
Tras el horror del pasado martes, creo muy a mi pesar, que pronto iremos finiquitando esta temporada sin nada digno de reseñar en esta página de la historia que estamos viviendo en esta temporada 2008/2009. Parece que los objetivos que se marcaron en verano poco a poco se van esfumando, como se esfuman los sueños de juventud a medida que los años se van cargando en tu calendario vital. Estos mínimos que en un principio eran lo exigible para el historial de este club, se han diluido en apenas mes y medio, entre enero y parte de febrero, gracias a la gran labor que han hecho todos los grandes profesionales que trabajan en el Atlético de Madrid, esos grandes trabajadores van englobados desde el que vende las entradas, que seguro tiene algún enchufe, hasta el gran veterinario que tiene en su bendita posesión la propiedad del club.
Del partido del martes poco que comentar, sólo que por una vez la suerte nos sonrió y evitó que hiciéramos un nuevo ridículo a los que últimamente nos tienen tan familiarizados esta caterva de…, hoy sin insultos por favor. Hay que agradecer que Pablo siga opositando para los payasos del circo mundial, que Seitaridis sea un bas… vividor y que Maniche cada día nos recuerde más al actual Andrés Pajares.
Caso aparte es Maxi, un jugador que a mí me parece muy interesante, pero que creo que no merece llevar el brazalete de capitán, no tiene liderazgo, no tiene sangre y pinta menos que la Tomasa en los títeres. Sin duda este equipo y sus aficionados echamos mucho de menos a alguien comprometido de verdad con la causa y que dé la cara en los momentos más difíciles, cuando el conjunto esté bajo la fuerza de dos voces y ponga a la gente en firme, que explique la esencia de la institución y que sea un verdadero referente para la afición. Hay momentos en los partidos que el equipo parece un castillo de naipes y ningún jugador centra, corrige, dirige y anima a sus compañeros, parecemos un castillo de naipes que al mínimo soplo va a caer. Necesitamos a alguien como Gerrard o Raúl, por poner a algún ejemplo.
Además, a este jugador habría que unirle un determinado grupo de jugadores, a ser posible españoles y si son de la casa ya sería la leche, junto a los cuales formar un núcleo que sea la base del equipo y que se identifiquen con el escudo, aunque esto es casi imposible teniendo lo que tenemos en la zona noble.
Hablando del palco ¿Qué impresión os dan los habitantes de la zona noble?, pero no los dirigentes, si no ese corrillo que se ha formado últimamente ligado al mundo de la farándula, qué grandes artistas. A mí me recuerdan a un oso hormiguero pero más que nada por lo de consumir por la nariz.
Pensando en esto de consumir por la nariz, Agüero comienza a presentarse como un serio problema para el futuro del equipo, en el caso de que tuviéramos dicho futuro, yo entiendo que alguien aspire a más en su carrera profesional, lo que me da mucha pena como aficionado al fútbol es que se pierda un gran jugador. Kun: "tienes una gran carga porque tienes encima a un gran ex futbolista", quizá el mejor, pero actualmente aparte de seleccionador de Argentina, Diego es un cocainómano, una persona con problemas, todo el mundo sabe que superar una adicción es algo muy jodido. Según los expertos hasta pasados 5 años del último consumo no se puede hablar de una persona con ciertas dosis de rehabilitación. A esto hay que añadir que un ser que tenga este tipo de adicción necesita alejarse del mundo que le condujo a ese laberinto y Diego no se alejó de ese mundillo, por lo que las dudas sobre su estado mental son más que razonables y ojalá que el tiempo me quite la razón y me diga que está curado.
Mientras tanto pensaré que una persona con ese entorno aunque sea de lo mejor del planeta no es bueno para el club ni para la imagen de la institución bastante dañada ya por dirigentes y torrentes. Lo mejor sería venderlo y reforzar de una manera coherente al equipo, pero esto es una quimera, un imposible, mientras los comisionistas estén al frente, volvemos al inicio, el pez que se muerde la cola, verdaderamente estamos jodidos.
La solución a esto último, por desgracia no está en la puerta cero, si no en formar un ejército, un organigrama político-militar y asaltar la Bastilla, la antiquísima ley del palo, como hicieron los hools del Dínamo de Zagreb con uno de sus presidentes. Esto es así de duro y sé que suscitará miedos y rechazos, aunque sé que Medina y Cochise me apoyarán.
El título del escrito, pues nada, una forma de motivarme de ir con ganas a los compromisos próximos y de intentar renovar la fe en esta idea, en este mito derrumbado.
Lo importante es la amarga noticia de la muerte de un alevín del Atleti, este tipo de tragedias te devuelven a la cruda realidad y te bajan de la nube en la que vivimos los periodistas deportivos, ojalá hubiésemos perdido 0-5 contra el Porto y que el niño siguiese vivo, que la tierra te sea leve chaval.
Licenciado en periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, comencé a trabajar en una pequeña agencia informativa, Madrid Deportes, donde realicé las labores de reportero en diferentes campos del fútbol modesto madrileño, colaborando a la vez con varias radios locales que también se interesaban por el fútbol pequeño de la comunidad.
En el año 2006 estuve de becario en la sección de deportes de El Mundo y luego pasé a los informativos de la Televisión Autonómica de Castilla la Mancha, desde donde fui a la redacción de deportes de ABC.
Actualmente trabajo en la Agencia Servimedia, además de trabajar para diferentes publicaciones especializadas en boxeo y deportes de contacto.