
Ayer, en la repetición del cuarto gol de Osasuna, me di cuenta de que la imagen de Pablo en ese lance era la metáfora perfecta de lo que ahora es el Atleti. Masoud, un jugador para mí desconocido, encara al defensor manchego y lo recorta a su izquierda. Pablo, con la cara desencajada, vira a la derecha mientras el jugador iraní –sí, iraní-, lo lleva a la derecha, y después a la izquierda de nuevo con una semi-cola de vaca que da con Pablo y con todo el Atleti tristemente en el suelo. La cara de Pablo mirando, desde el suelo, cómo el balón se introduce en la portería, redondean el trágico poema.
El Atleti ahora es un poco eso, un poco Pablo Ibáñez. Es la falta de identidad, el querer y no poder, el dar partidos buenos, incluso darlos muy buenos y pensar que se puede aspirar a todo, como Pablo a veces muestra ser el mejor central de España, para morir en la orilla y mostrar las limitaciones, la otra cara: la de la impotencia y la mediocridad. El Atleti ahora tristemente es eso, es el demudado rostro de Pablo y también de otros como Pernía, y una afición desquiciada, que corea con olés a esa panda que se dejan hacer un uno a cuatro contra un equipo que no ganaba fuera hacía un año. El Atleti es eso, resignación perpetua en el Paseo de los Melancólicos, llantos en los niños y risas –macabras, hirientes - en el palco.
José Luis Pineda Requena es un cordobés que nació con el veneno rojiblanco inoculado en sus venas.
Informático de profesión, ahora trata de aferrarse a la que es su verdadera vocación: la escritura. Después de haber obtenido varios premios de poesía y relato corto, se encuentra inmerso en el ilusionante proyecto de escribir su primera novela.
Podríamos decir que habita en ese incierto y exiguo terreno que separa a un escritor incipiente de uno frustrado.
Apasionado del fútbol y del Atlético de Madrid por encima de todas las cosas de este mundo, colabora como articulista y tertuliano en medios de prensa cordobeses tales como Cordobadeporte.com, Onda Mezquita televisión o Punto Radio Córdoba.
Blog personal: Capitán Alatriste