
Lo vivido en el estadio tan publicitario del Mallorca (el cual no nombro por un lado por no hacer publicidad gratuita y por otro porque tampoco sé quién lo esponsoriza a día de hoy), es el último tropiezo ilógico que nos podemos permitir. Tras una 2ª parte que comenzó con un par de bofetones, que tras los mismos y los 5 primeros minutos supuso un asedio al conjunto local en busca del empate y posterior victoria, sin conseguir ni lo primero ni, en consecuencia lógica, tampoco lo segundo, se selló la 2ª derrota con Simeone en el banquillo y se completan unas jornadas de demasiados puntos perdidos entre un par de derrotas y demasiados empates.
Llegamos a ponernos a tiro hace unas jornadas de un punto del 4º lugar y además el Valencia también flojeaba bastante en las últimas semanas de cara a facilitar la lucha por el 3er. lugar que parecía tener férreamente agarrado. Pero tras los empates que hemos tenido, incluyéndose un par en feudos de equipos que están en puestos de descenso, la derrota quizás asumible ante el Barcelona y la no tan asumible de Mallorca del domingo, nos hemos ido a 5 puntos de distancia y cada vez queda menos tiempo.
Llegaba el Athletic de Bilbao, que el año pasado se llevó los 3 puntos de nuestro feudo con 2 goles de un Toquero que la anterior temporada no había marcado ni al arco iris hasta que pisó el Calderón y en el que el arbitraje fue lamentable, con un penalti y expulsión a Perea de esos que no se pitan ni en broma en campos como uno que está situado en la Plaza de Lima de nuestra Ciudad y el de la calle Arístides Maillol de la ciudad condal. Todo lo que no sea ganar complicaría nuestro futuro en liga y nos pondría al borde de quedar al final en mitad de tabla con mucha pena y ninguna gloria.
La Europa League pinta bien hasta la fecha. El equipo se muestra solvente y parece que tiene hambre de ganarla nuevamente como hizo de forma encomiable hace 2 temporadas. El Hannover alemán debería ser pieza asequible, dándome un poco más de respeto nuestros compatriotas valencianos, que probablemente nos encontraríamos en semifinales, básicamente porque creo que en la ciudad del Turia no olvidan cierto desgarro de camiseta que le hicieron a Zigic hace un par de años en nuestro estadio.
Sea como sea, se acabaron los medios tiempos. Es hora de darlo todo. Confío en que el Cholo Simeone sea capaz de transmitir esa rabia a los jugadores, ese espíritu ganador y luchador que él siempre ha tenido y que también nos acompañe la suerte, que también es en parte necesaria en estos menesteres. Confío en que estos objetivos se cumplan de aquí a final de temporada y el próximo año, desde el principio, despacito y con buena letra, esperemos que Simeone arranque mejor de lo que lo hizo Manzano para plantearnos metas más altas o al menos tener ya agarrados los objetivos por los que aún estamos luchando este año.