, otra frustración, nuevos retos incierto futuro.
Licenciado en periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, comencé a trabajar en una pequeña agencia informativa, Madrid Deportes, donde realicé las labores de reportero en diferentes campos del fútbol modesto madrileño, colaborando a la vez con varias radios locales que también se interesaban por el fútbol pequeño de la comunidad.
En el año 2006 estuve de becario en la sección de deportes de El Mundo y luego pasé a los informativos de la Televisión Autonómica de Castilla la Mancha, desde donde fui a la redacción de deportes de ABC.
Actualmente trabajo en la Agencia Servimedia, además de trabajar para diferentes publicaciones especializadas en boxeo y deportes de contacto.